Fútbol

Moreno y Fabianesi: "En Central hay materia prima"

El coordinador metodológico de las inferiores canallas realizó una detallada mirada interna y graficó con el contexto que envuelve a la estructura de juveniles

Sábado 20 de Junio de 2020

Iván Moreno y Fabianesi es el coordinador metodológico de las inferiores canallas. ¿En qué consiste el rol del Torero? “Estoy enfocado más en la mirada integral del proyecto. Trato de unir el espacio físico, la psicología, la nutrición, el desarrollo de la fuerza, las distintas etapas de cómo los chicos van creciendo y cómo se puede proyectar un jugador a la reserva. Tengo que generar el contexto y el terreno para que Hugo Galloni, quien es el coordinador deportivo, y Adrián Jerónimo, que es el físico, hagan el mejor trabajo posible”, describió de arranque el coaching que generó polvareda cuando tomó de lleno las riendas de la cantera auriazul en enero pasado. El ex volante afirmó además sin rodeos que hay juveniles para promover al primer equipo. “Hay materia prima. Y está fundamentando no sólo de lo subjetivo, que es desde el ojo de cada entrenador, sino también está documentado en base a datos que origina el proyecto. Hay chicos que hoy están a un nivel de primera división”, sentenció en el amanecer del mano a mano con Ovación.

¿Cómo está la estructura de juveniles en Central?

A pesar de que estamos atravesando un momento social y profesional particular por la pandemia, lo cierto es que estos tres meses que llevamos de inactividad competitiva nos sirvió para crecer en un montón de aspectos, que quizás en el día a día lo iríamos postergando por la vorágine misma de la planificación de las competencias. Tuvimos la sensibilidad exacta de corregir el rumbo de lo que estábamos haciendo y trabajar en cuestiones más estructurales como además asentar la metodología. A eso le agrego que realizamos muchas capacitaciones internas, que va desde el baby hasta la 4ª división. Se abarcó todo y se progresó en cada una de las líneas. También entendimos que debíamos estar más cerca con los chicos para darle una especie de contención emocional desde la óptica y rol que nos toca. No invadimos el espacio privado, sino potenciamos el vínculo. Comprendimos que ante la cuarentena y el escenario nuevo que se nos presentó el trabajo tenía que ser otro.

¿Tuvieron que reinventarse sobre la marcha y readaptarse a las nuevas exigencias?

Totalmente. Fue así. Nos dimos cuenta rápido y hoy en día notamos grandes cambios positivos. Era el momento para asentar ciertas bases que a veces se torna complejo poder desarrollar, pulir y plasmar en cancha.

¿Y qué buscaron esencialmente?

Cuando el aspecto físico de un chico presenta una especie de desentrenamiento y no se puede corregir a corto plazo, buscamos que crezcan desde lo táctico y emocional básicamente. Por eso hicimos además muchas charlas virtuales con ex jugadores del como Giovani Lo Celso, el Chaqueño Herrera, Franco Cervi, Jeremías Ledesma y Tomy Costa, entre otros. Buscamos desde ese eje que ellos cuenten sus respectivas experiencias. Para los pibes del club es una forma de crecer y madurar desde el punto de vista de lo que representa una etapa formativa con respecto a la profesional. Esa acción fue muy fructifica porque tomaron vivencias contadas por los propios protagonistas. Y hoy en día se ve que los chicos crecieron también.

¿Cómo se compone cada estructura debido a que tienen líneas en el baby de Rosarina y AFA, al igual que de 4ª a 9ª división?

Es una misma línea para todos. Cada coordinador, sea del baby como juveniles, sabe lo que pretendemos y cuáles son los criterios a seguir. Sobre todo en esta etapa especial. Incluso aplicamos las mismas metodologías al cuerpo de entrenadores, quienes también progresaron y realizaron cursos porque hubo que contenerlos debido a la fuerte inactividad. Aunque en ese sentido, hay que destacar que hay un grupo de trabajo muy bueno desde todo punto de vista.

¿Qué sucederá con los juveniles si el fútbol no vuelve este año?

Todo es incertidumbre ante todo. Por eso estamos permanentemente reinventándonos. Y eso también es un dato saliente porque nos permite crecer y buscar variables ante este complejo contexto. Vamos a ver cómo sigue todo, mientras tanto, seguimos capacitándonos. De hecho hubo que readaptarnos a la tecnología como otros elementos.

Hablás de tecnología y capacitaciones permanente. ¿Sabés que en su momento se cuestionó fuerte tu labor de coaching? ¿Cómo tomaste esas críticas o ya las asimilaste?

Creo que se habló más del desconocimiento general que otra cosa porque la disciplina aplicada tanto al ámbito empresarial o deportivo como en este caso viene con una fuerte expansión a nivel nacional e internacional. Hicimos intercambios con clubes del exterior, y todos tienen un coach en su staff. Mi ingreso al club desde esta rama específica fue el año pasado y generó ciertos comentarios. Pero una de las particularidades salientes y significativas que tiene esta función es la confidenciabilidad. Nosotros trabajamos con muchas cuestiones de acelerar procesos, de establecer etapas, detectar interferencias, profundizar fortalezas, etc. Y todo eso es un aspecto interno de la organización, que merece quedar dentro de ese ámbito. Sé que recibí muchos cuestionamientos por no explicar lo que estaba haciendo. A la vez sé muy bien que es mi manera profesional de desarrollar la actividad en un lugar donde se requiere de confiabilidad.

