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La guerra de los promedios

Algunos clubes quieren sacarlo y otros mantenerlo. Pero, ¿qué escondieron en realidad en las 42 veces que se aplicó en la historia del fútbol argentino? ¿Es cierto que protegió a los grandes? ¿Muchos o pocos zafaron con el sistema? ¿A cuál benefició y a cuál perjudicó más? ¿Y los rosarinos? En este informe, todas las respuestas.

Miércoles 05 de Junio de 2019

La semana pasada fueron varios los clubes que fogonearon un declamado consenso en la Superliga para la eliminación inmediata del sistema de promedios que determina los descensos. Los medios se hicieron eco y varios incluso vaticinaron su fin, al punto que expresaron que sólo faltaba prácticamente un mero trámite administrativo. El correr de los días fue echando por tierra esa posibilidad y, aunque no hay nada oficializado, todos los supuestos apuntan a afirmar hoy por hoy que nada se tocará para la próxima temporada y que por lo tanto Newell’s y Central arrancarán en una complicada situación. Pero amén de eso, lo que se disparó es el viejo debate. ¿Sirve o no sirve? ¿Protege a los equipos grandes? ¿Castiga procesos más que una mala temporada? ¿Qué encubre? Para empezar a dilucidar esos interrogantes nada mejor que ir a los hechos, desmenuzarlos, hacer un repaso a conciencia de todas las temporadas en que la modalidad fue utilizada y compararlo con qué hubiera pasado si directamente bajaban los últimos de la tabla de posiciones. Y el análisis destruye mitos. Los números no reflejan privilegios de grandes o chicos. Algunos clubes fueron más beneficiados que otros pero sin que hayan influido poderíos económicos. Y en lo referente al fútbol rosarino hay que decir que Newell’s le sacó provecho y Central al contrario.

Los que buscaron abolir el sistema, entre ellos los clubes rosarinos, se ampararon en la situación de Tigre, que finalizó 9º en un campeonato de 26 equipos, le tocó descender e incluso deja la paradoja más grande del fútbol argentino en toda su historia: que un equipo campeón y clasificado a la Copa Libertadores baje de categoría. Todo eso porque el que pensó la Copa Superliga que siguió a la Superliga estipuló, primero que la jugaran todos los equipos pese a que ya se habían determinado los cuatro descensos y, segundo, permitió que clasifique al torneo continental por excelencia, algo que debió ser refrendado por la Conmebol. Nunca antes pasó, pese a casos que se le parecieron, como cuando Argentino por ejemplo salió subcampeón de la Primera B en el 88/89 y bajó a la C igual.

Curiosamente, lo de Tigre conmovió por lo que hizo solamente en las últimas 7 fechas de un torneo de 25 cuando lo tomó Néstor Gorosito. Ahí sumó 5 triunfos y 2 empates y terminó hasta clasificado a la Copa Sudamericana en el 9º lugar. Pero antes de Pipo, y a muy poco del final, el equipo de Victoria navegaba en el 19º lugar de la tabla de posiciones, en consonancia con las dos malas temporadas anteriores. Lo que pasó realmente fue atípico pero la situación disparó un debate nunca acabado. Por eso hay que ir a las estadísticas.

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1 ¿Fue para los grandes?

Los promedios se instalaron de 1957 a 1962 incluso y se reimplantaron en el 83 hasta la actualidad con diferentes modalidades. Se cuestionó por primera vez en 1961, cuando por primera vez descendía uno (Lanús) que no había terminado último en la tabla de posiciones. Y cuando al año siguiente a Ferro le pasó lo mismo lo sacaron para 1963. Pero claro, el descenso de San Lorenzo en 1981 sacudió la estantería y nadie, ni dirigentes de fútbol ni políticos en el advenimiento de la democracia, quería que otro grande dejara la primera división, por lo que se recreó el sistema con Julio Humberto Grondona al mando de la AFA. Si esa fue la intención, le salió a medias. En el primer año, 1983, se fue Racing pero como contrapartida se salvó River.

