Central

Carloni: "Fue clave la decisión de ir a buscar a Bauza"

El vice canalla realizó un balance del año. Reconoció que tuvieron errores, dijo que el título que tanto necesitaban no debe relajarlos, que le tienen respeto al tema del promedio y que asumen el compromiso de jerarquizar el equipo.

Domingo 30 de Diciembre de 2018

¿Tenés pensado decir muchas mentiras?

¿Cómo mentiras? En absoluto. Uno siempre fue transparente y creo que fue una de las virtudes que valoraron los socios a la hora de votar.


¿A la hora de hacer un balance del año les da positivo?

El año se dividió en dos partes muy claras, un primer semestre en el que desde lo deportivo fuimos muy irregulares. En lo institucional y económico estuvimos bien, pero en lo deportivo nos faltaba. Todo empezó a cambiar en el segundo semestre, con la llegada del Patón Bauza. El resultado es claramente favorable. Imaginate que hace algunos meses esta conducción se impuso claramente en las elecciones sin haber ganado un título. Después, eliminar al clásico rival, ganar la copa y sumar una nueva estrella hizo que el fin de año fuera positivo.


Si bien en 2018 hubo dos gestiones, ¿qué fue lo mejor que hicieron en el año?

Fue clave la decisión de ir a buscar al Patón Bauza. Me parece que eso resultó un quiebre. Todos entendían que era un técnico que nos iba a dar jerarquía, ese plus para lograr lo que todos queríamos porque era una mochila muy pesada que teníamos por algo que en su momento habíamos prometido. Otro hecho importante fue haber traído los refuerzos en el inicio de la pretemporada para que el técnico pueda armar un equipo. Creo que desde lo deportivo esos fueron los puntos destacados.


Pero no todos estaban de acuerdo o convencidos con la llegada de Bauza.

El Patón llegó porque todos estábamos convencidos. Lógicamente había quienes no pensaban lo mismo, de hecho Raúl Broglia hizo públicas sus sensaciones, pero después lo entendió y lo aceptó. Yo siempre me declaré "bauzista" porque creo mucho en la eficacia, pero en términos generales todos aceptaron. A través del diálogo todos optamos por el bien común y decidimos que el técnico fuera el Patón.


¿Cuáles fueron las peores decisiones que tomaron?

Hay errores que uno los lleva adentro, que prefiere no divulgarlos porque tenemos responsabilidades. Sabemos los yerros que cometimos, especialmente en el primer semestre, pero uno tiene que ser lo suficientemente inteligente para no volver a cometerlos. Hay cosas muy puntuales que prefiero no nombrar.


Estaría bueno conocerlos. ¿Por qué no podés hacer referencia a alguno de ellos?

Prefiero que no. Ya hicimos autocrítica puertas hacia adentro y todos entendimos dónde estaban los errores y los corregimos.


¿Lo de Chamot fue un error?

Quizá el error estuvo en no continuar con el proceso de Leo Fernández para la vuelta en Copa Sudamericana. Creemos que no estaba bien continuar ese proceso, pero lo de Chamot fue una consecuencia. El equipo no andaba bien, no respondía y Leo, quien me merece el mayor de los respetos, decidió dar un paso al costado y como el técnico de reserva era Chamot nos inclinamos por él, pero los resultados no fueron buenos. A veces el dirigente tiene que tomar decisiones y seguramente nos equivocamos.


¿Pero el error fue no seguir con Leo Fernández?

Con el diario del lunes te puedo decir que Leo debió haber seguido hasta la revancha de la Copa Sudamericana, pero en esos momentos tenés que tomar decisiones rápidas.


¿Bauza salvó al club y sobre todo a los dirigentes de lo que era otro año de frustraciones?

No, Bauza nos condujo al título que todos queríamos. No habíamos tenido un buen primer semestre e igual ganamos las elecciones con el 70 por ciento de los votos. Siempre dijimos que si había una dirigencia que merecía un título era esta, porque habíamos jugado tres finales y peleamos varios torneos. Me parece que la gente entendió que si bien el presente en ese tiempo no era el ideal, el camino era el correcto.


