A los 27 minutos del segundo tiempo, y después de haberse impuesto 4 a 3 en la ida, el argelino Riyad Mahrez estampó un formidable zurdazo en la red de Courtois, el Manchester City sacaba dos goles de ventaja en el gol en el mismísimo Santiago Bernabeu y parecía cosa sentenciada. Pero a Real Madrid nunca hay que darlo por muerto y con un gol a los 90' y otro a los 92', ambos del brasileño Rodrygo, dio vuelta la historia y obligó al alargue. ¿Y quién otro podría poner el broche de oro a esta increíble clasificación a la final de la Champions League de los merengues que Karim Benzema? Le hicieron el penal apenas iniciado el primer tiempo del alargue y él mismo lo canjeó por gol. 3 a 1 y ahora a prepararse para enfrentar a Liverpool, en el Stade de France.


























