Central

Diego Zuljan: "Si el arquero no ataja, no va a mejorar"

El flamante entrenador de arqueros de Central resaltó, entre otros temas, la importancia de la actividad para poder corregir falencias sobre la marcha

Martes 07 de Julio de 2020

La historia de Diego Zuljan en Central comenzó a escribirse en 2004. Llegó al club vía el profe Nardi bajo la entonces coordinación general del Coco Pascuttini. Hasta 2013 fue el único entrenador de arqueros que había en las divisiones inferiores y trabajaba en doble turno. Luego pasó por el departamento médico debido a que también es licenciado en kinesiología y fisiatría, además de ser preparador físico. Sin embargo, mientras estaba en la línea de la Rosarina en zona sur optó por presentarle un proyecto al técnico de la reserva: Cristian González. Desde entonces es un fiel ladero del ex volante. Mientras que hoy en día se erigió como responsable de potenciar a los guardametas auriazules en esta nueva era que arrancó en Arroyito de la mano del Kily. Si bien por la pandemia no hay actividad, Diego fue determinante en torno al rol de los 1. “Si el arquero no ataja, no va a mejorar porque en los partidos es donde se cometen los errores. Y si no te equivocás, no aprendés”, fue la frase que empleó este rosarino de 41 años para graficar el cuadro de situación que envuelve al jugador encargado de custodiar los tres palos.

¿Es verdad que además de ser entrenador de arquero tenés otras profesiones?

Sí, soy licenciado en kinesiología y fisiatría, profesor de educación física, cuento con un postgrado en traumatología y además estoy estudiando osteopatía.

¿Y qué te gusta más?

Me gusta todo, pero en mi preferencia primero está ser entrenador de arqueros, luego profe de plantel y después kinesiólogo.

¿Por eso es que tuviste varios roles en las inferiores?

Debe ser. En 2014 y 2015 fui preparador físico de la 9ª división de AFA. Pero cuando asumió Lucas Maggiolo como director deportivo empecé a trabajar en el departamento médico porque además soy kinesiólogo. Estuve dos años como readaptador deportivo, que es quien tiene al jugador antes de que se reincorpore al plantel. Luego fui kinesiólogo en la línea de la Rosarina, en la zona Sur. Una vez que Pedro Rímoli se va con el Flaco Chamot a Paraguay quedó un hueco en la reserva, y es cuando asumió Cristian González junto a Ricky De Alberto y el profe Damián Hernández. Decidí armar un proyecto para mostrarle al Kily porque quería volver a entrenar a los arqueros. Un día me citó, tuve la entrevista y desde junio pasado me sumó a su cuerpo técnico. Y ahora estamos en la primera.

¿Tuviste a todos los arqueros, hasta los que están en primera?

Así es. Incluso debo reconocer que la referencia que tomó el Kily González fue mediante Jeremías Ledesma. Fue él quien me dio el mayor puntapié para volver a este rol porque lo tuve en inferiores.

¿Es una ventaja ser preparador físico a la hora de entrenar?

En parte sí, porque puedo ayudar al profe del plantel en ciertos aspectos. Por ejemplo, cuando estaba en inferiores me encargaba de llevar a los arqueros al gimnasio y les hacía una rutina. En reserva lo mismo. Es como que me encargo de dos o cuatro jugadores, y eso le permite al preparador físico principal hacer eje en el resto del plantel.

¿Al arquero le gusta más el gimnasio?

Totalmente. Y en el caso de Jere Ledesma le encanta el tema del gimnasio. Los arqueros aprovechan el gimnasio para potenciar ciertas cuestiones específicas del rol que tienen en el campo.

¿Cómo tomás este desafío entonces?

Con la responsabilidad que amerita ser parte del cuerpo técnico de la primera división de Central. Sinceramente, me caracterizo por laburar nomás. Trato siempre de incorporar nuevos conocimientos vinculados a las actividades que estudié y realizo a diario.

¿Por qué no reemplazaste al Rifle Castellano en primera cuando se operó?

Las cosas se dan cuando deben ser. Cuando el Rifle se operó casi lo reemplacé, pero Cocca prefirió a otro muchacho de Buenos Aires. Justo fueron los tres partidos que Central perdió.

¿Es una ventaja tener al lado al Rifle, ya que conoce a todos perfectamente?

