Su palabra tiene voz y peso en el mundo deportivo. Sobre todo a la hora de hablar de la selección. Fabián Basualdo se expresa con claridad y transparencia al instante de hacer eje en la reciente conquista de Argentina en Brasil. El exlateral derecho, que también dejó su huella en Newell’s y River, no dudó en recordar cómo era Lionel Scaloni cuando compartieron plantel en la lepra. “Era un pibe de 17 años, pero se notaba que tenía temple y personalidad. Tanto dentro como fuera de la cancha”, graficó sin titubear el actual agente de jugadores que fue campeón de la Copa América por partida doble: Chile 1991 y Ecuador 1993. “Otras de las virtudes de Scaloni es que como entrenador demostró tener un gran manejo de grupo, que lo llevó a meterse dentro del plantel, que no es sencillo de lograr. Y supo rodear bien a Messi”, acotó con firmeza en el amanecer del diálogo con Ovación.
¿Te sorprendió que Scaloni haya logrado el título de la Copa América?
Ante que nada debo ser sincero, no era de los que pensaban que podían darle la conducción de la selección mayor cuando lo hicieron tras el Mundial de Rusia. Pero con el paso del tiempo me sorprendió. No el trabajo en sí porque no lo vi ejercer como técnico ni sabía que iba a serlo. Lo que sí tengo que reconocer es que pese a los cuestionamientos que tuvo en el inicio del irregular inicio del proceso, especialmente porque apuntaban a que no se había ido con el cuerpo técnico saliente (encabezado por Sampaoli), y por la inexperiencia que tenía, logró ir mejorando el andar de la selección. Es más, fue clave en lo que se exigía, es decir asumir el recambio necesario de algunos jugadores. Y ahí sí que había que tener personalidad fuerte para hacerlo. Sin embargo, Scaloni, con su juventud en el rol asumido, la tomó y plasmó sin dudar. Fue entonces que se fue viendo una regular mejoría entre partido y partido. Argentina fue siempre evolucionando.
¿Qué otra virtud viste en el entrenador nacional?
Que evidentemente formó un grupo fuera de la cancha compacto, sólido. Desde afuera no se perciben grietas. Y si después llevamos todo eso a la Copa América, creo que tuvo un montón de aciertos.
¿Cómo cuáles puntualmente?
El más grande fue saber rodear a Messi para tener la mejor expresión deportiva de los últimos tiempos de Leo. Sea con De Paul, Lo Celso y compañía. Lo logró y pudo tener la mejor versión del capitán.
Pensar que siempre se cuestionó por qué los diferentes técnicos no lograban dar en la tecla en ese punto. Y eso que hablamos de entrenadores de la talla de Basile, Maradona, Sabella y hasta Sampaoli.
Sucede que eso lleva un proceso como también hay que tener la capacidad para ejecutarla. No cuestiono a los demás entrenadores, solo opino que en este caso Scaloni logró saber rodear a Messi. Por eso, el técnico tuvo muchos aciertos más en líneas generales.
¿Por ejemplo?
Escuché decir a periodistas deportivos que a Dibu Martínez no lo conocía nadie. Que a Cuti Romero, tampoco. Lo mismo con De Paul o con el exjugador de Central Nahuel Molina. Para la gente del fútbol y que mira partidos como uno, sí eran conocidos. De hecho, Scaloni los convocó, los puso y rindieron muy bien, porque los tenía visto y analizados a cada uno de ellos. Nada de lo que hizo fue casual. Incluso Messi hizo un campeonato increíble también.
¿Se veía que Scaloni tenía inquietud por lo táctico cuando fueron compañeros en Newell’s?
Mentiría si lo afirmo porque cuando Lionel subió al plantel profesional era un pibe de 17 años y uno miraba otras cosas. En realidad nunca hablamos del tema. Lo que sí estaba claro es que con una corta edad se notaba que tenía temple y personalidad. Tanto dentro como fuera de la cancha. Era un chico despierto y supo adaptarse a las necesidades o indicaciones técnicas de diferentes momentos. Porque Scaloni arrancó siendo delantero centro. Era de esos jugadores que batallaban y el primero en defender a la hora de la recuperación de la pelota. Luego lo tiraron de volante y eventualmente jugó de lateral derecho. Se fue amoldando a lo que le pedían. Y para hacerlo tenés que saber interpretarlo y rendir.
