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Astore arrasó con el voto fútbol

El socio leproso marcó el hartazgo por el pobre presente futbolístico, castigó al oficialismo y dio un voto de confianza a Astore, nuevo presidente.

Domingo 19 de Septiembre de 2021

La victoria de Ignacio Astore en los comicios leprosos fue aplastante. Nacho arrasó en las urnas por un motivo categórico y excluyente: el voto bronca por el fútbol. Desde temprano en las inmediaciones del Coloso se intuía un aire de cambio en las largas filas de votantes, la necesidad de un golpe de timón en la conducción del club y las charlas y comentarios sobre el descontento en materia futbolística dominaron la jornada. Esta urgencia de modificar la realidad deportiva de parte de la masa societaria quedó reflejada de manera contundente cuando se abrieron la urnas. La pelota y lo que fue la política deportiva terminaron torcieron la elección a favor de Ignacio Astore, que anoche estaba feliz y exultante celebrando la victoria y sabiendo que desde hoy el fútbol deberá ser la prioridad de su gestión que arrancará hoy mismo.

Los casi 7.500 socios que fueron a sufragar en la extensa jornada democrática que se vivió en el parque Independencia plantearon mayoritariamente el hartazgo a lo que fue una gestión futbolística integral pobrísima, que llevó adelante la comisión saliente. Una dirigencia que comenzó en junio de 2016 presidida por Eduardo Bermúdez y que culminó piloteada por el vice Cristian D’Amico. Pero que nunca en todo el período de gobierno logró tener en cancha a un equipo que le genere orgullo ni empatía a los hinchas.

Sólo las buenas campaña de Diego Osella y luego el inicio de Frank Kudelka fueron los únicos oasis futbolísticos con al menos cierta regularidad que tuvo el equipo y que lo llevó a poder clasificarse en ambos casos a la Copa Sudamericana. Pero el resto fue muy pobre, flojísimo, con juveniles que no marcaron la diferencia cuando debutaron en primera y con refuerzos que en su gran mayoría estuvieron por debajo de las expectativas y no justificaron su contratación. Por ello el combo fue letal para el oficialismo en cuanto a lo futbolístico.

Encima las últimas postales intensificaron la debacle. Primero porque se hizo trizas el ciclo Kudelka, luego fue espantoso el paso de Germán Burgos y ahora la llegada del Negro Gamboa todavía no engrana. Es cierto que el Negro tiene margen para corregir el rumbo y hoy podría iniciar la remontada en la visita a Lanús. En área organizativa Sebastián Peratta ya había renunciado a la función de mánager y Lucas Bernardi en el último receso tomó las riendas de la gerencia del fútbol. Ahora habrá que ver qué decisión tomará al respecto el nuevo coordinador de fútbol que acompaña a Astore, el ex campeón Julio César Saldaña.

Tampoco le alcanzó a Newell’s con la vuelta de los grandes referentes para encauzar el rumbo. Maxi, Pablo Pérez, Scocco y Belluschi volvieron con su gloria a dar una mano, pero no se les puede cargar a ellos el peso del fracaso de la última gestión futbolística.

Las urnas hablaron y dijeron muchísimo: Newell’s necesita recuperar el protagonismo futbolístico y salir del pozo pronunciado en que hace varios años está inmerso. Ese será el gran desafío de Astore y el mandato que le encomendaron a gritos los asociados.

Es cierto que el club en el plano institucional logró saldar la deuda judicial, que Bella Vista se convirtió en un predio de primerísimo nivel, que los empleados están al día y que los jugadores tienen todo lo que necesitan para entrenarse como deben, pero con esto sólo no alcanza y el socio pone el foco en lo que refleja la cancha. Y allí todo estuvo patas para arriba.

El socio exigió un cambio radical en el manejo del fútbol y que esa sea la prioridad de ahora en más. Astore sintió sin filtro que allí deberá estar el foco de su gestión.

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