OPINIÓN

El derecho humano al agua tiene su semana

Miércoles 14 de Julio de 2021

El derecho humano al agua y al saneamiento fue votado por la ONU el 28 de julio de 2010. Hace más de 10 años. El siglo XXI es el siglo de la revolución del agua. No se puede hablar de clima, ni de cambio climático, y tampoco de ambiente sino hablamos del agua. Porque es la sustancia que atraviesa a todos los cuerpos orgánicos e inorgánicos. Este elemento vital vino desde afuera del planeta para constituirnos. Los Estados de la Tierra están en deuda con ella, ya sea por la inaccesibilidad que padecen millones de personas o por la contaminación que sufre.El agua es la denuncia palmaria de los desposeídos y excluidos que padecen de sed. Hablar del derecho humano al agua es conmemorar, memorizar y activar que tenemos y debemos proteger y cuidar a los desposeídos de agua. Son los pobres de la Tierra los que no acceden integralmente a esta sustancia de vida. Y, son las mujeres pobres excluidas y sometidas del mundo las que tienen que dedicar más de 200 millones de horas diarias para conseguirla. La falta de agua es fundamentalmente un problema de la pobreza social y ambiental. En América Latina más de 70 millones de desposeídos no tienen acceso y aproximadamente 100 millones no tienensaneamiento seguro e integral Tomando los parámetros más exigentes de potabilización y de seguridad del agua, vemos que en el mundo hay 2.100 millones de personas que son indigentes integrales de éste elemento sustancial y 4.200 millones de personas no acceden a un saneamiento eficaz.

La Covid 19 trajo más pobres de agua. Actualmente 3000 millones de personas no acceden a sanitarios aptos para higienizarse correctamente las manos.

Rosario tiene más de 100 mil personas de pobres de agua y saneamiento.

El biocidio que produce la falta de acceso a ésta sustancia esencial produce que 4000 niñas y niños de la Tierra mueran por día.. Todo un escándalo ético que nos hemos acostumbrado escandalosamente.

La transversabilidad de la pobreza e indigencia de agua respecto a las pautas comparativas de la pobreza económica y social resulta a todas luces vinculadas y combinadas. Generalmente una es indicativa de la otra. Pero, es muy notable que son las personas de infancia las que más sufren la pobreza e indigencia de agua.

Esta pandemia ambientalde la carencia de agua hace estragos en la vida del planeta. Agreguemos a ello la contaminación sobre acuíferos y ríos que enferman la vida de los ecosistemas, así tenemos 21 acuíferos contaminados y aproximadamente más de 10 grandes ríos en tal situación, como el Río de la Plata y el Danubio entre otros.

Es imperioso tener una visión desde el ambientalismo inclusivo, es decir holística y multidisciplinaria, para visionar el derecho humano agua y saneamiento. Porque ello, está vinculado íntimamente con la justicia social y ambiental que debe regular nuestras vidas en el sentido más amplio.. Es así, que desde la dirección de la Cátedra del Agua y del Centro Interdisciplinario del Agua de la Fcpolit UNR generamos la idea e iniciativa para que se declare la semana del derecho humano al agua y al saneamiento a fines de julio de cada año.

El día 8 de julio pasado el Concejo Municipal de Rosario, aprobó nuestra propuesta votando por unanimidad que la última semana de julio de cada año sea la Semana del Derecho Humano al Agua y Saneamiento. Todo un avance del ambientalismo inclusivo. Es la primera normativa jurídica en América Latina en establecer esta conmemoración y desde ya en Argentina. Homenajear el 28 de julio de 2010 es rendirle respeto y ayuda a todas las personas desposeídas del imprescindible elemento, que necesitan que el bien común público agua sea para todos en una mejor Casa Común.. Sabemos, y lo sabemos bien, que construir ambientalismo inclusivo con equidad social y ambiental es pensar en notredad, es decir, ya no es cavilar sólo en nosotros y por otro lado la otredad, sino pensarnos en un todo que nos contiene en la Tierra, hete aquí el concepto de notredad ecológica.

La memoria es sustantiva con la identidad ambiental, Sin memorización no hay construcción. Este debe ser nuestro camino. Rosario, ha dado un inédito paso para construir memoria y cultura ambiental del agua. Todo un avance.

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