Barajar y dar de nuevo. Recuperar y potenciar lo que se inició justo un poco antes de que la pandemia hiciera estragos en el mundo. En eso anda la Asociación de Deportes Adaptados, Avida, de larga tradición en la ciudad en la práctica de deporte adaptado pero que especialmente ahora quiere potenciar su escuela de fútbol para niñas y niños con parálisis cerebral, hacer que cada días más personas puedan sumarse. Difundir y crecer. Porque el año pasado, cuando esta idea estaba tomando forma (la escuelita), el coronavirus puso freno. Ya en funcionamiento desde hace algunos meses, pretenden ser una posibilidad que se expanda y por qué no, que lleve al alto rendimiento.




























