Da la sensación de que a Central todo se le hace cuesta arriba. No solo para contratar a un arquero (ver aparte) mientras espera alguna oferta para poder negociar y equilibrar las finanzas. También la tiene compleja para consensuar la rescisión del contrato con Jonathan Bottinelli. La directiva habló con el defensor y planteó el cuadro de situación. El jugador escuchó y no tuvo más remedio que aceptar que no cuajaba en el nuevo proyecto deportivo. Claro que al momento de sentarse y ver cómo se definiría la baja florecieron las divergencias con los canallas. El hecho de que el zaguero central cuenta con un vínculo laboral hasta fin de año, sumado a que no lo sedujo la propuesta para ponerle punto final a la estadía en Arroyito, generó que la negociación se haya empantanado. Pese a las diferencias, las partes buscarán mañana retomar el cauce del diálogo para ver si logran un acuerdo.

























