Tremenda expectativa hay y todo el mundo del otro lado del Río de La Plata y de la cordillera espera que la pelota empiece a rodar en el mítico estadio Centenario. Allí este viernes, desde las 20 (por TyC Sports), la Uruguay de Marcelo Bielsa y la Chile de Eduardo Berizzo iniciarán su camino rumbo al Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026. Y por supuesto, los orientales y trasandinos mirarán bajo la lupa el inicio oficial de un proceso que tiene a entrenadores al mando que despiertan entusiasmo, sino que más allá de eso estarán frente a frente el maestro y el alumno. El Loco y el Toto, su técnico dentro de la cancha de aquel inolvidable Newell's de los 90 donde el veterano entrenador forjó su leyenda y aquel aplicado defensor la fue imitando, aunque como él dijo, "Bielsa hay uno solo".
Berizzo fue el jugador aplicado a todas las teorías de Bielsa que revolucionaron a Newell's a partir de 1990, cuando el Loco tomó el mando por primera vez de un equipo de primera división, que encima lidiaba con el promedio de descenso y lo llevó a la gloria. Y tan fuerte fue ese lazo, que cuando el Toto colgó los botines empezó su carrera fuera de la línea de cal junto a él en la selección de Chile, allá por 2007. Una relación de exigencia pura, de perfeccionamiento, lo mejor que pudo pasarle a Berizzo para encarar su nueva profesión. Esa que lo llevó con el paso de los años a este presente, a este viernes 8 de setiembre de 2023, donde estarán frente a frente.
El Toto siempre ponderó a Bielsa, lo sigue haciendo, aún cuando en el trayecto debió someterse a las tremendas exigencias del Loco en todos los aspectos. Lo vivió de jugador en Newell's, donde el final de un ciclo tremendo que casi se corona con la Copa Libertadores, fue una descompresión después de dos años intensos de nunca aflojar.
Es que hay que seguirle el ritmo a Bielsa, siempre rayano a la búsqueda de la excelencia, en esa intención de siempre, siempre presionar, atacar, fijar el arco de enfrente en la mira. Y donde siempre se debe estar al ciento por ciento, no solo adentro del campo de juego sino afuera, con cada integrante del cuerpo técnico, con cada colaborador, con cada utilero, encargado de la logística o dirigente. Lo cual lleva inevitablemente a un desgaste y a un volver a empezar.
Así fueron director técnico y dirigido (también en Atlas de Guadalajara), director técnico y ayudante de campo, y ahora los encuentra transitando caminos paralelos desde hace doce años, cuando Berizzo decidió dejar la Roja en 2011 para empezar a hacer su propia historia como entrenador en Estudiantes, y de allí a España, a la selección de Paraguay, a la que no pudo llevar a Qatar, y ahora de nuevo en Chile pero en el cargo mayor.
Siempre el Toto ponderó a Bielsa, siempre explicitó que fue su mentor. Lo sigue haciendo. “Marcelo me hizo mejor futbolista, un entrenador que inspiró mi carrera como entrenador y un amigo que enriquece mi vida, pero no por conocerle tengo ventaja, porque lo importante es el plan que se lleva a cabo a partir de que el partido comience”, señaló en la última conferencia de prensa. Pavada de elogio. “Siento admiración por su entrenador, verdadera, porque lo conozco en profundidad”, devolvió a su vez el Loco cuando le preguntaron por Chile, al que llevó al Mundial de Sudáfrica 2010, y del que dijo que "tengo recuerdos que nunca voy a olvidar".
Bielsa despertó entusiasmo con su llegada a Uruguay, ganó un par de amistosos de poca relevancia, pero como no convocó a los dos ídolos de las últimas generaciones como Luis Suárez y Edinson Cavani, ya lo empezaron a mirar con desconfianza. Nada que el Loco no conozca.
Berizzo arribó el año pasado a Chile, pero solo jugó amistosos de escasa repercusión y con no buenos resultados, salvo los últimos. El de este viernes será también, como el del Loco, el primer partido por puntos en serio y la mochila del Toto es volver a llevar a Chile a un Mundial, después de fracasar en su intento de hacerlo con Paraguay.
Seguramente un sentido abrazo será la primera imagen de ellos juntos en el césped del Centenario. Después cada uno estará en lo suyo, con sus armas, con conocimiento mutuo que no los hace necesariamente iguales. Y no hay dudas de que, amén de los que los verán en Uruguay y Chile, muchos en estos pagos estarán pendientes. La vida los puso frente a frente, pero todo lo empezaron juntos. Tanto que fue el Loco el que lo llevó a Newell's cuando lo vio jugar en Cruz Alta. Hoy conducen selecciones. Imposible no participar, aunque sea desde el rol de espectador, de esta jornada inolvidable.