“Si me tengo que ir, me iré yo”. Con esa frase, en medio de tantas otras, el Kily González intentó responder frente a la consulta sobre si para renovar su contrato habría algún tipo de condicionamiento de parte de la dirigencia en relación con el rearmado del cuerpo técnico. El técnico canalla expresó que no quiere basarse en suposiciones porque “todavía no nos sentamos a charlar”, pero lo que sí hizo fue defender a quienes hoy son sus colaboradores. Por eso consideró que “si tienen que apuntar, que me apunten a mí porque soy el responsable”.
Hace un tiempo que en Central se viene hablando de algunos posibles cambios en el cuerpo técnico a partir de enero de 2022, siempre y cuando el Kily renueve su vínculo, que vence el próximo 31 de diciembre. Indudablemente el entrenador puso el ojo en informaciones que trascendieron y que, según él, afectan a la convivencia.
“Es mentira que me hayan planteado algo. Hay cosas que pasan en este club que son toda una postal. Central es de los clubes que no sabe vivir una semana sin problemas Mi cuerpo técnico sabe cuál es mi forma de pensar y es fácil a apuntar a cualquiera que no sea yo. Si tienen que apuntar, que me apunten a mí porque soy el responsable de este proyecto, de mi cuerpo técnico y de mis jugadores. Y si me tengo que ir, me voy yo, directamente y sin dar vueltas. Más allá de las repercusiones que pueda tener lo que digo sé lo que es este club y sé cómo son las cosas, lo tengo recontra claro. Hoy soy el técnico de Central y voy a poner todo el corazón y mi cuerpo. Si me toca renovar, renovaré, y si no me toca renovar, me iré, no pasa nada”, vociferó el Kily González en medio de una larga conferencia, en la que en reiteradas ocasiones remarcó su “amor por la camiseta”.
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El Kily y su ayudante de campo, Ricky De Alberto.
Y agregó el entrenador: “Todo lo que hago, lo hago en beneficio del club, pero no me gustan esta clase de situaciones en la que se tiran nombres de personas que tienen sus primeras experiencias. Lo que tenemos todos nosotros es que somos del club. No jodamos más, porque antes que profesionales somos personas. Nos pueden cuestionar que no tenemos experiencia, que cometemos errores defensivos, pero que no cuestionen el amor que tenemos hacia el club. Siempre me hice cargo de todo”.
Esos cuestionamientos internos que hay adentro mismo del club tienen como actores principales al preparador físico Damián Hernández y al ayudante de campo Ricardo De Alberto. Pero están también Diego Ordóñez y Horacio Carbonari. En la conferencia de prensa el Kily puso sobre todos ellos un escudo protector. No obstante, las definiciones aparecerán un poco más adelante.
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“No me gusta hablar de suposiciones porque todavía no hay nada concreto, cuando nos sentemos a hablar, lo charlaré. Hoy no puedo decir «no renuevo por esto, por esto y por esto». Cuando me junte con los dirigentes hablaremos de todo y si quieren que siga, veremos, porque tal vez yo digo algunas cosas que a ellos no los convence y si es así me tendré que ir, pero mientras tanto no quiero hablar de suposiciones sobre lo que puede pasar en el futuro justamente porque no sé qué puede pasar”, dijo el DT.
Ojeda y Avila seguro. ¿Y Vecchio?
El Kily González empezará a probar el equipo a partir de hoy y es un hecho que habrá cambios para visitar a Defensa y Justicia (el viernes, a las 19). Es que Emmanuel Ojeda y Gastón Avila cumplieron la fecha de suspensión y seguramente recuperarán su lugar entre los titulares, en reemplazo de Leandro Desábato (desgarro en el isquiotibial) y el paraguayo Ricardo Garay, respectivamente. Pero es muy probable que el técnico mueva alguna pieza más. Ayer en conferencia dijo que analizará la situación de Emiliano Vecchio, aunque el diez difícilmente llegue en condiciones para este partido, al menos para jugar desde el arranque. La idea originaria era esperarlo hasta Atlético Tucumán. De todas formas, si opta por realizar algún cambio “extra” seguramente será en la mitad de la cancha.