Central

Colman: "Mi paso por Central fue una experiencia enorme"

El preparador físico que apuntó el Kily González dijo que disfrutó trabajar en el club "del que son hincha" y que ahora llega con "muchas expectativas"

Jueves 02 de Julio de 2020

“Lo que busca el Kily es un equipo que intente ser protagonista”, dijo Ernesto Colman, el preparador físico del flamante cuerpo técnico de Central que comandará Cristian González. Y, se sabe, el camino más corto para imprimir ese protagonismo es a partir de una preparación física acorde. Cuestiones tácticas al margen, que son propias de cada entrenador, Colman sabe a la perfección lo que es trabajar bajo esas coordenadas. Porque si hay algo que tenía el Central del Chacho Coudet entre 2015 y 2016 fue justamente intensidad. Igual Colman no se detiene a pensar ni a comparar procesos. Entiende que lo vivido hace un par de años en Arroyito forma parte de una “experiencia enorme”, pero que “es historia”, aunque no se desentiende de la idea de que esta nueva posibilidad que se le abrió ahora con el Kily es por aquel buen trabajo que realizó de la mano de Coudet. Lo que sí tiene claro que antes, ahora o en el momento que sea buscará “lo mejor para Central”, club del que es hincha por legado de su padre, que es rosarino. “Cuando empecemos a competir se va a exigir de la misma manera que nos exigieron en años anteriores”, le dijo el profe a Ovación en una larga charla que le sirvió, incluso, para “descansar un poco” con todos los trámites que está realizando en Buenos Aires que le permitan llegar a Rosario sin problemas, como el hisopado y el análisis de anticuerpos. Cuando tenga todos esos resultados viajará para radicarse de una vez por todas (cuarentena obligatoria durante 14 días) y arrancar los trabajos remotos con el plantel canalla.

   “Las sensaciones son buenas sin dudas, con muchas expectativas, pero entendiendo que lo que pasó ya está, es historia. Lo que se hizo en los años 2015 y 2016 es historia porque el contexto era otro, el cuerpo técnico era otro y ahora lo importante es vincularse nuevamente con este cuerpo técnico del Kily, generar conexión con todos, incluidos los jugadores, y hacer lo mejor para Central”, expresó Colman.

Decís que lo que pasó es historia pero volvés a Central justamente por esa historia, por el trabajo que hiciste en aquel momento. Si te fueron a buscar es porque algún buen recuerdo dejaste.

Obvio, desde ya, y agradecido infinitamente al Chacho, al Chino Garcé, a Diego Monarriz (ambos colaboradores de Coudet) y a los dirigentes. Seguramente que por ese paso que tuvimos en el club me convocaron nuevamente para trabajar en un cuerpo técnico de primera división de Central, pero lo que digo es que el fútbol se maneja por el presente y acá lo que se hizo tiene un valor pero hasta ahí. Cuando empecemos a trabajar y a competir se va a exigir de la misma manera que nos exigieron en años anteriores. Hay que tratar de estar a la altura, entendiendo cómo está el panorama y poniendo de la mejor manera a los jugadores.

Lo que quiere el Kily, y que es algo que le demanda la historia, es un equipo que intente ser protagonista

¿Qué te dejó tu paso por Central, más allá de lo profesional?

Muchas cosas. Desde lo profesional fue una experiencia increíble por estar en un club tan grande, con tanta trascendencia y con tantos jugadores de jerarquía que había en ese momento. Desde lo pasional y lo emocional también, porque lo dije siempre, yo soy hincha de Central, recuerdo que estuve cuando salió campeón en cancha de Temperley y cosas como ir a la cancha con mi papá, que es rosarino, no se olvidan. Todo forma parte de un conjunto de emociones que me conmueven y hasta el día de hoy me pasa lo mismo, pero tengo que dejar de lado esa parte emocional y volcarme más a lo profesional.

¿Te sorprendió el llamado del Kily González?

En cierta forma sí porque Central venía trabajando con un cuerpo técnico, pero la decisión fue que el cuerpo técnico anterior no continúe y eligieron al Kily. No esperaba esto que se dio. Primero tuve un contacto con los dirigentes, después con el técnico, con quien nos fuimos conectando, teniendo conversaciones hasta que tomamos la decisión de poder ser parte de esta nueva historia con él como técnico.

¿Lo conocías al Kily, tenías algún tipo de relación?

No, lo tenía como jugador y referente de Central, al que vi mucho tiempo desde la tribuna. Recién ahora entramos en contacto.

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Enérgico. Colman, con la pilcha de Central en el proceso que comandó el Chacho Coudet.

Enérgico. Colman, con la pilcha de Central en el proceso que comandó el Chacho Coudet.

Imagino que habrán hablado algo ya sobre el tipo de fútbol que querrá desplegar el técnico y que seguramente ameritará una trabajo desde lo físico especial.

Sí, hablamos mucho. Lo que quiere el Kily, y que es el algo que le demanda la historia, es un equipo que intente ser protagonista. Para eso será necesario imponer condiciones. Trataremos de que los jugadores desde el punto de vista físico estén aptos para eso que querrá el técnico, que recupere rápido la pelota, que sea intenso. Acá magia no hace nadie y está claro, pero veremos con qué plantel nos encontramos, en qué condiciones están los jugadores y buscaremos la adaptación a ese requerimiento del Kily de una manera gradual y progresiva. No debemos perder de vista que hace más de 100 días que los futbolistas no están en su hábitat natural, que es en un campo de juego y con botines puestos. Hoy están en una habitación, con zapatillas y haciendo trabajos de manera virtual. Esa adaptación va a ser grande y, como digo, iremos de manera gradual y progresiva para lograr adaptarnos cuanto antes.