¿Este que salió campeón es el Central que peor jugó en los últimos años o al menos el que menos garantía entregaba desde el juego?

Es cierto que no tuvo un gran juego, pero eso es algo que fue recuperando de a poco. Incluso lo peor se vio a medida que se iba acercando el clásico y creo que eso se dio porque las presiones son muchas. No es fácil absorberlas. Pero después del clásico el equipo empezó a crecer nuevamente. No llegó al ideal o a lo que todos esperábamos, pero nos dio un título.


Les pasa a todos los campeones. ¿Este Central también tuvo suerte? Digo porque pasó cuatro partidos por penales y contra Almagro mereció perder en los 90 minutos.

El de Almagro fue el peor partido de la copa, pero los años anteriores, en los que estuvimos tan cerca, nunca tuvimos la cuota de suerte necesaria para salir campeón. Yo soy de los que cree que para ser campeón tenés que tener un buen equipo y también algo de suerte. Igual, desde mi punto de vista, los penales no son una cuestión de suerte. Por ejemplo, veía a Ledesma cómo trabajaba el tema de los penales.


¿Si Bauza perdía el clásico se iba?

En ese momento no nos lo habíamos planteado, pero la confianza que le teníamos al Patón era tal que nunca lo pensamos. En todo momento creímos que el equipo se iba a jugar la vida en ese partido e iba a demostrar que podía revertir la situación. Después de la derrota con Patronato hablamos con el plantel y allí entendimos que todos estaban compenetrados en generar un cambio.


¿Estás seguro de que todos estaban convencidos del trabajo de Bauza?

Había distintas opiniones. Es que el fútbol es resultado y en ese momento había caído mucho el rendimiento. Es lógico que haya distintas miradas dentro de una comisión directiva, que por algo es heterogénea, pero el convencimiento siempre estuvo, sobre todo de aquellos que estamos en el fútbol y tuvimos que darles explicaciones a nuestros pares.


Con esto querés decir que dentro de la comisión había gente que no estaba segura sobre si el Patón debía continuar.

No, lo que estoy diciendo es que había gente que nos pedía explicaciones del momento futbolístico del equipo, pero la confianza siempre estuvo.


¿Por qué en el festejo del título, en el Gigante, repetiste tantas veces la frase: "Esto lo logramos con Bauza como técnico"?

A Bauza lo seguí toda la vida porque es un técnico muy ganador. Hay grandes técnicos que no ganaron nada o ganaron muy poco y Bauza es un gran técnico y un gran ganador. Por eso en la vuelta olímpica en Mendoza lo que más hice fue señalarlo a él, porque estoy convencido de que fue el gran hacedor de todo esto. El Patón tuvo la sabiduría para hacer fuerte un equipo en momentos en el que se habló mucho de su persona, incluso mezclándola con un tema de salud. Cuando lo fuimos a buscar a Quito nos dijo claramente que venía para ser campeón con Central.


Cuando se habló de la continuidad del Patón quedó claro que hasta ustedes mismos dudaron. Tuvieron la necesidad de ponerle un micrófono enfrente para que confirmara que seguiría.

Hubo muchos rumores, pero personalmente siempre estuve seguro de que iba a seguir. Así y todo se seguía hablando de que no siguiera. Si te referís a la entrevista que le hizo la prensa del club, el propio Bauza dijo que iba a continuar. Nos vino bien a todos, sobre todo a aquellos que dudaban.


¿Podés asegurar que el 8 de enero está en Rosario?

Tengo entendido que cambió el vuelo para el 6, así que el 7 ya puede estar al frente del plantel.


¿Después del título se te cruzó por la cabeza renunciar?

En estos cuatro años y medio le quité mucho tiempo a mi familia y perdí mucho a nivel familiar como con mi empresa, por dedicarme exclusivamente a Central. Era un sueño darle al hincha un título y en su momento lo dudé, sobre todo por mi familia, por todo el tiempo que le quité en estos últimos cinco años.


¿Qué diferencias hay entre esta comisión directiva que recién arranca y la que se fue?

