Dejó los guantes colgados por unas semanas. Es tiempo de tomarse un relax y
hacer una pausa para la meditación luego de un semestre bastante intenso y con un futuro cercano
cargado de presiones. Si bien Central realizó una de las peores campañas de su historia, Cristian
Alvarez se consolidó bajo los tres palos y demostró tener capacidad para emigrar a otras latitudes.
Con el Apertura en los archivos y con el promedio jugándole una mala pasada para el Clausura, el
arquero hizo un paréntesis en sus vacaciones para hacer un enfoque en la vida deportiva
auriazul.
"Al final el balance no fue bueno porque terminamos últimos
en el Apertura. Además, hemos pasado por momentos muy difíciles, ya sea en lo deportivo como en lo
institucional. Por suerte, el equipo dejó otra imagen en los dos partidos finales, de los cuales
ganamos uno y empatamos el otro. Esperemos que sigamos así el próximo semestre, donde tendremos que
hacer mucho sacrificio para sacar a Central del delicado momento en que se encuentra en cuanto al
tema del promedio", sintetizó el concolidado arquero canalla. Y de inmediato agregó: "Lo positivo
es que el grupo está bien y sabe que el año entrante nos jugaremos una parada muy brava porque nos
espera un torneo muy duro y complejo. Pero le vamos a poner el hombro y sacaremos al club
adelante".
—Ahora que terminó el torneo, ¿qué sentís cuando ves
la tabla del Apertura y Central figura último?
—Me da mucha bronca e impotencia. Pero no puedo decir
mucho porque terminamos muy mal. En definitiva, la tabla marca lo que hace cada equipo en el
torneo. Nosotros no estuvimos bien, pese a que Ischia y Galloni hicieron todo lo posible para
revertir esto. De todas maneras, hay que ser realistas y afrontar las consecuencias. Pero el equipo
está mentalizado y demostró en los últimos partidos que hará lo imposible para dejar bien parada a
esta gran institución.
—¿Y en esa levantada influyó la llegada de
Madelón?
—Sí, la verdad es que la llegada del entrenador le
cambió la mentalidad al equipo en un momento muy delicado. Ojo, no hay que desmerecer lo que
hicieron Galloni e Ischia, quienes trabajaron mucho, pero lamentablemente los resultados no los
acompañaron.
—¿Se pueden pasar las fiestas con tranquilidad o
estar de vacaciones relajados sabiendo que en poco tiempo empezará la cuenta regresiva para evitar
zafar del descenso o de la promoción?
—No es fácil estar en estos momentos en la piel del
jugador de Central. Trato de disfrutar estos días libres pero todos sabemos que nos jugaremos algo
muy importante el próximo semestre. En ese aspecto tengo una espina clavada que me lo recuerda a
cada momento. Necesitaremos ganar todo lo que más podamos para darle una alegría a toda la gente
que tanto se lo merece.
—En ese sentido, ¿se sienten en deuda también porque
el público los acompañó siempre y jamás les reprochó nada?
—Sí, demostraron una vez más ser fieles a la
camiseta. Nos bancaron en las malas como pocos. La gente de Central no merece este momento porque
es un club grande de verdad y tiene que pelear cosas importantes. Y nosotros vamos a hacer lo
imposible para salir como sea porque somos, en gran parte, los responsables de este mal
presente.