Ovación

Gamba se vistió de 9 y fue un muy buen simulador

Asumió el "desafío" de jugar en un puesto que no es el suyo, pero los goles que anotó los hizo con movimientos y en geografía propia de un típico 9

Lunes 05 de Octubre de 2020

Como el fútbol se gana con goles, los mismos siempre suelen tener una mayor relevancia frente a otros aspectos. Y en una previa en la que se habló tanto de la falta de un 9 en Central, de las partidas de los centrodelanteros que había en el plantel y de la no llegada de ningún jugador en ese puesto, el personaje que cobró trascendencia fue Lucas Gamba. Ni más ni menos que el autor del doblete en el amistoso frente a Unión, lo que fue, a todas luces, la nota destacada en la primera puesta en escena del equipo del Kily González. Pero no sólo se podría recaer, de manera simple si se quiere, en el hecho de que se haya tratado de una facturación por duplicado, sino que resulta necesario apuntar la forma de resolución y la geografía en las que se dieron esos goles. Gamba jugó como 9 y resolvió como tal.

   Fueron dos goles en posición de 9. Porque una cosa hubiera sido meter un par de zapatazos desde afuera del área y anotar de esa manera, pero fue muy distinto buscar primero la espalda de los centrales, a la altura del punto de penal, y después anticiparse a la marca en el mismo corazón del área chica. Dos típicos movimientos de un 9, que lógicamente por su condición de delantero Gamba los tiene incorporados, pero que sin dudas no forman parte de su ADN.

   Claramente está el mérito en el jugador. Porque es cierto que quien decidió que el mendocino jugara en esa posición fue el Kily González, pero en esta se puede no hacer una consideración opulenta hacia el DT por una sencilla razón: si no era Gamba no le cabía otra que apostar por alguno de los chicos. Fue una jugada sensata y extremadamente lógica la del entrenador. Después, adentro de la cancha no era otro más que Gamba el encargado de asociarse, buscar espacios y, en la medida de lo posible, definir, que fue lo que sucedió.

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Gamba cabecea en posición de 9

Gamba cabecea en posición de 9

   Los primeros minutos del partido no le resultaron fáciles ni a él ni al resto del equipo, porque el manejo de la pelota no se tornó sencillo para Central y, por ende, el abastecimiento a los hombres de punta se complicaba más de la cuenta. Allí fue cuando Gamba sí intentó alejarse un poco del área de Unión y merodeó un poco más la zona de tres cuartos para formar parte del circuito futbolístico. Pero se sabía que en la medida que el rendimiento colectivo no funcionara sus posibilidades se achicarían. De hecho en el primer tiempo no tuvo ninguna situación.

No soy un 9 que va a ganar todas de arriba. Por ahí tendré que salir del área para asociarme al resto del equipo (Gamba, en la previa)

No soy un 9 que va a ganar todas de arriba. Por ahí tendré que salir del área para asociarme al resto del equipo (Gamba, en la previa)

   Ahora, cuando Central logró llevar el partido al terreno que pretendía, la cosa cambió. Porque ese circuito más pulido posibilitó que la pelota llegara más veces y con otro grado de precisión al corazón del área tatengue. Cuando eso sucediera Gamba debía cumplir su parte. Al centro milimétrico del Pupi Ferreyra le puso la cabeza y al pase rasante de Blanco, el pie derecho. Los dos ahí, donde un centímetro puede resultar imprescindible.

   “No soy un 9 que va a ganar todas de arriba”. “Por ahí tendré que salir un poco más del área para asociarme al resto del equipo”. “Siempre jugar en otra posición fue un gran desafío porque me permite crecer como jugador”. Algunas de las frases de Gamba ante el amistoso cuando todos hablaban del sacrificio que estaba llamado a hacer para simular ser un verdadero 9, pero sin saber que finalmente semejante sacrificio iba a tener una tremenda recompensa.

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