Elsa lleva todas sus décadas en el mundo del calzado y tiene una larga historia por detrás. Es por eso que advierte a Negocios de La Capital: “Mi padre fundó junto a su sobrino la primera fábrica de zapatos Luis XV de la provincia de Santa Fe”. Habla de Ezio Incicco, quien en 1942 se lanzó de lleno a este negocio creando la marca Inar. Y, como la sangre no es agua, ese oficio se fue trasladando de generación a generación, a Ezio lo siguió Elsa y su marido Juan quienes fundaron la marca Escalfe.
Pero, como buena empresa familiar, a esta historia le faltan sumar varios capítulos. Hoy la firma está en manos de Miguel Martine, hijo del matrimonio, quien está en la empresa desde hace 35 años y le sumó su impronta a la marca, con un eje marcado en el diseño. Al igual que Elsa, Miguel se crio en los talleres de calzado, por lo cual, la decisión de seguir este camino se dio de forma orgánica.
Pero hubo algunos hitos y cambios en la historia de este rubro en general y de la familia en particular. Por un lado, en los inicios Ezio se había dedicado a la fabricación mayorista, montaron una gran planta en Arroyo Seco donde trabajaban unos 50 empleados. Vendían en todo el país, con mucha fuerza en Santa Fe, Mendoza, Bahía Blanca y Córdoba. Luego, Elsa y Juan siguieron la tradición mayorista, pero creando una nueva marca, Escalfe, que viene de la frase: “estilo calzado femenino”. Eran los años 70, épocas donde muchas mujeres usaban zapato de taco durante todo el día por lo cual el estilo que ellos fabricaban tenía una gran demanda. Se especializaron en zapatos altos, 100% artesanales, con diseño y cuero vacuno.
Cruzar el océano para traer lo más innovador
Cuando llegó el turno de Miguel, él quiso incorporar las tendencias en diseño de los grandes del rubro, es por eso que viajó a capacitarse a Italia y allí logró una formación académica para sumarle al oficio que ya traía de su familia. “Estuve en el Instituto del Calzado de Milán, ahí estudié colorimetría, texturas, porque a mí lo que siempre me gustó es el diseño”, explica Miguel en esta entrevista con Negocios.
Al volver, su apuesta fue tener su primer local. Lo abrieron en 1992, sobre calle Corrientes y la cortada Ricardone con un buen stock para poder colocar entre sus clientas. “Nos especializamos en hacer un zapato distinto, de cuero por fuera pero también forrado en cuero, con buena suela, 100% artesanal”, detalla. Allí estuvieron un tiempo hasta que llegó el turno de remodelar una casona y abrir un amplio espacio en Rioja al 1.800.
Un plan de negocios distinto
Uno de los puntos interesantes de la propuesta de Escalfe es que desarrollaron un modelo de negocios muy distinto del que tienen sus competidores. Porque sólo atienden por turnos fabricando calzado a medida de cada cliente.
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A mano alzada: Miguel diseñando una de sus piezas. En el taller tienen cientos de cajas con distintos moldes de todas las épocas para garantizar un buen trabajo.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
“Yo tengo un nicho específico. Trabajamos exclusivamente a pedido, son clientes que buscan zapatos de diseño, a medida, nos piden determinado taco, punta, color, se pueden elegir muchas combinaciones”, describe. De hecho, hay clientes que traen referencias del exterior, quienes piden cueros de colores, incluso verdes, amarillo, marfil, o quienes eligen innovar en el taco.
Uno de los segmentos fuertes de Escalfe es el de las novias y madrinas, porque para esas fechas las mujeres suelen elegir un zapato personalizado. Pero también atienden hombres que buscan calzado de diseño o mujeres que buscan tener una gran diversificación en su vestidor. Otro nicho es el de los artistas, quienes son a veces los que más se animan a innovar.
Hoy la atención de Escalfe funciona sobre su local de Balcarce al 700. Miguel trabaja mucho con diseñadores de indumentaria y modistas: “Esta lleno en Rosario, mucha gente que trabaja muy bien, que tiene su atelier o su taller y hace cosas buenas”.
Sin miedo a Shein
En lo que respecta a las variables actuales del mercado, Miguel da su mirada: “El consumo se cayó, yo no creo que esto se pueda revertir, ¿cómo haces para que de golpe se reactive todo? Nosotros estamos en una zona fuerte del calzado, tanto Rosario como Santa Fe y los talleres están cerrando, chicos y grandes”. Le preocupan también sus proveedores, que son quienes necesitan también esa reactivación.
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Elsa trabajando, como cada día, en el taller de Escalfe.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
Y, por otra parte, habla de la competencia asiática: “A mí Shein no me asusta, porque hay un público específico que lo consume, pero hay otro que no”, dice al tiempo que explica que, en este rubro, los zapatos que tienen mucho componente plástico atentan contra la sustentabilidad, que es un punto que cada vez importa más. “Hubo un momento en el que se cuestionaba el zapato de cuero, pero ahora se empezó a entender que un zapato de plástico no se degrada nunca más. El de cuero sí”.
Los mejores años para Escalfe fueron del 2005 al 2015, donde recuerda que había muchísimas graduaciones y debían hacer decenas de zapatos en muy poco tiempo. Otra buena época que recuerda Miguel fue la que va del 2022 al 24, donde también registraron muy buena demanda en su segmento. “Y cuando vienen las épocas de vacas flacas lo que hacemos es reducir costos propios y operativos y ver qué pasa”, confiesa.
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La cuarta generación ya está firme en el taller de calzados.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
Por otra parte, como tienen una atención muy personalizada, una estrategia que tienen para mantener la fidelización es generar pequeños encuentros. Por ejemplo, Miguel fue hace pocas semanas con veinte clientas de Escalfe al estreno de El Diablo Viste a la Moda 2. “Les propuse un dress code, les encantó, todas de rojo, negro o blanco”, describe y concluye: “Yo sigo apostando a esto, porque como digo siempre otra cosa no sé hacer y, a pesar del contexto, acá seguimos y estamos”. Escalfe seguirá teniendo nuevos capítulos por delante, puesto que los hijos de Miguel, Lucas y Franco, ya están trabajando en la marca y diseñarán su propio camino, incorporando más capítulos a esta historia de emprendedores de calzado de diseño.