Que el Kily te pida un equipo intenso no te va a sorprender. Tenés años de experiencia, pero en la época del Chacho acá en Central si algo tenía ese Central es que era intenso y agresivo.

Es verdad. El Chacho proponía ese tipo de juego y por ende ese tipo de entrenamientos. En aquel momento se le ponía mucha pasión, mucha dedicación al trabajo y por eso se pudo trabajar de esa manera. Veremos ahora con qué tipo de grupo nos encontramos, pero siempre con un único fin, que es hacer lo mejor para Central. Hoy no te puedo decir que vamos a hacer lo mismo o que vamos a transitar el mismo camino porque los contextos son diferentes, los grupos son diferentes y hasta el presente es diferente. Por eso digo que siempre voy a estar agradecido por todo aquello que viví con el Chacho pero que este es un momento distinto. Si bien durante esos años no pudimos coronar con un título creo que se hizo un buen trabajo.

Veremos con qué tipo de grupo nos encontramos, pero siempre con un único fin, el de hacer lo mejor por Central

Hablas de un contexto, ¿te asusta un poco el contexto en el que se vive, no de Central, sino del fútbol en general, con tanto tiempo con los jugadores fuera del campo de juego?

No sé si la palabra exacta es que me asusta, pero digo que no es algo normal, porque no pasa en ningún período del año que estén más de 100 días fuera de su hábitat natural. No es susto pero sí estoy convencido de que vamos a tener mucha paciencia y lo que no tiene que pasar es que nos gane la ansiedad. Vamos a tener que tener tolerancia y escuchar mucho al jugador, para que esta readaptación sea de la manera que tiene que ser, tratando de evitar lesiones y contratiempos. La paciencia tendrá que estar de nuestro lado como del lado de los jugadores, para no querer hacer en un par de semanas lo que no se hizo en 100 días.

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Está instalado que los planteles van a necesitar alrededor de dos meses de preparación física.

Estoy convencido de que serán necesarias no menos de seis semanas de trabajo. Es que el jugador pasó de un entrenamiento con tareas específicas y trabajos de fútbol a estar sentado en su casa. Lleva mucho tiempo quieto y seguramente con malas posturas y todo eso seguramente produce algo en el jugador. Tenemos que tener mucho cuidado porque los futbolistas perdieron la adaptación y hay que volver a adaptarlos. Ahora, ¿de qué manera?, de manera gradual. No podemos hacer todo rápido porque vamos a cometer errores.

Una de las premisas que tiene el DT es promover juveniles y seguramente sumará varios chicos al primer equipo. ¿Creés que te vas a encontrar con un plantel heterogéneo?

Puede ser, pero por eso digo que lo más importante será el vínculo que podamos entablar con el jugador. Si no hay vínculo no hay mejora. Tal vez tendremos gente de experiencia y muchos chicos jóvenes, pero será a través de ese vínculo y la comunicación como iremos manejando las cargas entre las distintas edades con las que nos encontraremos.

Ese primer vínculo seguramente será de manera virtual. ¿Tienen ya definido cuándo van a empezar a trabajar?

Supongo que ya la semana que viene vamos a estar en contacto con el plantel, a través de estos métodos virtuales. Cuanto antes nos podamos comunicar será mejor, más allá de que este método virtual nada tiene que ver con el estar cara a cara.

Los jugadores llevan más de 100 días fuera de su hábitat natural. No nos tiene que ganar la ansiedad

¿Más allá de la inactividad, está en tus planes charlar con el profe Javier Bustos para saber qué tipo de trabajos se hicieron durante el aislamiento?

Me parece que es algo importante y tendría que ser siempre así. Un cuerpo técnico que entra tiene que conversar con el que le tocó salir para ver qué se hizo, ver de qué manera los jugadores se sentían más cómodos. Siempre hablo desde mi área, que es la preparación física, y tiene que ver con la posibilidad de tener un mejor diagnóstico. Después, cada uno toma sus decisiones, pero esa información me parece importante, sobre todo con el trabajo que se hizo durante el último mes. Ojalá podamos conversar y tener una idea más clara.

¿Creés que todos los equipos trabajaron de una manera similar durante esta pandemia que aún persiste?

Tuve contacto con muchos colegas, pero obviamente que un jugador de primera división tiene más medios a los que acceder, diferentes a los de un futbolista del ascenso. Desde ahí ya lo que uno puede armar, aun de manera virtual, es distinto. El de primera capaz que tiene una casa más grande, un espacio verde y hasta la posibilidad de calzarse los botines, además de otros elementos. Uno de B Nacional o Primera B por ahí vive otra realidad. Creo que esa estimulación en un jugador de primera división es más fácil.

"Hablé con Teté Quiroz y lo entendió"

“Ya en Instituto recibí una oferta de trabajo para un club de primera y tenía menos de una semana trabajando en Córdoba y le dije que no. Después, con este tema de la pandemia y viendo que había muchos días por delante sin fútbol, hablé con Teté Quiroz y entendió a la perfección. Tiene tiempo para buscar otro profesional”, confió Colman respecto de lo que fue su salida de la Gloria para incorporarse al grupo de trabajo del Kily González.

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