La misma simpleza de su juego la lleva al terreno de las palabras. En boca de
Ezequiel González, los postulados toman dimensión, porque se trata acaso del refuerzo más
importante que movió el mercado argentino. E inserto en un equipo con técnico nuevo y por ende,
otros parámetros, sus apreciaciones trazan una idea del camino que lleva adelante Central para
desembocar en el inminente torneo Apertura. De las conclusiones de su charla pueden extraerse dos
consideraciones. Primero, el estilo canalla será ofensivo y hasta tendiente a la vistosidad. Y, por
otro lado, para lograr llevarlo a la práctica falta tiempo.
"El equipo se va soltando y yo tengo que conocer a los
chicos en sus movimientos. Hasta ahora hicimos mucho hincapié en lo físico y con pelota recién
estamos en los primeros pasos. Por eso fue importante jugar con Belgrano y ahora con Tiro", dijo el
Equi ayer en rueda de prensa.
—¿Cómo te sentiste jugando de enganche, con Borzani
detrás?
—Bien. Además porque traté de colaborar en defensa.
Después traté de asociarme con los delanteros. Lo que pasa es que debemos conocernos más. En el
entrenamiento que hicimos tratamos de corregir cosas. Sé que nos falta, pero con el correr de las
fechas iremos mejorando.
—¿Ya estás viendo cómo entenderte con Vizcarra y
Zelaya?
—De eso se trata, de entenderlos, de que me marquen
el pase con la mirada. Claro que para eso se necesita tiempo.
—De afuera parece complicado que no hayan podido
estar aún Méndez y el Kily González para el armado de la mitad de la cancha.
—Seguro, porque todavía no jugué con ellos. Pero es
así.
—¿Creés que el resto del equipo también debe
adaptarse a jugar con vos? Tus compañeros venían acostumbrados a otro estilo.
—Cambia todo. Yo me tengo que adaptar al equipo y el
equipo al nuevo esquema. Los delanteros se desenvuelven distinto. La idea es que Central sea más
ofensivo y para eso hay que pararse de otra manera. Tal vez es más riesgoso, pero si sale bien es
más lindo jugar así.
—¿Llegás de la forma en que pensabas cuando viniste a
Central?
—La verdad es que estoy conforme con todo lo hecho.
Se trabajó muchísimo y con buena calidad. Ahora falta la puesta a punto y más minutos de fútbol,
pero estamos bien.
—¿Te gusta que el equipo dependa de tu juego?
—Dependemos de muchas cosas, no sólo de mi juego. Yo
me hago cargo y asumo la responsabilidad que tengo, pero no se depende nada más que de mi juego.
Tenemos delanteros bárbaros, buenos volantes y defensores, así que hay muchas armas para hacer un
buen equipo.
—Pero sí todo el mundo suponía cuando arribaste que
Central dependería de tu juego.
—Yo voy a tratar de darle lo mío, que tal vez sea el
buen juego y de hacer lo que pide Vita, que es que se juegue por abajo y bien. Pero Central no
dependerá de mí.
—Parece claro que el pensamiento de Vitamina va con
los tuyos.
—Sí. Se pretende un equipo ofensivo que juegue bien al fútbol, con
personalidad. La idea está, la de llegar por afuera y usar los delanteros. Pero no se trabajó lo
suficiente por una cuestión lógica.