Fue una jornada agitada en el mundo Central. Porque la inminente venta de Jeremías Ledesma a San Lorenzo sacudió el avispero hasta el límite de mover los cimientos internos dirigenciales y hasta Diego Cocca amenazó con dejar el cargo si se iba el capitán canalla. La negociación que llevaban adelante Marcelo Tinelli, presidente del Ciclón, y el secretario técnico Raúl Gordillo estaba a punto de cerrarse en los términos adelantados por este diario en la edición de ayer. San Lorenzo pagaba 600 mil dólares de inicio y le vendía a Central el 50 por ciento del pase del Perrito Barrios para llegar al anticipo de 1,3 millones de dólares. También estaba previsto fijar una opción de compra por la otra mitad del volante y luego se completaba la transferencia con el pago de un millón en junio y otro millón en diciembre por el 75 por ciento de la ficha del arquero. Un negoción teniendo en cuenta que la operación global era de más de 4,5 millones de dólares y a Central le quedaban aproximadamente 3, 3 millones de dólares libres de impuestos. Incluso, según informaciones surgidas en Buenos Aires, el representante de Ledesma, Andrés Miranda, ya se había puesto en contacto con la gente de San Lorenzo para afinar los números del contrato que cobraría el jugador. Un acuerdo holgadamente superior a lo que percibe en Central. Mientras que por otro lado el jugador posteaba en las redes sociales esto, palabras más palabras menos: "Yo tengo la cabeza puesta en Central y aún no hay nada oficial sobre la venta a San Lorenzo".
































