Kayseri (Turquía)._ El seleccionado argentino de básquet logró hoy una victoria sin complicaciones ante Jordania por 88-79 en la cuarta fecha del Campeonato Mundial de Turquía,, que le permite mantenerse como puntero e invicto en el grupo A.

Kayseri (Turquía)._ El seleccionado argentino de básquet logró hoy una victoria sin complicaciones ante Jordania por 88-79 en la cuarta fecha del Campeonato Mundial de Turquía,, que le permite mantenerse como puntero e invicto en el grupo A.
Sin jugar bien, Argentina estuvo siempre al frente en el marcador y la ventaja obtenida en el primer cuarto, le permitió sostenerse a pesar de que su rendimiento bajó en el resto del partido.
Como pasó en los anteriores dos partidos, Luis Scola volvió a ser el jugador desequilibrante al que acudió Argentina cuando vio amenazado el control del juego. El capitán respondió con otra actuación soberbia, sumando 30 puntos (13-18 dobles y 4-5 libres) y 13 rebotes.
En el equipo argentino volvió a estar ausente el pivote Fabricio Oberto, quien se recupera de una gastroenteritis y es probable que tampoco que pueda jugar el partido de mañana ante Serbia, en la última jornada clasificatoria. Argentina jugó el mejor primer cuarto de todo el torneo, con una correcta tarea en defensa y Prigioni repartiendo juego entre la superioridad de los pivotes Scola y González y con los aciertos de Delfino desde el perímetro. Así se escapó por 11 puntos (20-9) a los 5m y después siguió sacando ventajas para cerrar el parcial con un 35-19 que condicionaría el resto del partido.
En el segundo segmento se profundizó el dominio argentino, aún con errores, porque Leo Gutiérrez (3-7 triples) y Quinteros (3-6 triples) desde el perímetro estiraron la ventaja máxima hasta un casi decisivo 46-26 a 4m, pero algunas desconcentraciones le hicieron resignar parte de los acumulado, para cerrar la primera mitad al frente por 49-37.
Esos flojos minutos del cierre del segundo cuarto se extendieron casi al resto del partido, porque Argentina se mostró muy vulnerable en defensa, sin consistencia rebotera y funcionando en ataque apenas por ráfagas, que le alcanzaron para mantenerse siempre al frente en el marcador. Esto lo aprovechó bien Jordania, que con una defensa zonal terminó de complicar a su rival, con un inexplicable parcial de 16-0 para ponerse a 3 puntos (49-46). Para eso sumó una producción ofensiva inesperada de Idais (20 puntos) y un siempre rendidor Abbas (17 puntos y 10 rebotes) que lo llevó a concluir el tercer parcial abajo por 61-55.
La reacción de Jordania, ante la pasividad de Argentina, se convirtió en amenaza, cuando en el comienzo del último cuarto se colocó a 61-57. Allí, ante el peligro, los argentinos sacaron su carta más confiable, Scola, que respondió en los momentos más calientes, con una efectividad notable.
Cuando parecía que el equipo de Hernández volvía a escaparse para sentenciar el partido, siguieron los errores, las desconcentraciones y la falta de puntería para permitir que Jordania volviera a acercarse, esta vez por 71-67. Pero allí, sin sobrarle nada, casi a reglamento, Argentina aceleró, encontró como siempre respuestas en Scola y algunas apariciones de Delfino le permitieron una victoria más holgada de lo que fue el trámite del juego, por 88-79.
Si bien es cierto que Argentina pareció acomodarse a la situación y reguló sus energías, también lo es que cometió algunos errores conceptuales que ante rivales más difíciles pueden costarle muy caro. El choque ante Serbia será una excelente manera de comprobar si solo fue algo circunstancial.




Por Matías Petisce