Cristian González redondeó un semestre agridulce. Antes de gozar del actual sol de verano debió pasar un crudo invierno. El entrenador de Central arrancó la temporada 2021 siendo una prolongación del 2020: mostró más dudas que certezas desde lo futbolístico. El Kily estuvo dos veces contra las cuerdas. Sin embargo, resurgió. Lo más saliente en el plano nacional y popular fue haber comandado desde el banco con gran éxito la conquista del clásico frente a Newell’s en el Gigante, ya que luego no pudo obtener ninguna de las cuatro plazas que otorgaba la zona A de Copa de la Liga al top 8. Mientras que en el campo internacional logró recuperarse de manera firme tras un magro inicio en la copa. El plus es que anoche empató sin goles ante 12 de Octubre en Banfield y clasificó al canalla a los octavos de final de la Sudamericana, que en definitiva es la imagen que quedó actualizada y grabada en alta definición en la masa centralista.


























