Central

Cuando la información molesta

La noticia que brindó Ovación sobre la controversia entre directivos y jugadores fue ratificada por ellos mismos.

Miércoles 19 de Junio de 2019

Ovación informó el conflicto que mantenían los futbolistas con los directivos de Central por una deuda en los fondos provenientes por la participación en la última edición de la Copa Libertadores, a las que llaman premios. Y en la difusión de la noticia dio cuenta de muchos detalles. Como el del condicionamiento de no viajar a Asunción a disputar un amistoso si la dirigencia no ofrecía antes una respuesta concreta al requerimiento.

La información molestó e incomodó a las partes en pugna. Fastidió porque un nuevo problema quedó en la superficie reflejando la compleja situación económica de la entidad. Y también alteró porque se filtró el reclamo, justo cuando están tratando de establecer pactos de confidencialidad dentro del club para que no se conozcan los pormenores de lo que sucede futbolísticamente de puertas adentro. Y evitar situaciones como la que se dio con la lesión de Fernando Zampedri, una consecuencia más de la falencia recurrente en el club.

Por eso fue de manual que jugadores sin ninguna historia en Central ofrezcan una conferencia de prensa para negar cualquier conflictividad. "Nunca se dijo eso que salió por todos lados y queríamos aclararlo", dijo Josué Ayala, quien aún todavía no debutó oficialmente.

Nada nuevo bajo el sol. Es habitual que algunos jugadores nieguen públicamente lo que cuentan por lo bajo. También es común que los directivos se enojen porque un dato que uno de ellos brindó se haya corporizado en noticia. Como así es una costumbre que algún colega haya resignado su rol de periodista para convertirse en vocero, ya que siempre es más simple intentar desmentir que trabajar en pos de una información. Complicidades, le llaman.

La publicación de Ovación quedó ratificada. El problema está en la superficie. Y quedaron expuestas dos posiciones claras. Y difícil de explicar. Porque resulta paradójico que los jugadores condicionen la preparación de cara a un torneo donde habrá mucho en juego por unos premios de una Libertadores en la que terminaron últimos. Como así es incomprensible que los directivos se enojen porque se informe un hecho real.

La información molesta. Más aún en un contexto social que se acostumbró por las antinomias a priorizar lo que se quiere creer de los hechos y no de lo que la realidad exhibe. Situación de la que una parte del periodismo tampoco está exento. Por eso muchas veces la militancia del error es tan abrumadora que impone la necesidad de poner en valor la información. Como ocurrió en este caso. Así de natural. Y normal.

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