Ovación

A Central los números le empiezan a cerrar

Central ganó con gran definición de Zabala al final y se arrimó a cuartos. Lo demás, el mal partido y un equipo que no termina de hacerse, pasó a segundo plano

Sábado 17 de Abril de 2021

Primero, los números. El valor del triunfo de Central en Mar del Plata es incalculable. Lo pone seriamente en carrera para lograr uno de los cuatro pasaportes a los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional. Es más, aunque parezca mentira, puede depender de sí mismo de acuerdo a cómo termine la fecha, con dos de los tres encuentros que le quedan de local (Estudiantes, rival directo, y Newell’s) y el último de visitante ante un adversario que es de los más flojos de la zona (Platense), aunque difícil que haya otro peor que Aldosivi. También hay que decir que de los dos equipos que se enfrentaron en el poceado Minella, el del Kily fue el mejor, o el menos malo para ser más justo. Había que ganar y se ganó, y las buenas intenciones canallas tuvieron al fin su premio con esa gran definición solitaria de Diego Zabala.

Lo demás entonces quedó relegado. Como el pésimo partido general en el que por supuesto Central fue gran responsable, la insólita ubicación de Emiliano Vecchio en casi todo el desarrollo hasta que él mismo pareció liberarse un poco y desniveló, los cambios indescifrables que sólo la resolución de Zabala hicieron disimular, en fin, cuestiones futbolísticas que bien pudieron tener otro desenlace, pero contaron con la complicidad de Aldosivi enfrente.

A ver. De los últimos seis encuentros, Central ganó 3, empató 2 y perdió solo en el Nuevo Gasómetro. Ganó por primera vez de visitante y marcó su primer gol. La ilusión la apoya en las estadísticas y por supuesto que es válido, pero perderá sustento si se piensa que con solo eso alcanzará.

Es que, como se remarcó, este Central del Kily está lleno de buenas intenciones de protagonismo, pero los sucesivos cambios que produce denuncian que nunca encontró un equipo estable. Ese que es marca indeleble, condición sine qua non de todo aquel que en la historia consiguió logros importantes o peleó por ellos. Y mientras siga sin delinearlo, mientras continúe sin dar el salto de calidad indispensable, el sueño tendrá el freno de mano puesto.

Central ganó, pero en un mediocampo despoblado de libre tránsito con dos equipos larguísimos, Vecchio jugó de 5, a lo Palma. Y no sólo ganó rápido la amarilla por una falta torpe, propia de los talentosos como él, sino que no tuvo marca y tampoco se hizo de la pelota como lo hacía el Tordo. Cuando la tuvo la jugó casi siempre hacia atrás y no tuvo prácticamente influencia. El Kily puso tres delanteros, pero no hubo quien los alimentara y pese a eso nunca sacó al 10 de esa posición. Ni aún con la inocencia local enfrente, impropia de un equipo de primera.

Ni cuando el técnico canalla sacó a dos de los tres puntas para llenar de volantes la geografía se alteró esa apuesta táctica, hasta que el obediente Vecchio se mandó al final y le metió el pase bárbaro a Zabala para que hiciera el resto. Es más, el grito del ex Unión llegó entrando por izquierda, allí por donde jugaban encimados Lo Celso y Giaccone (y antes el Pupi Ferreyra). A esa altura todos parecían moverse por cualquier lado, pero llegó el desnivel y la tentación de dejarse llevar puede inducir a error, a creer que Central tiene la tarea hecha.

Aunque la victoria de visitante diga otra cosa, Central dio un paso atrás en su juego. Mejor dicho, a medida que los partidos pasan y no encuentre un estilo definido que lo sustente, asentará la sensación de ciclo que no termina de convencer. No por nada cinco días antes el propio entrenador se hubiera ido si no le ganaba al diezmado Banfield. Por eso, está bien que celebre el triunfo, que mire la tabla y se permita creer. Este proceso del Kily arrancó de más atrás, con mucha apuesta a la juventud y eso tiene el costo de que los frutos son a largo plazo si se banca todo el proceso. Fue atravesando etapas, hasta de descontrol y sigue vivo. Los números le dan permiso para soñar, le cierran. Precisa más que eso.

Si gana todo, define por goles

Hay que esperar a ver cómo termina la fecha, pero aún si ganaran los rivales directos al término de esta 10ª jornada, si Central venciera en los tres encuentros que le restan finalizaría en la tabla de posiciones en posición de definir la clasificación a los cuartos de final de mínima igualado con uno o dos equipos en puntos y teniendo que desempatar por diferencia de goles. En ese sentido, el equipo del Kily hoy está en el debe, porque cuenta con 12 tantos a favor y 13 en contra, y el resto tiene saldo a favor.

En las múltiples combinaciones que pueden hacerse, en la mayoría Central puede terminar desempatando con Estudiantes, el próximo rival, por eso sería importante no sólo derrotarlo sino hacerlo por varios goles. Como se dijo, hay que esperar hasta el lunes por todos los resultados, y aunque hoy no se puede asegurar que depende de sí mismo, sus chances crecieron notoriamente.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario