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Newell's hizo un partido aceptable y terminó con las manos vacías

Newell's hizo un partido aceptable hasta tres cuartos de cancha, pero tuvo una alarmante falta de peso ofensivo y terminó con las manos vacías. El rojo ganó con una pelota envenenada. La era De Felippe perdió el invicto de local

Domingo 29 de Abril de 2018

Newell's no tuvo una mala tarde. Tampoco tuvo pésimos rendimientos individuales en general. No fue un desastre a la hora de manejar la pelota en el medio y entregó el máximo esfuerzo hasta el pitazo final. Lo que ayer tuvo Newell's fue un baño de cruda realidad, una muestra del presente en estado puro. Porque Independiente, con muy poquito de fútbol, con gran oficio y algunos chispazos de Maxi Meza y Martín Benítez, se impuso casi pidiendo permiso al equipo del Parque. Las variantes y los nombres del rojo terminaron torciendo la balanza ante el piberío entusiasta leproso y un equipo que sin Luis Leal observa desde muy lejos al arco de enfrente. Claro que no hay nada para reprocharles a los juveniles rojinegros que terminaron dando la cara y corriendo desesperados en la búsqueda de forzar el empate. Si hasta se podría decir que debieron tener recompensa por tanto empeño. Más allá del 0-1, lo que quedó clarísimo es que Newell's tiene un plantel digno, pero demasiado corto, acotado al máximo y que cuando el oponente le tira encima la chapa de la jerarquía todo se le hace cuesta arriba. Le pasó en la visita a Boca el domingo pasado y le ocurrió ayer en el Coloso frente al diablo. No hay vuelta que darle. Hasta lo que queda del semestre es lo que hay, después habrá que pensar en potenciar el equipo para dar un salto de calidad.

   Newell's llegaba al cotejo de ayer con un invicto de tres triunfos en fila de local desde que asumió Omar De Felippe, a partir de los éxitos logrados ante San Martín de San Juan, Tigre y Talleres. Más allá de que la T está haciendo una gran campaña, la realidad es que superó a tres adversarios de su misma "especie" en este presente complejo para el club del Parque. Porque el pasado fin de semana ante Boca y ayer contra Independiente, ambos jugando la actual Copa Libertadores, el adversario le arrebató los tres puntos con un par de jugadas incisivas, pero jamás pasándolo por arriba o metiéndolo de manera sostenida contra su arco. Ocurre que este plantel leproso está armado con un presupuesto flaquísimo y con mayoría de pibes que recién están dando sus primeros pasos en la máxima categoría. Por ello es hasta lógico caer ante las camisetas "pesadas" del fútbol argentino, como ocurrió en la tarde de ayer ante los de Avellaneda.

   Hay que destacar que con los recursos acotados con los que cuenta, De Felippe logró armar un equipo competitivo, que no se destartala ante la adversidad y que siempre intenta progresar en base al control de la pelota. Pero evidentemente que la baja de la Pantera Leal le generó un problema sin solución, ya que no tiene otro nueve de área consolidado que le permita mantener el poder de gol en el área de enfrente. Y ayer otra vez quedó en evidencia esta falencia. Con Alexis Rodríguez, que a fue todas pero ganó muy pocas; con el ingresado Cabrera, que no pudo gravitar; al igual que el pibe Milton Treppo, que tampoco logró inquietar a los rivales. Así, más allá del empuje rojinegro, el empate terminó siendo una utopía.

   Encima, Newell's tampoco liga. Porque en una de las escasas chances que tuvo el rojo logró embocarla. Centro al segundo palo con los ojos abiertos de Martín Benítez y entrada solitaria de Gastón Silva, que remató mordido de pique al suelo y entre Fontanini y San Román no pudieron despejar un balón envenenado que se terminó filtrando en el arco de Ibáñez en el final del primer tiempo. Casi un blopper.

   En el complemento Newell's fue al frente, con la bandera del esfuerzo del Cabezón Bernardello (que encima llegó a la quinta amarilla y no jugará ante Defensa y Justicia), pero lució escuálido de peso ofensivo en el área del cómodo Campaña. La más clara fue un tiro ancho de San Román. La lepra entregó todo, pero no dio el piné para rescatar al menos un punto ante el promocionado equipo de Holan, ayer de escaso vuelo futbolístico y hasta mezquino en el final para cuidar la ventaja.

   Volvieron los hinchas visitantes al Coloso y es algo para destacar. Desde el juego, Newell's luchó, metió, mordió, tuvo la pelota en el medio, pero dio la imagen de ser un rifle descargado, sin cartuchos ni municiones. Así, con muy poquito, casi con un par de apellidos de la planilla, el rojo se llevó todo del Parque. Un premio que pareció exagerado, pero inmodificable.

   El equipo de De Felippe deberá cerrar de la mejor manera la Superliga (recibe a Defensa y Justicia y visita a Gimnasia) y tratar de revertir la chiva serie copera de Sudamericana ante Atlético Paranaense (0-3). Después será misión de los dirigentes sentarse con De Felippe y tratar de armar un plantel con más variantes, en especial en ofensiva. Se sabe que el presupuesto es acotadísimo. Pero siempre será "más caro" dejar las cosas como están. Es definitiva, el fútbol es: verdad, consecuencia.

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