Era innovador y terminaste quedando expuesto por algo que hubiese sido más sencillo de explicarlo en su momento.

Sí, puede ser desde ese punto de vista. Aunque es algo que entendía que debía ser así y el club estaba al tanto. Igual, no me inquietaba lo que se decía porque tenía muy en claro lo que estaba desarrollando y cómo debía manejarme en este tema. Claro que mi participación luego cambió.

¿En qué momento cambió?

Una vez que se fueron Maggiolo y el Loncho (Ferrari) fui convocado para integrar y colaborar dentro de una estructura de coordinación metodológica general en juveniles.

¿Cómo está integrada la pirámide de inferiores?

Soy el coordinador metodológico general, que realizo una mirada más integral. Hugo Galloni es el coordinador deportivo, mientras que Adrián Jerónimo está al frente de la parte física. A este grupo hay que agregarle además el staff médico con profesionales especializados en cada área, que va desde traumatólogos hasta psicólogos.

¿Estás conforme con tu labor, pese a la inactividad?

Más que importante, fue muy interesante el proceso que hicimos en su momento de reconstrucción porque consideramos que nuestro plan es innovador. Tomamos mucho de lo que se venía haciendo y le dimos una vuelta de tuerca desde aspectos muy puntuales. Hay una planificación con ejes centrales que se profundizan en varias áreas.

¿Se puede decir que al unir los planteles de AFA y Rosarina potenció realmente la competencia interna?

Es que eso nos permitió, entre otros temas, que todos tengan competencia. El chico crece cuando compite. Si no lo hace, no evoluciona. Y pasó en algunos casos que estaba en AFA pero al final del mes tenía menos actividad que el chico de Rosarina. Entonces decidimos unificar criterios y así potenciar a todos por igual.

Pensás que muchos ningunean a la Rosarina.

Lo hablamos varias veces con Hugo (Galloni). Franco Cervi, Angel Di María jugaron casi siempre en Rosarina. Salieron prácticamente de ahí. Por eso hay que competir. Por eso se corrigieron ciertas cosas. A la vez hay que entender que los chicos vayan creciendo dentro de las diferentes jerarquías.

¿Tiene jugadores Central para abastecer a la primera? ¿Cómo determinan si pueden subir de categoría a un jugador?

Por las diferentes evaluaciones que vamos realizando, en base a etapas madurativas alcanzadas, independientemente de la edad que tengan. Cuando vemos que un juvenil necesita estar en constante crecimiento debido a los datos arrojados por el GPS, o sea factores desde lo físico como estudios de fuerza o maduración intelectual, lo subimos de categoría. Nos pasó el año pasado con el volante central Mateo Tanlongo, quien estaba en 7ª división y lo promovimos a la quinta, donde terminó jugando en buen nivel.

¿Te sentís responsable cuando se menciona que no suben chicos a la primera?

Todos somos responsables de alguna manera en la formación de los chicos. Estoy dentro de una estructura colectiva de trabajo que trata de aportar lo suyo desde el rol que ocupa. En cuanto a la presión por la responsabilidad no siento, pero sé que se viene una etapa muy importante para el club y ahí vamos a tener que estar muy finos.

¿Hay materia prima en inferiores para promover, ya que Central se erigió en un club comprador, no formador?

Sí, hay materia prima. Y está fundamentando no sólo de lo subjetivo, que es desde el ojo de cada entrenador, sino también está documentado en base a datos que origina el proyecto que encabezamos. Hay chicos que hoy están en un nivel de primera división.

Ahora la directiva apostará fuerte por los pibes.

Hay un buen segmento de jugadores a corto plazo y otro muy bueno que viene de atrás. Hay que identificar cuál es el momento de cada uno, pero también hay que ser muy prudente en el acompañamiento de los juveniles porque en marzo pasado la proyección emocional que tenían ellos estaba muy lejos, y ahora se les acercaron por la pandemia básicamente. Por eso habrá que ser cautos llegado el momento. Una cosa es acelerar y acompañar etapas, y otra muy diferente es interrumpirlas. Ahí se hace más complejo corregirla. Hay que entender que hay material, aunque a la vez quienes tomen decisiones, sea en primera o reserva, deberán ser muy prudentes. Pero jugadores en inferiores hay.

“El Kily veía todos los partidos“

Cristian González dejará de ser el entrenador de la reserva para ocupar el rol de técnico en el primer equipo (ver página 4). Sin embargo, Iván Moreno y Fabianesi destacó el trabajo que hizo el Kily con los pibes en su momento. “Veía todos los partidos de inferiores y siempre estábamos en contacto”, declaró el Torero con firmeza. “Las decisiones de subir a un chico siempre fue consensuada”, acotó. “También es un valor agregado tener trabajando a Hugo Galloni con todo el conocimiento que tiene”, cerró Iván Moreno y Fabianesi.

El plus de contar con gente de la casa

Cada apellido que integra y forma parte de las inferiores tiene raíces canallas. Hugo Galloni es uno de los abanderados del proyecto que encabeza Iván Moreno y Fabianesi. No obstante, el Torero argumentó que al contar con gente de la casa es un plus extra a la hora de trabajar “porque hay un entendimiento colectivo natural” y es “un valor agregado a la hora de saber lo que representa Central. En este aspecto, el club incorporó muy bien en cuanto a la gente para conformar la estructura de juveniles”.

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