Ovación

El equipo de Coudet pone primera de cara a un nuevo desafío

Viernes 05 de Febrero de 2016

La ilusión por sí sola muchas veces no dice nada. Ahora, cuando ese sentimiento se percibe con una determinada contundencia es que algo está marcando. Y hay unos cuantos indicadores de que la ilusión está por encima de la media hoy Central, más allá de la desazón que causó ayer la noticia sobre la baja de Marco Ruben. Podría hacerse referencia a que no habrá venta de plateas porque
hubo un expendio de abonos que superó las expectativas; a los seis refuerzos que llegaron; al semestre competitivo al que de hacerle frente el Canalla (con Copa Libertadores incluida). Apenas algunos
disparadores para intentar moldear con algo de mesura el torrente de euforia con el que se vive una previa que esta noche dejará de ser tal. Pero hay un punto que avala todo eso: el muy buen 2015 futbolístico del equipo de Coudet que pese a quedarse con las ganas de lograr un título fortaleció más aún el convencimiento. ¿Es el verdadero y único parámetro a tomar de cara a lo que viene? No hay otra manera de entender el contexto. Pero, se sabe, cada inicio de competencia requiere de nuevos exámenes por aprobar. Por eso todo aquello que se vivió en año pasado quedará de lado cuando la pelota
comience a rodar.

Godoy cruz será la primera prueba en un segmento del año que no dará respiro. Lo de esta noche para el Canalla será el punto de partida en esa intención no sólo de revalidar todo lo hecho el año pasado, sino de superarlo.

La frustración por no haber podido alzarse con título no invalida la sensación de que la vara quedó incrustada en lugar que se presenta, a priori, de difícil acceso. Ocurre que la base, de nombres y futbolística, está al alcance de la mano. Forma parte de ese escudo protector que se pretende fortalecer aún más para salir a librar una nueva batalla.

Si de elogios se trata, este Central llega respaldado, fortalecido y con convicciones claras. Afuera flota la sensación de que con mantener la memoria futbolística alcanzará para lograr que el camino no se torne tan sinuoso. Tal vez desde adentro se sienta lo mismo. Pero en ese “puertas adentro” también debe estar muy claro que así como los antecedentes fortalecen en las buenas, también pueden tornarse caprichosos en las malas. Igual, hasta que la pelota no ruede y el nuevo ciclo no se ponga en marcha todo quedará reducido a simples conjeturas, en las que se vive actualmente la ilusión.

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