
No hay nada más fuerte que un pueblo. Lo único que se necesita es decidirlo a ser justo, libre y soberano. Eva Perón
Gente corriendo perseguida por robots asesinos disparan perdigones de goma directo a los ojos dejando ciegos a manifestantes disconformes con un presente que los esclaviza. Otros jamás serán sometidos. Murieron en las calles con el puño en alto. La militarización de la región y una política económica neoliberal salvaje cuasi fascista puesta al servicio de las oligarquías y el imperialismo ahogan a pueblos del sur. Historia repetida. El gobierno de los ceos genios es un ejemplo de esa impunidad. Aunque ahora los presidentes se autoproclaman, aseveró Cristina, futura vicepresidenta. Por eso es imperativo neutralizar el engaño que conduce a otra trampa. Nos dejaran una deuda bruta de 320 mil millones de dólares, de ahí que algunos se preguntan si es necesaria la interminable transición. La alianza macrista abusa de los límites de los días. Los humoristas gráficos Rudy y Paz lo expusieron en febrero pasado en un chiste donde un funcionario dialoga aparentemente con un colega o periodista. El primero dice que el gobierno tiene planes para 2019 y 2023 y se le pregunta qué pasará si el que sube es otro gobierno. Y la respuesta es tristemente cierta: "Já, estamos haciendo las cosas como para que nadie quiera ser gobierno". Pero los cálculos fallaron, así que el único camino es terminar de destruir al país para que el sucesor no pueda salir de un pantano envenenado y con ayuda de adentro y de afuera fomentar intranquilidad con burdas excusas inventadas. La mentira siempre necesita de más mentiras. Y esta fracasada gestión que sólo gestionó para un voraz grupúsculo es experta en vender ilusiones. Por si hiciera falta, el macrismo anticipó que es su deseo ascender a los militares carapintadas que se levantaron contra el primer gobierno democrático, el de Alfonsín, después de la dictadura cívico militar del 76. Acaso el sueño de un futuro golpe blando. Si se trata de preservar la democracia y la dignidad, es obvio que llegó el momento de reflotar La hora de los Pueblos, aquella multipartidaria de 1970 que presionó a la dictadura militar a arribar a las elecciones de marzo de 1973. En un documento hacía hincapié entonces a que "las dos mayores fuerzas populares (la UCR y el Movimiento Nacional Justicialista) "son similares" y reconocía que "debían haber actuado solidariamente en sus objetivos comunes". Y que el desencuentro había sido "injustificado". Unidad federal: diferentes pero iguales, diría Artigas.



