Central

Alfaro en Central, el remedio que empeoró la enfermedad

El técnico, quien en su paso por Arroyito dejó una huella imborrable por los pésimos resultados, hoy estará ante el canalla dirimiendo nada menos que un título

Jueves 02 de Mayo de 2019

La final de esta noche Central la jugará contra Boca, pero no contra el Boca de cualquier técnico. Será el Boca de Gustavo Alfaro, un técnico que ligó parte de su pasado a Central, club en el que las cosas no le fue para nada bien. Es por eso que después de su paso muchos hinchas nunca más quisieron volver a escuchar del hoy DT xeneize. Aquel entrenador que en su momento llegó a Arroyito como "el salvador" estará en frente en Mendoza, intentando hacer que Central sufra por la alegría de Boca.

Fueron muchas las veces que Central y Alfaro se cruzaron luego de que el DT dejara Arroyito. Cada vez que eso sucedió los simpatizantes canallas jamás dejaron de recordarle su mal paso por el club. Por una sencilla razón: su pésimo desenvolvimiento significó la profundización de una crisis que ya se venía gestando. Eso también colaboró para que Central no pudiera despegarse del fondo de la tabla de los promedios y, por consiguiente, sufrir finalmente el descenso.

Hablar de Alfaro en Central es hacer referencia a una campaña plagada de frustraciones. Fue el técnico que el por entonces presidente Horacio Usandizaga fue a buscar cuando el ciclo de Vitamina Sánchez llegó a su fin. Llegó como el técnico del momento pero sus buenas intenciones se estrellaron contra las necesidades canallas. Dirigió sólo 14 partidos y ganó 2. Los otros fueron 2 empates y 10 derrotas. Un desastre.

Desde el momento de sus despedida, la relación entre Central y Alfaro quedó decididamente deteriorada. Es más, la última vez que pisó el Gigante fue víctima de una agresión de un plateísta, cuando un proyectil impactó en su cabeza. Alfaro se levantó, dijo que estaba bien y decidió no darle demasiada trascendencia al tema. Pidió que el partido continuara. Tigre, su equipo, ganaba pero el Central de Coudet se lo dio vuelta en el final.

Aquella mala experiencia en Central lo puso como uno de los malos de la película. De buenos pasos por otros clubes (a excepción de San Lorenzo), su vivencia en Arroyito fue tan floja que difícilmente se pueda restablecer la relación con los hinchas. Su presente está nada menos que un monstruo como Boca, club en el que las exigencias son más pronunciadas que en Central. Y con Boca intentará ganar su primer título desde que asumió. Ocurre que esa búsqueda será frente al Central al que llegó para intentar salvarlo de una situación angustiante y al que dejó en las peores condiciones. Es que con la llegada de Alfaro, en Arroyito, aquella vez fue peor el remedio que la enfermedad.

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