En el partido contra Racing protagonizaste una pelea. ¿Fue una calentura del momento o explotaste porque venías acumulando cosas?
En el partido contra Racing protagonizaste una pelea. ¿Fue una calentura del momento o explotaste porque venías acumulando cosas?
Venía acumulando cosas y reaccioné. Mirá, cuando el Patón se fue y lo pusieron a Ferrari muchos esperaban que se me corte la cadena, pero yo agaché la cabeza y seguí en el club. Si bien hay cosas que trato de hablarlas con los directivos, mastico muchas cosas porque tengo sangre.
¿Sentís que en algún momento se te puede cortar la cadena?
No. En ese momento lo primero que hice fue pedirle disculpas al dirigente con el que reaccioné (el secretario Guillermo Hanono) y después a los jugadores. Les dije que estaba mal lo que había hecho y que no era la imagen que debían tener de mí. Por eso después fueron todos a mi casa a pedirme que siga.
¿Qué notaste en la cancha con pibes de 15 o 16 años?
Puf, me quedé loco. Se los dije después del último partido, que no tengo absolutamente nada que reprocharles. Por ejemplo, el lateral de Boca (Weigandt) jugó contra nosotros y venía de la semifinal de la Libertadores. Eso no se sabe y al día siguiente el diario dice “perdió la reserva del Kily”. La reserva es un rompecabezas continuo que tenés que armar pasa salir a la cancha.
¿Sabías que te ibas a enfrentar a una realidad con más derrotas que victorias?
En Central tenés que ganar siempre pero nosotros estamos priorizando otras cosas. Sabemos que estamos formando jugadores y a mí no me interesa salir campeón en sexta si después esos chicos no pueden jugar en reserva o en primera. Si llegan los títulos, bienvenidos sean, pero no estamos formando equipos campeones, sino que estamos formando jugadores. Los chicos suelen tener problemas a la hora de la toma de decisiones pero pasa en todos los equipos del mundo. Lo que busco son jugadores atrevidos, que tomen decisiones y que se equivoquen, pero que sean inteligentes para saber dónde se equivocaron. A lo que apuntamos es a que cuando Cocca diga “este pibe me interesa” ya esté listo para jugar en primera, pero no para completar el plantel, sino para jugar.
Más allá de la rotación de jugadores, ¿creés que el equipo mantuvo una línea de juego a lo largo del torneo?
Sí. Nuestra línea es tratar bien la pelota, intentar salir jugando, manejar distintos sistemas. Acá lo primordial es que los chicos puedan adaptarse a distintos rivales. Muchas veces los chicos confunden intensidad con aceleración, pero son chicos y esas cosas te las va dando la competencia.


