Leonel Larrauri mostró la camiseta de su querido Newell's. Alejandro Fantoni, la bandera argentina con la inscripción de su ciudad. Y a Carlos Joffre casi se le paraliza el corazón al enfrentar la rampa porque su cuatri no arrancaba. Las emociones estuvieron a flor de piel en el día del gran debut en un Dakar de los tres representantes de la región, al que se agregó Pablo Novara, de Sigal y Bauer, en su segunda experiencia. Todos ellos no sólo vivieron un día inolvidable en la presentación formal ante la multitud que se agolpó en Lima, sino que completaron el primer especial, que pese a ser corto fue lo suficientemente duro como para comprender lo que les espera a partir de hoy cuando deban recorrer, también en las dunas de Pisco, una distancia nueve veces mayor. Pero eso es historia a escribir. Ayer le pusieron letras de oro a la primera página personal de este Dakar 2018, más allá de los problemas y hasta de la piña que se pegó el baigorriense al final.






























