Central

Ferrari marca tendencia

El equipo empató frente a Godoy Cruz y volvió a fallar en el intento de lograr el primer triunfo en el año.

Domingo 10 de Marzo de 2019

Central mejoró sustancialmente con el arribo de Paulo Ferrari. También retrocedió varios casilleros en el orden de las prioridades. El entrenador canalla parece estar eclipsado por la Copa Libertadores cuando el andar de la Superliga impone otra impronta. El Loncho ratificó ayer, luego del pálido empate sin goles en Mendoza ante el también muletto de Godoy Cruz, que pone lo mejor que tiene en cada partido. El argumento tiene cierta dosis de sustento si se analizan las lesiones y el marcado cansancio que envuelve al grupo. A la vez, casualidad o no, se guardaron otra vez algunas piezas importantes para las veladas coperas. Es como que en parte hay una contradicción entre el relato y la realidad. Mientras tanto, el DT marca la tendencia a seguir en Arroyito sabiendo que desanda el presente jugándose el futuro.

   No se trata de darle participación al piberío de la casa por antojo. Tampoco hay que darle la espalda a la cantera. O exponer y castigar a los más grandes porque cierto sector de la gente se rige por las reglas irracionales de la pasión. Todo debe ir acompañado en su justa medida.

   Sobre todo para este Central que atraviesa momentos sensibles desde lo deportivo e institucional. De eso no hay ninguna duda. Como tampoco que está descuidando la competencia local, cualquiera sea el motivo. A simple vista se percibe que las determinaciones de Ferrari están marcando el camino a seguir.

   Todo conduce a que la obsesión es la participación en la Libertadores. Si es así, el técnico le está pifiando porque cae de maduro que el equipo no tiene el suficiente porte para sostenerse en la competencia más difícil del continente. Sea por volumen de plantel como también por las sucesivas bajas que viene acusando la tropa después de cada misión.

   El Loncho apostó por una reserva reforzada para obtener un triunfo que nunca llegó en estas tierras, donde la gente tiene la mente y el corazón puesto de lleno en la Vendimia, que es la fiesta más popular de la región cuyana. Puede considerarse saludable que no se perdió. También productivo que varios juveniles están demostrando que con paciencia y rodaje pueden ser alternativas a corto plazo.

   No obstante, el tren sigue su curso y los puntos gordos siguen sin aparecer. De hecho, hace desde noviembre que el pueblo centralista no descorcha para saborear un triunfo, más allá de la inmensa alegría que provocó la obtención de la Copa Argentina. Pasaron nueve fechas en el plano local y la victoria ya hay que buscarla en alguna web para recordar cómo era celebrar. Sea en Arroyito o fuera de casa. Da igual.

   Nadie puede dudar de la saga se lesiones que castigan al plantel. Central perdió prácticamente la defensa. Bettini y Caruzzo están desgarrados. Alfonso Parot se recupera de una lesión al igual que Marcelo Ortiz. Por eso el Loncho decidió cajonear ayer a Miguel Barbieri y a Nahuel Molina. Los necesita para el miércoles cuando sea turno de visitar a Universidad Católica de Chile, por la Libertadores.

   Otro que no está bien es Fabián Rinaudo. Fito entró ayer unos minutos pero el cuerpo técnico lo cuida como bebé recién nacido porque puede caer en cualquier momento. Por algo también dejó a Leonardo Gil en Rosario. Hoy en día es fundamental el rol del Colo en cancha. A la vez que el canalla perdió a Jonás Aguirre porque se desgarró ante Gremio. Zampedri sigue mal del tobillo y Riaño acusa algunas molestias.

   Todo ese combo atenta también a la hora del armado del equipo. Aunque es cierto que a la hora de elegir, Ferrari viene guardando lo mejor para la Copa. Sea por casualidad, como dio a entender ayer el DT, o causalidad.

   Y ahí está el nudo del problema. El cuerpo técnico de Central debe sincerarse. Tiene que dejar sentado si la intención es alimentar la ilusión en la Libertadores como marca la realidad o bien empezar a cuidar más la Superliga.

   Porque pasó una nueva fecha y el equipo sigue acopiando poco. Ya hay poco tiempo para recuperar terreno y es un hecho que se está hipotecando un futuro del que también forma parte el Loncho. Tal vez sin darse cuenta, o tal vez siendo consciente de las decisiones que toma.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});