Central

Lo partió al medio

Racing marcó la diferencia en la zona de volantes y maniató al canalla, que no tuvo reacción.

Lunes 03 de Septiembre de 2018

El elevado precio de la derrota radica en haber sucumbido desde los mismos cimientos del mediocampo. La falta de sincronización sigue siendo una mala consejera para este Central que venía camuflando la realidad con el pintoresco decorado de los triunfos en serie. A Racing le alcanzó con la mano de obra de los renovados volantes para edificar un triunfazo que terminó erigiéndose en un gran dique de contención para el Chacho Coudet y sus obreros. Sobre todo luego de la eliminación copera a manos de River. El 2 a 0 de la Chachoneta partió al medio al canalla desde lo deportivo como lo emocional. El equipo del Patón Bauza le cedió la punta a su rival y además dejó el invicto en el Cilindro en un domingo nada feliz.


Central fue deportivamente incorrecto a la hora de repasar las secuencias del traspié. También lo fue a nivel político, por creer desde las más altas esferas que se besó la lona como consecuencia de que no se usó el short amarillo y la camiseta alternativa. Una excusa que amerita ir al diván, sin dudas.

A Racing le alcanzó sólo con el complemento para hacer las travesuras necesarias en el área rival y dejar el estadio a puro festejo. Porque en el primer período los dos quedaron a mano fruto de la mediocridad que ofrecieron. Salieron confortablemente adormecidos. Era como que ninguno quería escuchar el delicado sonido del trueno producido por el gol.

Claro que la primera vez que dio para abrir los ojos en la celestial mañana para ver qué pasaba fue pasadito el cuarto de hora. Ortigoza pescó un rebote en una laguna defensiva albiceleste y le pegó sin dudar. Sin embargo, todo terminó quedando en la nada porque Arias se quedó con la pelota sin despeinarse.

Eso sí. A los 22' el canalla casi lo paga terriblemente de no haber sido porque le avisaron que Cristaldo había cabeceado estando en offside antes de que Licha López vulnerara a Ledesma, quien más tarde sí le ahogó el grito sagrado a Zaracho.

Hasta el momento no había mucho para resaltar. El orden se imponía sin fisuras ante la tensa especulación racinguista. El local tenía la enorme necesidad de imponerse porque no estaba como para andar haciendo ofrendas en épocas de crisis. Pero no hacía mucho y así se fueron al descanso mano a mano.

No obstante, la segunda mitad fue a pedir del anfitrión. Sacó pecho y se encontró con un gol madrugador. A Central le inyectaron la dosis que venía siendo la fórmula que lo mantenía inmune. Lisandro López capitalizó como buen llanero solitario una picante jugada a la salida de un tiro de esquina. Las marcas auriazules en ese flash letal se deshilacharon de manera espontánea. Y el capitán no perdonó.

Los auriazules quedaron aturdidos en la primera ocasión que estaban cediendo en el resultado en lo que va de la temporada. Incluso a los 15' Cristaldo se devoró el segundo de manera insólita. Se esperaba una pronta recuperación canalla. Enjundia. Rebeldía. Pero no. Las líneas fueron flaqueando paulatinamente, sobre todo en el mediocampo, hasta quedar muy largas y fuera de montaje.

Y Racing, con volantes que se agrandaron sin necesidad de hacer un desgaste descomunal, llegó a la segunda conquista mediante Solari para partir bien al medio la ilusión canalla, que quedó sin invicto y sin la cima de la Superliga.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario