Central

En Arroyito ajustarán fuerte los números para que cierren

La idea de la dirigencia de Central es comenzar a manejar una política presupuestaria rigurosa ante el recorte de ingresos que generó la pandemia en Arroyito

Sábado 13 de Junio de 2020

El contexto indica que padece una pronunciada baja de ingresos. También es alarmante el grado de incertidumbre que hay en Arroyito como consecuencia de la inactividad que atraviesa la industria futbolística por la pandemia. Ante cuadro de situación, Ovación certificó que la dirigencia de Central comenzará en breve con el ejercicio de aplicar una fuerte política de fondos para mantenerse en pie. La idea es aferrarse a un sistema financiero eficaz, transparente y solvente. El plan madre es adecuarse a las nuevas fases presupuestarias para asegurar el mantenimiento de la gran estructura que tiene. Este medio además constató que otra estrategia a plasmar es que los compromisos asumidos que se generaron en libros de pases anteriores sean renegociados y enlazados a futuras ventas. Está claro que Central empezó a ajustar los números para que la caja pueda cerrar y el club pueda seguir funcionamiento en una nueva coyuntura.

   En Arroyito ya hay una rigurosa programación para atender los objetivos prioritarios desde lo financiero y económico. La realidad marca que la tesorería auriazul cruje ante la falta de fluidez por el corte que hubo en la cadena de pagos desde que toda actividad entró en modo cuarentena por el avance del coronavirus. Hasta el momento la comisión directiva canalla viene piloteando la situación. Con altibajos, claro. Un día se muestra oxigenada y al otro entra en estado de shock alarmante. También tiene momentos inesperados como el pago que deberá afrontar ante una demanda iniciada por el ex volante Roberto “Toro” Acuña bajo la gestión de Pablo Scarabino.

   Desde el club hay cierto hermetismo a la hora de analizar el presente económico. Puertas hacia adentro saben que es un tema sensible. Hasta antipático si se quiere en algunos aspectos. Porque en el borrador de las posibilidades figura sentar a los referentes a la brevedad para ajustar los números en base a la nueva realidad.

   Porque si hay algo que ya nadie puede poner en tela de juicio es que el mundo no será el mismo después del Covid-19. La pandemia hizo demasiados estragos en lo sanitario y económico. No por los millones de muertos e infectados que se cobra a diario en toda parte del globo, sino porque obligará a todos a realizar una especie de sinceramiento económico. Y el fútbol no será la excepción a esa regla.

   Central vio en los dos últimos meses cómo la caja se fue desinflando. Perdió, por el momento, el 50 por ciento de la recaudación producto de la inactividad. Por ahora se mantiene a flote con los ingresos de los socios que siguen abonando la cuota mensual y porque la televisión continúa pagando los derechos. El contexto es desfavorable a corto plazo si la pelota sigue desinflada.

   No obstante, la comisión diseñó una estrategia a emplear. Se basa en apostar a una austera política presupuestaria. Prioriza pagarles a los más de 400 empleados y mantener los once predios ante todo. Esa es la bandera a seguir izando en tiempos muy complejos.

   La fila de acreedores será atendida también. Con un nuevo manual de estilo a emplear. Desde Arroyito piensan entablar el diálogo en base a nuevos argumentos. Según pudo corroborar Ovación, los directivos ya hablaron con algunos y manifestaron un nuevo cuadro de pagos para cancelar los correspondientes compromisos asumidos.

   A muchos ya se les informó cómo sería el plan de abono. Estará sujeto a futuras ventas. Muchos aceptaron porque comprendieron la realidad global. Otros no están de acuerdo y quedaron en volver a reunirse en un corto plazo. Cada cual defiende sus respectivos intereses.

   Desde el club además están clamando a todas las partes que se amolden al nuevo escenario, por más que para algunos sea incómodo o no comparta la estrategia auriazul.

   Por eso no es extraño que además se le haya formulado una propuesta no muy seductora desde lo económico al entrenador Diego Cocca. El entrenador escuchó y sigue negociando la chance de la renovación dentro de los carriles normales de toda gestión (ver página 5). Por el momento no hay avance pese a que la semana que viene podría ser crucial porque las partes quedaron en volver a reunirse para seguir analizando las diversas variables que hoy en día impiden que haya consenso.

   Central está dispuesto a retener a Cocca, siempre y cuando se ajuste al nuevo proyecto institucional. Por eso otra política a implementar a rajatabla será la de mostrar a los juveniles. La directiva quiere hacerle comprender al entrenador que el equipo canalla necesita de manera imperiosa volver a las fuentes. Le urge dejar de ser una institución compradora impulsiva para ser vendedora de materia prima.

   No en vano le cayó a la perfección que se hayan suprimidos los descensos. Eso le permitirá mostrar a los pibes con otro semblante. De salirle bien la apuesta podrá luego generar una venta y así obtener una sustentable fuente natural de ingreso. Luego tendrá que cumplir con la cadena de pagos que ahora postergó por la inactividad que generó la pandemia del coronavirus.

   Las cartas están en el maso, pero pronto serán exhibidas sobre la mesa. Ovación constató que Central comenzará a ajustar de lo lindo los números porque se aferrará a una fuerte política presupuestaria ante el recorte significativo de ingresos que viene teniendo para no seguir cometiendo los errores en la administración de los ingresos económicos.

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