Ariel Cuffaro Russo fue quien lo llevó al fútbol grande. Apostó un pleno sin dudar. Trató de llevarlo a fuego lento, pero el chico no lograba consolidarse. Quizá por cuestiones internas. La pérdida de su padre cuando tenía 14 años tal vez caló más hondo de lo que exhibía de la boca hacia el mundo exterior. Quedó aferrado a su madre y cinco hermanos desde el humilde hogar que tenían en barrio Acindar.
Así y todo, el hábil volante ofensivo se las ingeniaba para destacarse en los juveniles de AFA cada sábado. Era una especie de estrella dentro de la camada que tenía también a grandes proyectos que luego fueron apareciendo en la primera como Angel Di María, Guillermo Burdisso, Mario Paglialunga, Gervasio Nuñez, Milton Caraglio y Nahuel Valentini, entre otros.
Andar canalla irregular
Claro que a la hora de repasar el recorrido por Central sobresale que estuvo marcado por la irregularidad. Vecchio no logró ganarse un puesto de titular y su único gol en primera división lo marcó de cabeza a Argentinos Juniors el 1 de marzo de 2006, en lo que coincidió en el último partido como entrenador de Angel Zof.
Luego el pibe protagonizó algunos accionar que terminaron condenándolo en el anonimato hasta desaparecer del mapa futbolero canalla. Aunque en 2007 hubo un intento de recuperarlo. Entre Hugo Galloni y Norberto Speciale, quien en ese período estaba a cargo de la ciudad deportiva en la gestión del Vasco Usandizaga, le hablaron y dieron espacio en la ciudad deportiva. Lo tuvieron entrenando en doble jornada hasta que llegó el turno de ofrecerle un contrato porque venían que era necesario por varios factores.
Pero a la hora de firmar, apareció en escena una persona argumentando ser el representante del jugador y exigió una descabellada suma que oscilaba el medio millón de dólares. Speciale se opuso y Vecchio emigró con destino desconocido para los canallas.
Excursión en varias latitudes
Las voces consultadas y material de archivo reflejan que el pibe se fue a probar a Real Madrid. Hizo una prueba de dos meses en los juveniles merengues que no prosperó porque supuestamente no se concretaba el pasaporte comunitario.
Así fue que luego empezó a ir de un lado hacia otro sin suerte. Deambuló por diferentes clubes. Entre 2007 y 2008 probó suerte en Fuenlabrada y Rayo Majadahonda, filial del Atlético, pero no se acostumbró. Posteriormente fue adquirido por Corinthians, que lo cedió a préstamo al tener un plantel nutrido.
Incursión en Vale Todo
En el popular club de San Pablo estuvo seis meses sin jugar durante el 2009. Fue entonces que aprovechó el tiempo libre para incursionar en artes marciales mixtas. Hasta se animó y peleó en Vale Todo. "Fue un pasatiempo que ya no puedo practicar”, comentó Vecchio en su momento, luego de perder un par de dientes en combate.
"Fue el momento más complicado de mi carrera, porque llegué ilusionado con jugar y no tuve continuidad. Pero me sirvió para madurar como persona”, relató el hábil volante.
El prontuario indica que tuvo 12 peleas de jaula. "Se peleaba cada 15 o 20 días, pero no era nada profesional”, relató Vecchio tiempo después en una entrevista, donde aclaró que 11 peleas las realizó en Sao Paulo y una en Río de Janeiro.
"Fui a Río porque era un martes y nos daban libre. Igual estaba medio excluido del equipo y no estaba valorizado por el entrenador, Mano Menezes. Buen entrenador en todo caso”, comentó Vecchio.
Y agregó: "Al final gané 9 peleas, perdí 2 y una empaté. Las dos que perdí fueron complicadas, me pegaron bastante. Pero con el tiempo, cuando fui aprendiendo, empecé a absorber más los golpes. La técnica del Jiu-jitsu era mi fuerte”.
Botines por jaula
Cierto día decidió cortar por lo sano y concentrarse de lleno otra vez en el fútbol. Y así fue que antes de sumarse a Unión Española (en 2012) militó en Defensores de Villa Ramallo. Ahí fue una de las figuras del equipo y pieza clave a la hora de analizar el ascenso al por entonces Torneo Argentino A.
Claro que sus comienzos en Chile fueron complicados. Sobre todo porque el propio jugador reconoció que “llegué en mal estado físico, pero agradezco a mis compañeros que supieron esperarme”.