Esta comisión está dando sus primeros pasos, pero con dirigentes que ya habían colaborado mucho con la anterior. La gestión anterior fue muy positiva desde todo punto de vista. Es más, el título es el logro de la anterior gestión, que tuvo, insisto, una gran colaboración de quienes hoy son dirigentes.


¿Cuánta espalda les da o creen tener después de haber logrado un título?

El título nos da mucha alegría, pero lo que nos genera es una mayor responsabilidad, porque el hincha de Central es muy exigente. El hincha no se queda con este título, sino que va a querer ir por más y nosotros también queremos más. Obviamente que después de habernos sacado esta mochila vamos a poder trabajar mucho más tranquilos, pero con la presión lógica que eso genera. No nos genera espalda ancha y mucho menos conformismo, nos produce un mayor compromiso.


¿Pudieron zanjar todas las diferencias con Ruben luego de aquellas declaraciones en la que dijo que la dirigencia le había mentido?

Sí. Ese mismo día Marco reconoció que se había equivocado. Nosotros también habíamos cometido errores y fue por eso que nos sentamos para consensuar y solucionar el problema.


Equivocarse es una cosa, mentir es otra. ¿En aquel momento, Marco mintió?

No sé si mintió o no mintió, de lo que sí estoy convencido es de que los problemas se solucionan entre cuatro paredes. Quizá llevó el tema a un escenario que no era el adecuado. Pudo haber malas interpretaciones, pero hicimos una nota conjunta en la que tanto el jugador como nosotros reconocimos errores.


Hace cuatro años dijeron que el proyecto era ir metiendo cada vez más chicos en el equipo. Hoy entre los titulares está solo Ledesma.

El trabajo de las inferiores es un proceso de entre cuatro y seis años. Nuestro proceso arranca desde 5ª hacia abajo y algunos de ellos comenzarán su etapa en reserva. No tengo dudas de que en uno o dos años vamos a ver a varios de esos chicos en primera.


¿Entonces fue un fracaso esa apuesta o un error creer que se podía cumplir dentro de los primeros cuatro años de gestión?

Cuando asumimos teníamos una reserva muy grande en edad y generamos un cambio. Lo que ocurre es que el paso de reserva a primera es dificilísimo y es allí donde quizá deberemos darle al chico más herramientas, porque las exigencias cambian totalmente.


Cuando eran oposición criticaban mucho el tema de los aportes privados y hoy en Central se habla de "fideicomiso".

Lo bueno de esta comisión directiva es que no es homogénea, sino heterogénea. Hay una agrupación como el Crece que es mayoritaria, pero hay otros sectores que pueden pensar distinto y está bueno que se puedan amalgamar ideas. Hoy nuestro tesorero (Adrián Raguza) no pertenece a ninguna agrupación, sino que es independiente y viene con ideas innovadoras. Creemos que esas ideas van a ser ventajosas.


¿Le tienen miedo o respeto al promedio? Digo, si hoy terminara el torneo el equipo arrancaría en zona de descenso.

Le tenemos respeto y nos ocupa. Sabemos que la prioridad, y ya se lo dijimos al hincha, va a ser la Superliga. Cuando le ganamos a Newell's nos convencimos de que este era el momento para ser campeón. Pero dijimos que podíamos perder puntos en el torneo local, sabiendo que en el segundo semestre los íbamos a recuperar. Ese compromiso sigue estando. ¿Vamos a descuidar la Libertadores? No, pero la prioridad va a ser la Superliga, al igual que el clásico, que para nosotros es un torneo aparte que dura un día, y la Supercopa con Boca.


Pero a esto no se llega por los puntos que se perdieron en el último semestre.

Ante la necesidad de ganar un título, el jugador o los dirigentes, de manera inconsciente, piensan más en una cosa.


¿Le pueden asegurar al hincha que van a armar un equipo de jerarquía para lo que se viene?

Sí, tenemos el compromiso de hacerlo. Desde que estamos en la gestión en al menos un torneo al año fuimos protagonistas, pero ahora queremos conformar un plantel fuerte de cara a una exigencia mayor.


¿Cuántas mentiras dijiste?

Ninguna.

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