Por supuesto. El Rifle tiene más de diez años de experiencia en primera. A eso le sumo que tenemos muy buena relación. De hecho, ya estuvimos charlando y viendo algunas cosas porque en este proyecto integral, los arqueros de primera y reserva trabajarán juntos. Entre los dos pondremos lo mejor para potenciar a los futbolistas.

¿Qué más te puede aportar Castellano?

Hernán tiene muchísima experiencia en trabajos de campo. Mientras yo, por mi formación en el profesorado y licenciatura en kinesiología y fisiatría, puedo aportar además en cómo corregir ciertas posturas para sacar provecho de una mejor posición de manos o codos, o potenciar más los saques con piernas. Entre los dos armaremos los trabajos y nos complementaremos muy bien.

¿Será complejo reactivar a un arquero tras la inactividad que generó la pandemia?

Lo que sucede es que si el arquero no ataja, no va a mejorar. Porque en los partidos es donde se cometen los errores. Y si no te equivocás, no aprendés. Más allá del largo parate, somos optimistas en reacondicionar a todos dentro de los plazos pautados.

Decís que si el arquero no ataja no corrige los errores. ¿Eso marca que tratarán de que todos tengan competencia en esta nueva era?

Es la idea. Lo que está claro es que si el arquero no ataja da muchísima ventaja. Por eso el plan será meter una buena carga de trabajo lunes, martes y miércoles. Luego cada uno de los chicos bajarán a sus respectivas categorías para que sumen minutos de acción.

¿En lo personal cambiará la metodología de trabajo que venías implementando?

Sí, porque ahora son otros los protagonistas. No es lo mismo un chico de inferiores que un profesional. Cuando es un juvenil lo vas moldeando. En cambio, con uno grande tratás de potenciar lo mejor que tiene. Y tratás de corregir los errores o fallas que exhibe. Buscás lo óptimo para el empuje, salto, alcance o seguridad de las manos. Es una labor más abarcativa.

¿Cómo surgen las rutinas diarias?

Depende. Por ejemplo, me gusta trabajar mucho con trabajos de coordinación que estén relacionados con lo que harán luego en el arco. También con situaciones reales de juego. Luego hago hincapié en centros, pero antes de hacerlo me gusta que el jugador realice una rutina de pesas y saltos. Soy de realizar un itinerario variado. Mientras que cuando hay que hacer técnica individual de pies, ahí le apunto a la precisión, a los pases con los defensores y volantes como los remates largos para buscar a los delanteros.

¿La rutina varía en la semana?

Depende. Pero en líneas generales me gusta arrancar la semana con trabajos de piso hasta pasar por el juego aéreo y pies, mientras que por último apunto de lleno al partido del fin de semana.

¿Y el entrenamiento depende de los arqueros que tengas?

Claro, planifico todo en función de los arqueros que tengo. No me gusta copiar un trabajo porque cuando no lo creaste no sabés porqué lo hacés. Si veo que a uno de mis jugadores le cuesta sacar con la mano cambiada debo apuntar a mejorarlo y que logre sacar bien. Tengo que evaluar bien antes de ver qué haré con cada uno. La principal base de la planificación es evaluar qué es lo que tengo a mano y en base a eso es levantar los puntos fuertes para que sean mejores y tratar de corregir las fallas que puedan tener.

¿En qué se trabaja más porque son ejercicios muy puntuales?

Se trabaja mucho con situaciones que pasan en los partidos. Algunas ni se notan o la gente simplemente no se da cuenta en el momento, pero nosotros lo vemos y en la semana lo pulimos porque notamos cuáles son las falencias.

¿Se pueden resolver rápido las falencias?

Para resolver siempre hay dos o tres opciones. Lo ideal es buscar la más simple porque podés terminar generando un gol del rival. La base del trabajo planificado es la autocrítica constructiva de lo que fue la competencia o una práctica de fútbol.

¿Qué pide el Kily de un arquero?

Al Kily le gusta que el arquero tenga buen pie y precisión para resolver. Sobre todo en ciertas situaciones. Quiere que sepa proponer y leer el juego porque muchas veces la iniciativa de una gran acción en ofensiva comienza desde el arco. Y a eso apuntaremos. Nos espera un desafío hermoso. Esperé este momento tantos años, y al final llegó. Ahora a demostrar todo lo que uno desea y puede aportar al grupo.

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