La teoría de la protección desde el vamos se cayó. Nadie podía pensar a un River penúltimo como terminó, en cambio Racing ya venía de un 16º puesto en el 82, sobre 19 equipos, y encima de entrada se tomaron en cuenta dos torneos para el promedio. Si hubieran previstos 3 se salvaba, porque en el 81 fue 5º, pero el 17º puesto de ese 1983 lo condenó. Y por tabla general se hubiera salvado.

Ya en 1984 se consideraron 3 campeonatos en lugar de dos y tampoco puede decirse que los grandes se beneficiaron mucho. De hecho, River en el 2010/11 e Independiente en el 2012/13 sufrieron la angustia del descenso cuando por tabla general no hubieran bajado, lo mismo que Racing en el 83. Por lo tanto en la historia fueron 3 los clubes denominados “grandes” que descendieron por promedios y ninguno se iba sin ellos. Como contrapartida, además de River en el 83, Racing (2013/14) y San Lorenzo en la última temporada, evitaron el descenso gracias a este sistema. Mientras que el mismo Racing (2005/06) e Independiente (2008/09) eludieron además la promoción.

Así que en el rubro de los “grandes”, todo está muy parejo con uno u otro sistema, desmitificando la sensación de que los promedios fueron hechos para ellos.

2 ¿Cuántos se iban igual y cuántos zafaron?

Pero además del segmento “grandes”, el estudio tiene aristas más interesantes. Por ejemplo, ¿cuántos equipos se hubieran ido al descenso de cualquier manera, es decir también por tabla de posiciones? Y como contrapartida, ¿cuántos zafaron con el sistema?

Y en total, en las 42 tablas de promedios que decidieron los descensos en los torneos argentinos, de 1957 a la fecha (con la interrupción de 1963-1982), de los 95 clubes que perdieron la categoría, 58 lo hubieran hecho igual si era por tabla de posiciones. Es decir que la mayoría de los equipos, un 61%, bajaba de todas maneras. Mientras que se beneficiaron 37, un 39%. A ellos habría que agregarles 4 que zafaron de jugar la promoción en las 9 temporadas en que se adicionó esa instancia desde 2003/04. En 2011/12 se abolió, una temporada después de que se fuera River a la B Nacional y de que San Lorenzo zafara en esa última, en un mano a mano con Instituto.

A ese análisis habría que agregar que de esos 37 clubes que zafaron un campeonato por el promedio, 12 se fueron igual al siguiente y otros 2 a los dos años, es decir en el lapso de consideración del sistema, de tres campeonatos (sólo en 1957 y 1983 se tomaron dos). Si se toma esta consideración, habría que concluir que en realidad 72 clubes se iban igual sin promedio, es decir el 75%, y que apenas aprovecharon la modalidad el 25%. Así que el sistema cumplió muy relativamente el objetivo de condenar procesos.

3 ¿Cuáles fueron los más perjudicados?

Este es otro foco de la mirada sobre la historia de los promedios y se llega a otras conclusiones de valor. Por ejemplo, Belgrano fue el club que más se fue por promedio y que se hubiera salvado por tabla general: nada menos que 4 veces. Eso sí, en otras 2 ocasiones zafó por el mismo sistema. Argentinos Juniors está parejo: tres veces lo condenó el sistema y tres veces lo aprovechó, aunque otras dos debió jugar promoción que no le correspondía por tabla general. Pero el que más tiene derecho a quejarse es Nueva Chicago. Los tres descensos que tiene fueron por promedio y no sólo en ninguna de esas ocasiones se hubiera ido, sino que jamás el sistema lo benefició.

Los de Mataderos fueron sin dudas los más perjudicados de los equipos de primera división. Y lo sigue de cerquita San Martín de San Juan. Los cuyanos tampoco nunca se beneficiaron por el promedio, las dos veces que descendieron no se hubieran ido por tabla de posiciones y debieron sortear una promoción, que tampoco hubieran jugado sin promedios.

