Newell's

Recuerdos de una conquista

Las vivencias contadas por sus protagonistas.

Domingo 03 de Junio de 2018

La celebración del título en el vestuario con champaña, el festejo en la cancha de Newell's, el jugador rojinegro que siguió el partido desde la tribuna y hasta la preocupación porque si se perdía había que volver a concentrar en un sitio que no era confortable. Estas son las anécdotas de los campeones de 1974.

Juan Carlos Montes, técnico del equipo, sostuvo que "no fue fácil y el título llegó casi sin pensarlo. Pasó todo muy rápido". Remarcó que tiene "el récord de un entrenador campeón", ya que apenas tenía 31 años.

"El festejo fue impresionante. Vinimos a dar la vuelta a la cancha de Newell's. La hinchada entró a los vestuarios y se llevó toda la ropa. Teníamos que ir a jugar a México y fuimos a un negocio, que con sábanas nos hizo la ropa. Es que no se podía suspender el viaje", contó.

El goleador Alfredo Obberti recordó "la alegría de la gente y en el vestuario, de los jugadores y dirigentes. El vestuario era chico y estábamos todos amontonados. Era un griterío infernal. Griffa abrió un par de champañas para festejar".

"En ese momento no te dabas cuenta de lo que habíamos logrado. Eso fue con los años", agregó.

Armando Garrido jugaba de marcador izquierdo, aunque el titular en la definición del torneo terminó siendo Pastor Barreiro. Garrido no fue al banco ante Central y siguió el encuentro con los hinchas. "Estuve en el vestuario y después con un hermano fui a la tribuna. Después viví con los jugadores el festejo en la cancha de Newell's", dijo.

"Cuando alguien me pregunta que sentí en ese momento, le digo qué hubieses sentido vos siendo campeón con el equipo del que sos hincha. Yo era hincha y socio y salí campeón con el club que amaba y junto a futbolistas que hasta unos años antes eran mis ídolos, Obberti, Zanabria", contó el actual colaborador en el departamento de cultura.

Arsenio Ribeca, entonces volante central, dijo que "lo máximo fue haber dado la vuelta, o media vuelta porque no se pudo dar completa. No hay nada tan especial como eso". Pomelo fue al banco y entró en el segundo tiempo por Juan Rocha. "Estábamos 2 a 2, había que aguantar y como yo era medio picapiedra...", dijo con una sonrisa. "Mi camiseta la tiene un amigo del pueblo (vive en Coronel Bogado) y un montón se la han querido comprar", dijo.

El recuerdo de Rebbotaro, ex lateral derecho, es singular. "Cuando perdíamos 2 a 0 (con ese resultado, había un desempate entre ambos equipos, pensé que íbamos a tener que volver a la concentración, que la hacíamos en San Genaro, en un lugar que no era lindo. Por suerte no hubo que volver", dijo. "No pudimos dar la vuelta en la cancha de Newell's por la cantidad de gente que había en el campo", rememoró.

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