Una etapa se cierra para darle paso a otra que se abre. Y lo que se le abre a Central es la puerta de la ilusión. El Canalla se despide de la fase de grupos del torneo Apertura y lo hace de la forma que pensó en el inicio de la temporada: entre los primeros ocho de su grupo y con la fe en obtener el título intacta. El equipo de Jorge Almirón recibe a Tigre en el Gigante de Arroyito con la intención de sumar de a tres para darle vida al objetivo que tiene por delante: tratar de escalar alguna posición más en la zona.
Son pocos los equipos en el fútbol argentino que pueden darse el lujo de encarar la última fecha de la fase regular sabiendo que ya tienen un lugar asegurado en los octavos de final. Apenas ocho. Central es uno de ellos.
Desde esa óptica, el objetivo primario está cumplido. Con la base que tenía y los refuerzos que llegaron, el plantel sabía que tenía la obligación de meterse en la definición por el título.
Los 90 minutos ante Tigre
Los 90 minutos frente a Tigre son importantes, está claro, pero para el Canalla no se enmarcan en absoluto en un contexto de obligaciones o necesidades. De ese resultado y de algunos otros dependerá la posición en la que termine ubicado.
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El equipo de Almirón encarará esta última jornada en ese cuarto puesto que ya tiene asegurado. ¿El desafío? Ver si puede pegar un último salto para acomodarse aún más.
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Copetti cabecea al gol ante Estudiantes de Río Cuarto. Fue el primer tanto, el que encaminó la victoria de Central.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Para lograr eso debe vencer al Matador de Victoria y aguardar por otros resultados. Si Argentinos Juniors no gana en La Plata frente a Gimnasia subirá a la tercera posición. Y si River pierde frente a Atlético Tucumán la escalada será hasta la segunda colocación.
Un escenario fuera de lo normal
Claro que el escenario no será el “normal” para el Canalla. Porque el tener garantizada la clasificación y, sobre todo, la inminencia del partido frente a Libertad de Paraguay (48 horas después, el martes, a las 19) por la Copa Libertadores, el técnico se decidió por un equipo alternativo, que no jugará con todo su potencial futbolístico. De haber necesitado una victoria para meterse en los playoffs seguramente otra hubiese sido la historia, pero el contexto es otro, totalmente favorable.
Ahora, esa merma en lo que tiene que ver con los nombres propios el Canalla la puede contrarrestar no sólo con las ganas de aquellos a los que les toque jugar, sino con el envión anímico con el que llega a este encuentro.
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Porque Central viene de dar un paso clave hacia la clasificación a los octavos de final en la Copa Libertadores en aquella goleada en Venezuela frente a Universidad Central. Esto es, desde lo emocional, no hay una forma mejor para afrontar este último acto, que será, además, frente a los hinchas.
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El Canalla llega con el envión que le significó la goleada en Venezuela frente a Universidad Central.
AP
Lo deportivo y lo económico
Central ya ganó desde lo deportivo con el hecho de haberse metido en los playoffs, pero también ganará desde lo económico, al menos en esa primera instancia de definición. Todo suma y aporta a la causa.
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Pero más allá del dinero extra que pueda sumar, lo verdaderamente importante en Arroyito es esa ilusión que volvió a instalarse por quedar nuevamente “a cuatro partidos de un título”.
Nadie en Central se conforma con esto ya logrado. El mayor anhelo es mejorar lo de ese 2025, con Ariel Holan al mando, en el que el equipo que venía arrasando se mancó primero en cuartos de final y después directamente en octavos. Pero esa es la historia que se escribirá a partir del próximo fin de semana, cuando inicie el recorrido de los mata-mata. Hoy es clasificación ya asegurada y ver si pega una última escalda en un viaje que tiene un único destino: el título.