La participación de Central Córdoba en la Copa Argentina es para destacar por todo lo que vivió el plantel comandado por Juan Rossi y el pueblo charrúa, en la previa y en el día del encuentro que disputó ante Boca en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. Fueron momentos inolvidables que quedarán guardados pese a la derrota como uno de los días más importantes de los charrúas. Serán lindos recuerdos y ahora hay que encarrilarse nuevamente en el torneo doméstico de la Primera C y apuntalar el sueño con saltar de categoría, objetivo que se trazaron para la temporada.
En lo deportivo, nada se le puede reprochar a los jugadores, de antemano sabían que la diferencia de categoría entre ambos clubes era muy grande pero a pesar de todo le pusieron el pecho a la situación.
El matador salió a jugar poniendo el corazón en cada jugada, se la ingenió para llegar con peligro al arco de Javier García y Guido Di Vanni paralizó los corazones xeneizes cuando de cabeza estableció el transitorio 1-1 para la sorpresa de todo el estadio y de cada rincón del país, que estuvo pendiente del encuentro.
Después en el complemento el equipo de la Ribera sacó a relucir todo su poderío y con más oficio terminó liquidando el pleito a su favor y se aseguró el pase para seguir en otra instancia.
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Con el matador. El cantante Augusto Salina estuvo acompañando al equipo de barrio Tablada.
Por su parte el hincha del charrúa también jugó su partido. De diferentes puntos de la ciudad se movilizó a Córdoba para hacerle el aguante al equipo pero otra vez la seguridad de esa provincia no estuvo a la altura del encuentro.
“La policía cordobesa siempre tiene algo con los rosarinos. Un contingente de 200 personas tuvo que ingresar en el final del primer tiempo y todo fue culpa de los efectivos que hicieron lo que quisieron con la gente. Los hinchas en ningún momento hicieron problemas, eran todas familias que con mucho esfuerzo fueron a ver al matador”, confiaron varios simpatizantes de Central Córdoba que fueron al estadio Kempes y la pasaron mal.
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La atajada del partido. Matías Giroldi, una de las figura del charrúa tuvo una gran actuación en el Mario Alberto Kempes.
Las voces de Gonzalo Ríos y Matías Giroldi
“Nos vamos con la frente en alto, le jugamos de igual a igual a uno de los equipos más grandes de Argentina, hasta donde pudimos. Generamos muchas situaciones de gol y tratamos de reagruparnos lo más rápido posible para no dejarlos entrar. Los primeros 45 minutos fueron excelentes, de un nivel muy bueno de todo el equipo. Después en el segundo tiempo lo pudimos aguantar bien, sabíamos que ellos se iban a venir con todo y cuando nos hacen el segundo nos caímos físicamente por el mismo ritmo. Ellos metieron piernas nuevas y ahí también se notó la diferencia. Nos fuimos con la frente alta”, tiró Gonzalo Ríos, quien jugó por primera vez la copa.
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Para el recuerdo. Los jugadores de Central Córdoba saludan al equipo de Boca, minutos ante del partido.
“Tengo mucho orgullo por mis compañeros. Le jugamos de igual a igual a Boca y demostramos ser un equipo duro para cualquier rival. Hicimos un partido muy bueno, lástima el resultado final que para mí fue muy abultado a lo que fue el partido en los 90 minutos. Estoy muy orgulloso de dejar bien en alto al club y caminar con cabeza bien arriba ya que dimos todo lo que teníamos para ganar”, señaló Matías Giroldi, una de la figuras de los charrúas.