Newell’s tuvo opciones de gol. Y no la metió. La falta de definición se extiende en el tiempo. Si bien fueron contadas las ocasiones, la Lepra falló en todas. Lo peor fueron los mano a mano que desperdiciaron Matko Miljevic y Fernando Cardozo. Lo llamativo, o no tanto teniendo en cuenta su actualidad, es que Juan Ignacio Ramírez no intervino en ninguna jugada de gol. El nueve pasó desapercibido. Así es imposible. Encima, la mala ejecución en la definición por penales lo dejó afuera de la Copa Argentina.
La ineficacia del conjunto rojinegro es un problema serio. Llegó a los 7 partidos entre la Liga y la Copa Argentina con el Gallego Méndez en el banco y apenas señaló 3 goles, de los cuales uno fue en contra. Los otros, del Colo Ramírez y Tomás Pérez.
Las llegadas de Newell’s en el estadio Unico de San Nicolas se originaron, casi todas en el primer tiempo, por las bandas. Principalmente por derecha, con Armando Méndez siendo casi un extremo más. No fue un ataque continuo el de la Lepra, pero sí hubiese sido convertido alguna, la victoria hubiera estado al alcance.
Durante esos 45 minutos, dejó a futbolistas cara a cara con el arquero Luis Ingolotti. Pero no lo pudieron superar.
Un disparo de Mitjevic, que pasó cruzado muy lejos del arco del Ferroviario, fue la primera aproximación rojinegra, cuando Central Córdoba ya había llegado en dos oportunidades con peligro.
Cardozo fue el primero de los futbolistas de Newell’s que recibió una pelota sin otra oposición que Ingolotti. Fue a buscar un tiro libre por detrás de la defensa adversaria y se lo perdió. El uno tapó su tiro, al igual que el que ejecutó Miljevic en el rebote.
La siguiente fue una aparición por el medio de Miljevic, tras un centro de Méndez. Antes de que los defensores rivales le cierren el camino, buscó el arco, pero le entró mal. Y la última ocasión desaprovechada tuvo a los mismos protagonistas. El uruguayo se la puso a la cabeza del volante creativo, quien impactó el balón sin marcas, poco esquinado. El arquero rival contuvo abajo.
Hubo más, no tan simples como las jugadas mencionadas, aunque igual podrían haber terminado en gol. Un cabezazo de Cardozo y otro de Besozzi a los que les faltó mejor dirección.
En el segundo tiempo, Newell’s no generó nada en ofensiva. Lo único fue un tiro libre de Miljevic al primer palo que despejó Ingolotti.
El Colo Ramírez siguió deambulando en la cancha sin preocupar. El Gallego Méndez lo sacó sobre el final para que ingrese Carabajal. posiblemente con la idea de que ejecute un penal si el resultado no se modificaba, como sucedió.
Pero de nada sirvió Carbajal en la tanda de los penales. Fue el que inauguró la serie y lo ejecutó mal, a la derecha, permitiendo a Ingolotti que se lo detenga.
El penal de Velázquez fue parecido y con el mismo desenlace. Mientras que el peor de todos fue el que pateó Miljevic, que directamente le erró al arco.
Más allá de la falta de juego, la Lepra no la emboca de ninguna manera. Y el resultado está a la vista.