¿Tuviste diálogo con el paso del tiempo?
Si, hace unos años estaba en España porque fui a visitar a Ezequiel Garay (jugaba en Racing de Santander) y lo crucé. Nos juntamos a comer y me regaló su camiseta de Deportivo La Coruña, que aún conservo. Luego cada cual prosi-guió con su actividad, aunque hace casi dos años nos contactamos de nuevo en el exterior. Era en la previa de un partido entre Argentina y México. No estaba bien con el equipo porque los resultados y el rendimiento no eran los deseados. Desde ahí nos volvimos a escribir más adelante y me invitó a visitarlo al predio de la AFA cuando quisiera. Mientras que durante la disputa de la Copa América no quise molestarlo. Aunque tras la consagración del torneo en Brasil le mandé un mensaje para felicitarlo y me respondió agradeciendo y enviando saludos.
¿Qué otro punto te llamó la atención de Scaloni, por fuera de que supo rodear a Messi?
El armado del grupo. Me guío por lo que veo, no porque conozca la vida interna. Pero se percibe que el plantel es fuerte afuera de la cancha y, cuando sucede eso, se traslada hacia adentro. Por ejemplo, nosotros ganamos las dos Copa América (1991 y 1993) porque el grupo era muy unido, firme.
Pero en la del 91 en Chile jugaron muy bien además.
Sí, esa selección jugaba con mucha solvencia. Es verdad, desde el juego era contundente y vistosa, pero el grupo era muy fuerte. Sin embargo, en el 93 logramos retener el título por el plantel más que por el juego en sí, pese a que hubo recambio. A eso le agrego que varios jugadores no estábamos a pleno, es así. Y me incluyo en esa lista porque había tenido muchas lesiones.
¿Cómo viviste la obtención de esta copa en Brasil, ya que los dos últimos títulos logrados te tuvieron entre los protagonistas?
Pasaron 28 años para volver a ganarla y es lindo para todos. Aunque cada vez que jugábamos la copa y veía que la selección no podía lograr el título me daba pena. Sobre todo por la camada de jugadores de élite que llegaban a las finales y estaban en el cierre de sus ciclos y no merecían irse así. Se estaban yendo del fútbol sin ese logro deportivo con lo que es lo más importante: la selección. Por eso con esta copa disfruté cuando se la ganó. Sobre todo por Messi. Porque Leo ganó todo con Barcelona, pero no podía con la camiseta que ama. No era justo que dejara la actividad sin un logro como el que obtuvo en Río de Janeiro.
¿Coincidís entonces que su felicidad en el Maracaná fue la de todo el pueblo argentino?
Totalmente. Creo que se disfrutó más lo de Messi que la obtención de la copa en sí, que por sí es muy importante y compleja poder ganarla.
¿Considerás que la presencia de Samuel y Aimar potenció al cuerpo técnico?
Todo lo que sume en función de la jerarquía, suma y potencia. Más cuando se habla de esos apellidos. Samuel y Aimar tuvieron una gran carrera en Europa. No puedo asegurar cómo es el trabajo diario porque no lo veo. Pero creo que lo de los ayudantes potenció lo cotidiano.
¿Se puede decir que ahora que se logró un campeonato, la selección encarará con otro semblante lo que resta de las eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022?
Considero que el plantel debería potenciarse. Quieras o no, los chicos se sacaron una mochila que tenía mucho peso. Creo que lo que viene será mejor.
Si tuvieras que definir a Scaloni, ¿cómo lo harías?
Lo más importante de Scaloni es la gran personalidad que tiene y mostró desde que asumió. De jugador era así. Como entrenador tiene un gran manejo de grupo que lo llevó a meterse dentro del plantel, que no es sencillo de lograrlo. Y a la hora de trabajar, creo que es de mucho laburar y tiene mucha capacidad.