Inventó una particular historia
Sin embargo, la historia de Emiliano Vecchio con Unión Española estuvo cerca de terminar el 19 de julio de 2012. El rosarino era tan pícaro dentro como fuera de una cancha. Cuentan desde el otro lado de la cordillera que inventó la muerte de su hermano para asistir a su propia fiesta de matrimonio pese a que ya se había casado en suelo chileno. Lo hizo cuando el equipo se preparaba para su debut en el torneo Clausura ante Audax Italiano (al final 1 a 1).
Incluso en esa época no negó la fiesta cuando habló ante la prensa. “Se hizo algo muy íntimo con la familia allá (Argentina). Todo estaba previsto desde hace mucho tiempo. Habíamos cambiado la fecha varias veces por el tema del torneo. Ya no lo podíamos postergar más”, explicó. Luego de eso, el entrenador José Luis Sierra mandó al Gordo a entrenar con las filiales y estuvo separado del plantel cerca un mes.
Vecchio, así y todo, fue la gran figura de Unión Española. Eso hizo posible su fichaje por Colo Colo de cara a la temporada 2013. En el Cacique estuvo hasta 2015. De ahí emigró a Qatar Sports Club. Luego jugó en Santos (2017-2018). Ahí anduvo bien. Era el Vecchio que todos conocían.
Palos a Ruben
En el medio de su estadía en Brasil intentó regresar a Central. No pudo. Y ahí le saltó a la yugular a Marco Ruben cuando el club le terminó bajando el pulgar. “Creo que hay gente de la comisión actual que por ahí ponen piedras en el camino. El técnico Montero quería que vaya, los dirigentes también, pero Marco Ruben fue el único que no me quería”, había declarado en el programa radial Zapping Sport.
“Sé que en algún momento me voy a cruzar con Ruben y vamos a charlar, a aclarar las cosas”, replicó el volante, quien incluso luego puso en duda la condición de ídolo del 9 al afirmar que “Central es más grande que cualquier jugador y dirigente. No porque conviertas 20 goles vas a ser un ídolo”.
Lo concreto es que Ovación constató que Ruben no incidió en la negociación que no prosperó. Marco solo expuso que lo conocía de chico y que seguramente ahora había madurado. Nada más.
Ahí la secretaría técnica y algunos directivos de peso decidieron cortar por lo sano y no repatriar al jugador de por entonces 28 años que estaba en buen nivel en Santos.
Después de la experiencia en Brasil voló a Emiratos Arabes Unidos para jugar un tiempo en Al-Ahli Dubai. De ahí se mudó a Arabia Saudita para sumarse a Al Ittihad en el mismo 2019.
Le rescindieron por Twitter
Arrancó el 2020 firmando para Bolívar. Pero la estadía duró poco más de tres meses. El hábil jugador fue cesado del elenco del altiplano de manera particular. El presidente de la institución Marcelo Claure usó su propia cuenta de Twitter para anunciar la salida del volante rosarino.
“Vamos a hacer cambios profundos y solo se van a quedar jugadores que quieran estar en @ClubBolivar—Ofi. Primera rescisión Emiliano Vecchio”, escribió en la red social el titular boliviano.
Bolivar1.JPG
El presidente de Bolívar, Marcelo Claure fue contundente con Vecchio.
Vecchio jugó muy poco en la Academia boliviana: siete partidos. Había llegado en febrero como último refuerzo, pero poco después de iniciarse la emergencia sanitaria, desde Argentina hizo declaraciones expresando su intención de alejarse del equipo. Daba a entender que el club no estaba en condiciones de cumplir sus compromisos económicos.
El mediocampista incluso había dejado de conectarse a las prácticas por videoconferencia con el resto de sus compañeros. Así, Vecchio dejó Bolívar y se ofreció a Central pese a tener varias propuestas de muchos países vecinos.
Central tomó nota y entre la directiva y el Kily González consensuaron su arribo. Fue así que el pasado viernes hizo una parte de la revisión médica, el sábado se hizo el hisopado y hoy complementará la rutina en el sanatorio.
De no mediar imponderables el jugador de 31 años luego se trasladará a la sede de calle Mitre al 800 para firmar el correspondiente contrato por los próximos 18 meses. Restará luego saber qué aportará al grupo, ya que se suma a una zona superpoblada de jugadores de la casa como Joaquín Pereyra, Francesco Lo Celso, Joel López Pissano y Leonel Rivas, por citar algunos, además de que también en ese puesto creativo está el uruguayo Federico Martínez.