Opinión

La realidad mata a la ilusión

Claves. Fracasó aquella idea primaria de que la pandemia serviría para unir a los argentinos. Ahora es la política la que condiciona la realidad. La provincia está en zona de riesgo sanitario en un momento crucial para la sociedad

Domingo 30 de Agosto de 2020

En Argentina la única ley que se cumple a rajatabla es la ley de Murphy: lo que puede salir mal, indefectiblemente saldrá mal.

Desde el inicio de la pandemia la política, por medio de sus voceros institucionales, repitió como un mantra que la cuestión electoral dependería de la pandemia, Pues bien, señoras y señores, ahora es al revés: la pandemia en su fase teórica dependerá de la política. La política ya ha metido sus garfios, condiciona los discursos, alivia decisiones que deberían ser más pesadas.

Ya estalló por los aires ese pretendido souvenir del marketing político (Argentina Unida) y, las acusaciones irresponsables de Patricia Bullrich, arrastraron al barro al casi siempre impoluto Horacio Rodríguez Larreta. La ex ministra de Seguridad de Mauricio Macri (entre tantos “ex”) lo trató de “tibio” al jefe de Gobierno porteño por hacer lo que todo dirigente de bien siempre tiene que hacer: buscar el consenso, y mucho más en una crisis sanitaria.

Lo cierto es que, ahora, Rodríguez Larreta ya camina solo, busca polémicas con Alberto Fernández y no resiste ningún embate de los halcones macristas. Si alguno pensaba que de la pandemía los políticos saldrían mejores estaban viendo otra red social.

El fantasma Duhalde

Como cada vez que el escenario público está fermentado, camino a no se sabe dónde, apareció como un fantasma (por lo fantasmagórico) Eduardo Duhalde. Cuando el caudillo de Banfield asoma su rostro, hay que pensar el presente y el futuro en clave.

Santa Fe no le escapa al bulto. Mientras el gobernador Omar Perotti anunciaba las nuevas restricciones de la cuarentena, el ministro de Seguridad, Marcelo Saín, y el jefe de Policía expulsado, Víctor Sarnaglia, encabezaban un sainete, más propio de una obra de teatro para chiquillos que la resolución de un problema mayúsculo que involucra al Ministerio que peor gestión tiene en la provincia.

Perotti se vio obligado a aumentar las restricciones que, indudablemente, complican a los gastronómicos, pero había voces que, incluso, pedían medidas más intensas. La situación, particularmente en Rosario, es bastante problemática. Hubo casi 1.900 casos en dos semanas, y las restricciones anunciadas anoche recién verán su efectividad dentro de 14 días. De poco servirá el toque de queda gastronómico si no se toman otras medidas.

El gran dilema

Hay un dilema irresoluto: la gente no quiere saber más nada con la cuarentena, ha tomado las decisiones para evitar contagios como si fueran ataques a la libertad y el patrimonio, y ni el gobernador ni los intendentes tienen poder político como para pedir sangre, sudor y lágrimas. No hay ningún Churchill a la vista. La realidad mata a la ilusión.

Con la pandemia sin fecha de expiración, y con tantas cuarentenas diferentes como ciudades y localidades existen en el país, los frentes electorales empiezan a pensar en el 2021. Pero, antes, el gobierno nacional deberá resolver qué hará de su vida. Se observa por estos días una cuestión insólita. Los autores de la reforma judicial hacen mutis por el foro a la hora de salir a defenderla, y todo parece un gambito de Cristina para zafar de las cuestiones judiciales que la involucran.

Por eso, la ex presidente le salió al cruce a su propio presidente designado para aclarar que no tiene nada que ver con la reforma. Los que tienen que ver (por caso Gustavo Zapatitos Blancos Beliz y la ex frepasista Vilma Ibarra) no dicen esta boca es mía. Insólito. Podría decir Fernández: con amigos así, para qué quiero adversarios.

La reforma judicial está condenada al fracaso en Diputados. Resulta extraño que Fernández se empeñe en errar tácticas y estrategias. Hay un muy buen texto de Shila Vilker en la revista Panamá: “El gobierno está perdiendo la batalla interpretativa. La moratoria se la convirtieron en Cristóbal López; Vicentín se convirtió en Venezuela y ahora están logrando instalar la sinonimia entre reforma judicial e impunidad para CFK”. Un consultor político a la derecha, por favor.

La mejor noticia para el gobierno se la sigue dando el carril por derecha que va tomando la oposición nacional. Los gurkas están liderando la competencia en el PRO y ahora suman a la caravana a Rodríguez Larreta. En la cocina del Instituto Patria pusieron a baño maría la consigna “Larreta es Macri”.

En Santa Fe, hay personajes que salieron a buscar a otros personajes lo suficientemente neo fascistas en el discurso, creyendo interpretar “lo que quiere la gente”.

Nombres santafesinos

Pero, por el lado de la política institucional mayoritaria, se sabe que el peronismo busca su propio dueto a senador nacional (¿Roberto Mirabella-María de los Angeles Sacnun?) y que Miguel Lifschitz hoy está más cerca de aceptar la candidatura que no. La postulación de Lifschitz podría ser útil para romper una grieta nacional que se va a derramar en el resto de las provincias. Como siempre, la duda está planteada en Santa Fe y Córdoba. Pero dependerá de los candidatos.

 Casi nada funciona bien en el país. Como memorable espejo de la realidad, la reunión, el viernes, en un paisaje bucólico, del presidente, al aire libre con los gobernadores de Santa Fe y Entre Ríos, dejaba ver las columnas de humo que tanto molestan a los rosarinos. Hay imágenes que valen más que mil palabras, decían los creativos publicitarios.

 En Argentina, Salvador Dalí sería un artista costumbrista.

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