El dolor en el gemelo marginó a Maximiliano Rodríguez del viaje a Córdoba para la visita de Newell's a Talleres que terminó en empate. Fue el segundo partido que se perdió en este buen semestre que tuvo, con apariciones fundamentales, goles decisivos y un talento capaz de disimular un rendimiento físico propio de un jugador que está por pisar los 36 años. La Fiera retorna hoy contra San Martín de San Juan. Su figura, estirpe y calidad, aparte de la influencia que ejerce sobre los compañeros, y los rivales, representan un aporte extra con el que contará el conjunto rojinegro en el Coloso.
Si se dudaba de cuánto podía rendir en el semestre, incertidumbre fundamentada en lo que hizo en los últimos torneos, el futbolista despejó la incertidumbre.
Le costó en las primeras fechas. Y sufrió una distensión que lo dejó afuera del partido con Temperley (0-0) para regresar al siguiente, ante Gimnasia (1-0), ingresando en el segundo tiempo. Hasta allí lo que hacía no era nada descollante.
Pero llegó el clásico. La grandeza de un jugador de nivel aparece en esas situaciones bravas y Maxi lo dejó en claro. Le dio el triunfo a Newell's en el tiempo de descuento. La forma en que definió y el momento en que lo hizo sirvieron para su obra cumbre en el torneo, incomparable e inigualable. Pero habría más. Volvió a convertir, en el 2 a 2 ante San Lorenzo, en una buena jugada colectiva que el inicio.
Sus participaciones, más allá de que puedan ser discontinuas, tuvieron ese sello distintivo de los distintos, en los movimientos, la tenencia y los toques.
Maxi fue el jugador de los goles importantes en el torneo. Como el del clásico. Y como el del triunfo sobre Colón en Santa Fe. Con el resultado 1 a 1, la Fiera le dio la victoria en el último minuto.
El jugador regresa esta noche. Vestirá esa camiseta rojinegra que luce desde que volvió hace cinco años al club, con el que tiene vínculo hasta mediados de 2017 y del que no quiso irse en este tiempo pese al interés de varios equipos para llevarlo.
Trabajan en tres renovaciones
La pretensión de Diego Osella es conservar a todos los jugadores del plantel. Entre ellos se encuentra Eugenio Isnaldo, hoy uno de los temas a resolver de parte de la dirigencia. Es que aparte de que habría varios clubes interesados en el carrilero por izquierda, su contrato vence a mitad de 2017. Por eso está la premura de parte de la comisión rojinegra de extender cuanto antes el vínculo con Isnaldo para que no quede libre a mediados del año que viene. El contacto con los representantes del jugador es constante, aunque el acuerdo no será sencillo.
Mientras que Newell's también trabaja en la extensión por seis meses más de los préstamos de Fabricio Formiliano y Luis Advíncula. Si logran que firmen el nuevo contrato antes del 31 de diciembre no ocuparán plaza de refuerzos, en caso contrario si lo serán. Y para el próximo torneo sólo se pueden sumar dos incorporaciones. Además está acordada de palabra la continuidad de Diego Osella y el único jugador al que se le termina el contrato es Leandro Fernández.
En tanto, todavía no llegó ninguna propuesta formal de parte del Atlanta de Estados Unidos, club que dirige el Tata Martino, para sumar a Milton Valenzuela y Maximiliano Pollacchi, a pesar de los sondeos que hubo por ambos juveniles leprosos.