Y desde otra óptica, hay casos emblemáticos de equipos que descendieron y ocuparon muy buenas posiciones en la tabla general. El mencionado de Tigre es uno de ellos, pero los peores fueron los de River en la temporada 2010/2011, luego de ocupar el 6º puesto en la tabla acumulada, y de Talleres, con la misma posición final en la primera temporada en que se implementó la promoción, en 2003/04. Ambos bajaron a la BN en un mano a mano con equipos de esa categoría y en el caso millonario la injusticia parece mayor, porque ni esa vez ni en las dos temporadas anteriores consideradas para el promedio estuvieron en los últimos 4 puestos. Pero los dos 15º lugares en la 2008/09 (además, último en el Apertura 2008) y 2009/10 lo condenaron.

En esta apreciación, otro de los grandes perjudicados fue Rosario Central. Como Chicago o San Martín de San Juan, nunca sacó provecho del sistema de promedio y dos veces lo sufrió. En la temporada 2008/09 zafó del descenso en promoción ante Belgrano cuando por tabla general estaba fuera de peligro y cuando bajó a la B Nacional a la temporada siguiente había ocupado el 11º puesto de las posiciones. Los 16º lugares que ocupó en la 2007/08 (último en el Apertura 2007) y 2008/09 lo condenaron.

4 ¿Cuáles más lo aprovecharon?

En todos los años en que hubo promedios, apenas dos equipos sacaron provecho del sistema y no bajaron de categoría de esa forma. Curiosamente, ambos lo hicieron en la última temporada: San Lorenzo y Colón, justo los que descendieron juntos cuando se bajaba sólo por tabla de posiciones, en 1981. Pero en este segmento sin dudas hay que ubicar a Newell’s. Su único descenso, en 1960, fue por promedio pero finalizó último y hubiera bajado de categoría por tabla de posiciones, como otros rosarinos: Central Córdoba en 1959, Tiro Federal en la 2005/06 (últimos) y Central en el 84 (penúltimo). En cambio, los rojinegros fueron de los que más aprovecharon el sistema. En la temporada 2006/07 hubieran descendido por tabla, ya que fueron 19º de 20 equipos, y en la temporada en que se fue River por promoción, en 2010/2011, hubieran jugado esa instancia ya que terminaron 17º.

También lo aprovechó Gimnasia La Plata. El lobo descendió por promoción esa temporada junto a River pero hubiera descendido directamente. En cambio en tres ocasiones el promedio lo benefició, evitando un descenso y dos promociones. Eso sí, debió jugar dos de esas instancias, en las que zafó (ambas ante Rafaela), que no le hubieran correspondido sin promedios.

Platense y Banfield 2 veces, Estudiantes, Quilmes, Instituto y Arsenal en una ocasión fueron los otros equipos que usufructuaron las bondades del promedio para zafar del descenso y aunque se fueron por ese sistema lo hubieran hecho igual por tabla general. Mientras que Deportivo Español es el único que eludió el descenso dos temporadas consecutivas (89/90 y 90/91) ocupando los dos últimos puestos de la tabla y logró salvarse en la siguiente. Incluso zafó otra más, en el 96/97, pero ahí sí descendió al año siguiente cuando no le hubiera correspondido por tabla y no volvió nunca más a primera.

La palabra de Elizondo

Mariano Elizondo, titular de la Superliga, aclaró ayer cuál es la posición con relación a los promedios: “Tenemos, antes del inicio del próximo torneo, tres reuniones de comité ejecutivo. Lo que interpreto es que la opinión generalizada es que hay que revisar el tema de los promedios y que si lo fuéramos a quitar lo tenemos que hacer en el tiempo. Hay equipos que tienen una cantidad de puntos que consiguieron, que son suyos, y si eliminamos los promedios les quitaríamos ese derecho que se ganaron. Todos queremos resolverlo en el tiempo y definir antes de que se inicie la temporada. Si siguen los promedios o si los quitamos y cómo, pero en el tiempo, en uno o dos años”, expresó. Sobre la clasificación a las copas, dijo: “Tenemos reglamentos y procedimientos internos. El área de legales hará un dictamen de los clasificados y el comité ejecutivo lo elevará a AFA por parte de Superliga para las copas”.

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