Si una persona desprevenida escucha al pasar que Gimnasia y Esgrima La Plata goleó a Newell's en el Coloso no le dará crédito porque supondrá con toda lógica que es una falsa noticia. Pero que alguien le avise que sí. Que en una noche maradoniana su equipo hizo todo bien gracias a que el de Kudelka hizo todo mal. Porque el rojinegro en defensa fue una hecatombe. La debacle total. Una sucesión de hechos bochornosos. Y por eso sucumbió sin atenuantes.
Newell's se desprogramó. No tuvo nada que ver con los antecedentes de la Superliga. Porque hizo el peor partido de la era Kudelka. Y fue vapuleado a lo largo y ancho por impericia propia y oportunismo ajeno.
Intentar formular un análisis de un partido en el que no hubo equivalencias es una tarea redundante. Porque la goleada se explica de una actuación atípica del conjunto rojinegro. La que a su vez produjo y permitió otro desempeño atípico de Gimnasia.
Los de Maradona aprovecharon cada una de las situaciones que les facilitaron los de Kudelka. Y pudieron ser más. Porque los golpes de nocaut se fueron sucediendo en apenas un puñado de minutos. La etapa inicial se terminó con la ventaja fortuita de un remate que se desvió en Gentiletti y descolocó a Aguerre.
Las expectativas del más pesimista era que en el complemento los del Parque revertían la historia. Pero no. Fueron los del Bosque los que en dos minutos liquidaron el pleito. Noquearon a Newell's. Y para que no queden dudas García hizo el cuarto.
Lo mejor para Newell's se produjo antes y en el final del partido. Antes por la emoción del reencuentro con Maradona. Y después porque cuando Echenique indicó la finalización del juego terminó el suplicio.
Un partido, cuatro goles
El arranque mostró a Newell's con algo de dinámica en su propósito ofensivo, pero Gimnasia pobló el mediocampo para evitar el avance rojinegro, y así intentar generar alguna incursión en territorio local.
Como la que dispuso Matías García, quien solo frente a Aguerre remató por arriba del travesaño a los 15 minutos.
Pero Gimnasia no podía relajarse porque Newell's en cada aproximación complicaba a la última línea platense.
El partido se hizo anodino, sin sorpresa, con más imprecisiones que certezas, y todo fue muy desprolijo.
Los rojinegros llegaban pero fallaban en la última jugada, mientras que el Lobo estaba más estructurado para contener y evitar el juego rival.
Pero en la medianía del trámite, y cuando el primer tiempo se desvanecía, un remate de Contín pegó en Gentiletti y se metió. Sorpresa. Gol de Gimnasia.
Newell's salió obligado en el complemento a revertir la historia. Pero sucumbió enseguida.
En dos minutos Caire y Tijanovich aprovecharon las groserías defensivas rojinegras y pusieron el 3 a 0 sin anestesia.
Pero la defensa de Newell's era una sucesión de licencias, y a los 56 llegó el cuarto. Sí. Cuatro. Un córner cerrado de García que Bittolo en el primer palo quiere despejar y se mete en el arco ante un Aguerre atónito.
Y no fue todo, porque Tijanovich tuvo el quinto pero los defensores de Newell's lograron despejar casi en la línea.
Newell's fue una sombra. Gimnasia una luz. Ahora lo importante para los rojinegros es que Kudelka los vuelva a encender porque la derrota alteró la hoja de ruta, en la que retrocedieron algunos casilleros.
Newell's: Alan Aguerre; Angelo Gabrielli, Cristian Lema, Santiago Gentiletti, Mariano Bittolo; Aníbal Moreno (73' Villarruel), Julián Fernández, Denis Rodríguez (46' Formica); Maxi Rodríguez, Lucas Albertengo, Rodrigo Salinas (59' Leal). DT: Frank Kudelka.
Gimnasia: Alexis Martín Arias; Maximiliano Caire, Manuel Guanini, Germán Guiffrey, Lucas Licht; Víctor Ayala; Maximiliano Comba (27' Miranda), José Paradela, Matías García, Horacio Tijanovich (78' Vargas); Leandro Contín (69' Spinelli). DT: Diego Maradona.
Goles: 40' Contin (G), 50' Caire (G), 51' Tijanovich (G), 56' García (G)
Estadio: Coloso Marcelo Bielsa
Arbitro: Fernando Echenique
TV: TNT Sports