Ovación

Central lo perdió ante Boca Unidos desde el principio al fin del partido

La concentración de Boca Unidos, el orden y una pizca más de inteligencia le sirvieron para desnudar al equipo del Kily.

Jueves 21 de Enero de 2021

Ese movimiento de cintura, amague y pase perfecto entre los zagueros del Tony Medina fue el principio de la historia. Veinte segundos apenas. Otro amague, otro quiebre de cintura para ridiculizar a Bottinelli del propio ex delantero canalla fue el final. En el medio, de nuevo el mismo protagonista, la figura de la cancha, aceptó el regalo del mismo zaguero central para darle el gol a Gonzalo Ríos. Así de simple, así sacó Boca Unidos a Central de la Copa Argentina, de la que siempre fue parte y principal protagonista. De no creer. Porque en el medio, tampoco el equipo del Kily González hizo los méritos necesarios para equiparar. Ir hacia adelante no brinda merecimientos. Los correntinos de Claudio Marini fueron menos, pero cada vez que aceleraron dejaron sensación de gol y por eso terminaron ridiculizando a su encumbrado rival de primera división. Fue un 3 a 0 inapelable. Justo.

Es que Boca Unidos salió con todo a jugar. Central salió a mirar. Por eso Ríos apareció por las espaldas de los zagueros y Miño en el mano a mano le cometió penal que Medina convirtió. Pero por supuesto, todo el mundo pensaba que esto recién empezaba, que había tiempo de sobra para revertir la historia pero el reloj y Boca Unidos se lo fueron recortando, lo fueron maniatando y llenando de nervios, mucho más cuando Bottinelli entregó el segundo gol con un mal pase hacia atrás que el encendido Medina capitalizó, para obsequiarle el grito a Gonzalo Ríos.

Ahí sí empezó la preocupación en serio de Central. Porque el toque y los cambios de frente entre Rinaudo, Ojeda y Vecchio jamás encontraban final de jugada, más allá de esa mano de Morales que Mastrángelo debió dar como penal poco después del 2 a 0. Quizás hubiera cambiado el trámite pero lo cierto es que el conjunto del Kily acumuló nervios y confusión, nunca supo cómo penetrar bien la doble línea de cuatro que le planteó Boca Unidos y para colmo cada vez que su rival se animaba amenazaba con lastimarlo más.

Rosario Central 0-3 Boca Unidos | Copa Argentina

Y así fue. La película del segundo tiempo fue como la de los autitos chocadores, sin nadie que pudiera tomarse el segundo de más, con un Vecchio que empezó a atornillarse, aquejado quizás de sus dolencias físicas pero claramente ya sin poder pesar. Más allá de un tiro en el palo, su aporte fue escaso, casi nulo. Y los cambios con rostros juveniles no ayudaron a cambiar ese cariz que los acontecimientos tomaron sin solución de continuidad hasta el final.

Boca Unidos hizo lo suyo, jugó tranquilo, Tony Medina les indicaba el camino, Ríos lo secundaba y atrás había perros de caza dispuestos a hacer de anoche una jornada imborrable.

Que así quedó plasmada en los cánticos finales y en el reconocimiento de sus propios jugadores a la figura de Medina.

La desazón se fue traduciendo en resignación. Apareció tal vez un equipo cansado tras la exigencia de cuatro días antes en San Juan, pero que no justifica tamaño cachetazo. A Central le ganó con holgura numérica un rival del Federal A. Del principio al fin.

El Tony se llevó los aplausos

Primero fue Fito Rinaudo el que lo abrazó efusivamente, recordando los tiempos de Gimnasia. Luego corrió al banco de Central y ahí el Kily González lo estrechó en un fuerte abrazo. Claro, ambos compartieron el plantel del primer torneo en la B Nacional. Y después los que lo reconocieron y vivaron para que se sienta en todo el estadio fueron sus propios compañeros, mientras le realizaban la nota para la TV. Y claro que Antonio Medina se lo merecía. En dos goles de penal, le hicieron uno, gestó el otro y le sirvió otro tanto más a Ríos. Los auriazules realmente sufrieron al ex delantero canalla.

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