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Boxeo: Omar Narváez retuvo la corona supermosca en el Luna Park

Venció por puntos al retador colombiano William Urina. La pelea fue intensa, Narváez fue un ganador justo y legítimo a pesar de tener un rival que le dio trabajo y lo complicó por momentos, pero nunca lo inquietó.

Domingo 12 de Junio de 2011

El invicto chubutense Omar Narváez (51,950) hizo valer esta noche su experiencia e inteligecia para retener, esta vez sin lucimiento, el título mundial supermosca OMB ante el exigente retador colombiano William Urina (51,800) en el  emblemático Palacio de los Deportes porteño, el Luna Park.

Los jurados reconocieron la victoria del Huracán por 117-110  en las tres tarjetas. Para DyN ganó por 116-112.

A Narváez le costó más de lo esperado imponerse a Urina y de  nuevo quedó en evidencia que su categoría natural es la mosca,  donde batió el récord para un campeón mundial argentino al darle forma  a 16 defensas exitosas.

Al patagónico le causó problemas el físico espigado de su  zurdo adversario de turno, quien además hizo gala de una derecha útil  y de la personalidad necesaria para procurar quedarse con un cetro  que de todos modos el local conservó de modo legítimo e  indiscutible.  

El primer capítulo fue parejo, porque los dos pugilistas  estuvieron atentos y evitaron ser sorprendidos.

En el segundo round el colombiano mostró su intención de  atacar y buscar la hazaña deportiva y hasta logró causarle al monarca  un pequeño corte sobre la nariz.

El tercer episodio fue muy positivo para el desafiante, porque  exhibió actitud y aptitud para sacar provecho de su mayor alcance  de brazos. Por entonces la derecha del cafetero ya dejaba  evidencias de su eficacia.

Eso sí, el colombiano abusó desde temprano de los golpes  bajos, los que trajeron como consecuencia reproches del público y las  advertencias del árbitro puertorriquiño Roberto Ramírez. Tanto fue así que en el sexto segmento llegó la lógica sanción y  Urina recibió el -1.

En esta tercera retención del cetro supermosca Narváez empezó  a tomarle la mano a la pelea a partir de la cuarta vuelta, pero  sin llegar a destacarse como en sus mejores noches.

Es más, el gran campeón sureño recibió golpes en una cantidad  absolulamente inusual, todo producto de los riesgos que debe  asumir en una división donde da ventajas físicas.

Claro que igual Narváez fue superior y por su notable  capacidad de estratega, por personalidad, su condición de monarca foguedo,  variedad de recursos y ductilidad para aplicarse a distintos  planteos ganó y lo hizo con justicia.

El campeón pasó a tener un palmarés conformado por 35  victorias, 19 de ellas por nocaut, más dos empates, y a los 35 años  afrontó su vigésimo primer duelo mundialista.

En tanto, Urina, nacido en Barranquilla hace 25 años,  decimocuarto del ranking internacional, sumó hasta el momento 17 peleas  ganadas, 14 de manera expeditiva, y dos perdidas.

En definitiva, el talento de Narváez sigue vigente, pero entre  los supermoscas le cuesta más exhibirlo. 

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