El Newell's de Kudelka debe recuperar la identidad y las buenas intenciones que venía demostrando en la Superliga hasta el feo porrazo que se pegó la fecha pasada ante el Gimnasia de Maradona. El equipo de Frank, que hoy será recibido con honores por su buen paso por el club tallarín, tiene que archivar lo que fue la aciaga noche del martes en el Coloso ante el Lobo, en la que jugó para el demonio, cometió errores groseros en la última línea y ningún jugador se salvó del aplazo. Esta tarde la Lepra tiene la gran oportunidad de reivindicarse como un equipo serio y competitivo, con juego atildado, intensidad para presionar, con la defensa plantada lejos del arco de Alan Aguerre y con la convicción de ir al frente desde el minuto uno al noventa. Con esta premisa el técnico rojinegro pateó el tablero y metería cirugía mayor con cuatro cambios probables, aunque habrá que esperar que esté pegada la planilla para confirmarlos. Newell's debe sacarse de encima el shock que evidentemente sacó de eje al equipo en lo que fue la inolvidable visita de Diego al Parque. Ahora no hay excusas y es momento de recuperar la línea futbolística, usando a favor lo que será el respaldo nuevamente del público leproso que fue habilitado a viajar de visitante y que en gran número estará en la tribuna del Mario Kempes.































