Central

Lanari: "Tratamos contra un enemigo que no conocemos"

El médico y ex arquero canalla habló con Ovación sobre el temor que genera el coronavirus. Habló de la incertidumbre que causa no tener demasiados datos, pero dijo que son "coherentes" las medidas que se tomaron desde el gobierno.

Domingo 22 de Marzo de 2020

Alejandro Lanari, médico y ex futbolista. Integrante del Central campeón de 1987 que dirigía Don Angel Tulio Zof. Para el mundo del fútbol siempre fue el doctor Alejandro Fabio Lanari. Tampoco es necesaria tanta presentación. En un alto de su jornada laboral atiende el llamado de Ovación y explaya sobre el tema por excelencia en estos días: el coronavirus. Está al mando de dos centros de medicina del deporte, básicamente en lo que tiene que ver con la prescripción de alimentación y actividad para la salud para el alto, mediano y bajo rendimiento, además de hacer foco en diabetes e hipertensión. Hasta hace dos años fue el directo médico de San Lorenzo. “Pilotear el barco en este momento no debe ser nada fácil” porque “tratamos contra un enemigo que no conocemos”, dice el ex arquero canalla entre tantos conceptos sobre lo que es la pandemia que sufre Argentina y el resto del mundo.

Más allá de una persona común y corriente, ¿cómo estás viviendo esta situación como medico?

Lo vivo con muchísima preocupación. Uno se preocupa primero porque está enfrentando algo que no se conocía, donde uno no puede ir a los libros a ver qué pasó en otras oportunidades, entonces genera cierta incertidumbre. Las estadísticas y los conocimientos se van adquiriendo día a día y esto genera sorpresas y citaciones como que de repente pensábamos que generaba inmunidad el haber estado enfermos y por ahí aparecen casos de reinfección. O sea, estamos tratando contra un enemigo que se lo está conociendo y como médico nos genera mucha incertidumbre.

El presidente Alberto Fernández habló de “un enemigo invisible”.

En medicina una vez que lográs establecer un diagnóstico, podés armar el tratamiento adecuado, pero cuando el diagnóstico no es claro todos empezamos a tambalear con el tratamiento y acá estamos en esta situación. Estamos con la certeza de que nos enfrentamos a un agente patógeno que es un virus, pero del que sabemos poco. Por eso es que todo lo que se hace en función es lo que se conoce día a día. Hoy estamos recomendando el aislamiento, pero en los lugares en los que hubo aislamiento la curva no se detuvo inmediatamente, por eso creemos que puede haber otros factores que seguramente los conoceremos a la brevedad.

¿Cuánto complica al trabajador de la salud el hecho de luchar contra algo que no se conoce? Porque no parece una práctica habitual dentro de la medicina.

Hay una gran familia de lo que se llaman “enfermedades raras”, que son las que aún la medicina no les pudo encontrar el origen, pero en la mayoría de las enfermedades la medicina pudo avanzar, más allá de que con algunas está en deuda, como por ejemplo el cáncer. En las cotidianas sabemos qué hacer, pero esta es un enemigo que estamos conociendo día a día. Eso nos da cierta intranquilidad. Algunas herramientas se están utilizando y empiezan a marcar el camino por el que hay que ir, de allí el tema del no contacto, del cuidado de las manos, no llevarse las manos a la cara. Tenemos tips, pero todavía las certezas de cómo controlar esta enfermedad no las tenemos.

¿En ese día a día sentís que se van logrando pequeños avances?

Yo no soy epidemiólogo, pero me gustó escuchar a muchos de ellos que conocía sólo de nombre en esto que decían que había que ser cautos con no alarmar a la gente y cautos con empezar a poner plazos o esto de no pensar que porque un día no hubo nuevos casos el problema se terminó. Son curvas que tienen que saber manejarlas los epidemiólogos y hay medidas que tienen que salir precisamente de quienes saben manejar epidemias. Yo los escucho a ellos, escucho a la Organización Mundial de la Salud, estoy atento a los que dicen y creo que para el ciudadano común es bastante complicada la situación porque hay un bombardeo constante de información que no se sabe de dónde viene, que les llega y se empieza a preocupar de más, como ejemplo “ibuprofeno sí, ibuprofeno no” y esas son cosas que generan más incertidumbre de las que ya existen.

Ese bombardeo de información no es saludable.

Acá lo importante es que la información que la gente recibe tiene que venir de fuentes confiables. Esto es una epidemia que tiene la particularidad de venir en una etapa de la humanidad donde la informática y las noticias llegan de manera instantánea y estamos experimentado con una situación así. En otras epidemias había un comunicado oficial que venía de una fuente oficial, pero ahora mucha gente opina y todo se viraliza. Lamentablemente hay muchas personas que toman esas cosas como ciertas. En estos días escuché un montón de cosas que no tienen ningún fundamento, por eso la recomendación es entrar a la página de la OMS, escuchar lo que dicen nuestros referentes más importantes y sólo eso es lo que nos va a llevar tranquilidad.

¿Notás una uniformidad de criterios en todos los epidemiólogos?

Entre ellos hay uniformidad de criterios, lo que pasa es que por ahí opinan especialistas que tienen más que ver con otras áreas, como por ejemplo los virólogos, los infectólogos, y de repente los que tienen claridad sobre cómo manejar una epidemia son ellos.

Trabajaste con chicos en San Lorenzo, ¿cómo se actúa en ese terreno?

Ahora lo que más tengo son pacientes privados y lo que hicimos es extremar todas las medidas que impidan que entren en contacto los chicos, los adultos y fundamentalmente aquellos que están dentro de un grupo de riesgo. Por

Leer más: Los dos pacientes internados con coronavirus volvieron a sus casas y siguen aislados

>> "Las medidas tomadas son coherentes"

¿Considerás que fueron acertadas todas medidas que se tomaron?

Me parece que pilotear el barco en este momento no debe ser nada fácil, por lo tanto sentarse del lado de alguien que está tranquilo en una silla, mirando lo que hacen los demás y opinar es fácil, pero tomar las decisiones debe ser muy difícil. Creo que algunas de las medidas que se tomaron han sido parciales. Cuando suspendo las clases, me pregunto ¿qué respuestas hubo en España e Italia al suspenderlas? Ellos también lo hicieron y la respuesta no fue muy buena, por eso todos terminaron en un aislamiento completo. Igual no debe haber sido sencillo decidir parar absolutamente todo porque hay muchas cosas que hay que tener en cuenta y no sólo en temas epidemiológicos. Están haciendo las cosas bien y todas las medidas que se tomaron son coherentes dentro de la situación. Reitero, no debe ser nada fácil cada paso que se va a dar.

El aislamiento llegó.

Es lo que todos intuíamos. Primero se intentó llevar tranquilidad, sabiendo lo difícil que era porque se intentaba poner un límite. Hoy decimos "esto se hace hasta el 31 de marzo", ¿pero qué esperamos para el 1º de abril, qué la situación cambie radicalmente? Yo creo que se puso un día para llevar más calma aún, pero me da la impresión de que puede prolongarse un poco más. Igual hay que ser cautos.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario