“La responsabilidad social empresaria, entendida como acciones positivas de las empresas por fuera de su esquema de negocios, es un paradigma que ya no funciona”. Con esta expresión, Irene Berardo, directora de la firma Fixit, define el enfoque de esta agencia de innovación social. Es que, en los negocios de hoy, la sustentabilidad se ve como un componente esencial en la competitividad de las marcas. “Hay un consumidor que exige otra cosa y regulaciones cada vez más apretadas. Hay que atender a eso y aprovechar los nuevos mercados que se abren”, dice.
Fixit nació en Rosario en 2014, como una consultora especializada en gestión de proyectos de impacto ambiental, económico y social. Ha trabajado con más de 200 marcas situadas principalmente en Argentina, aunque ha tenido incursiones en el resto de América Latina y, desde hace tres años, cuenta con un equipo de trabajo emplazado en España. También se encuentra desarrollando un equipo en Uruguay, una plaza que está comenzando a explorar.
Entre sus clientes, el sector alimenticio es uno de los más importantes y urgentes. Es por eso que, hace pocos días atrás, celebraron su primer encuentro Fixit 2026 en las instalaciones de Ruffo Coffee Company. “Los agronegocios y la industria de los alimentos son el campo en que más experiencia tenemos. Creemos que es un sector que está hackeándose por todos lados, desde los mecanismos de producción hasta los nuevos tipos de alimentos que se ofrecen a los consumidores”, explica Berardo.
Más de 40 empresas participaron del encuentro en Ruffo.
Foto gentileza Fixit
Según datos de la consultora, estiman que un 33% de los suelos del mundo se encuentra degradado, mientras que unos 1300 millones de toneladas de alimentos se desperdician anualmente a nivel global. Para Fixit, la forma de acercarse a atenuar estas problemáticas está en la gestión de proyectos de producción orgánica y conservación de la biodiversidad, y en el diseño de soluciones para combatir la inseguridad alimentaria y reducir las pérdidas de productos.
En este sentido, uno de los principales ejes de conversación entre los empresarios del rubro fue la manera de producir, adoptando prácticas que reduzcan el uso de agroquímicos y preserven la tierra. “La regeneración es un concepto que invita a pensar mecanismos para cuidar el terreno, pero también para recuperar el daño ya generado. Hay toda una línea de pensamiento que analiza las producciones orgánicas, holísticas, agroecológicas o regenerativas”, detalla. Este tipo de enfoques, según la directora, apuntan también a obtener productos más cuidados y de mejor calidad para la salud de los consumidores.
Justamente, las exigencias y hábitos de los clientes son otros de los grandes temas a charlar. Berardo resume: “El alimento ultraprocesado es cada vez más cuestionado. Hay una fuerte tensión en el consumidor que, por un lado, exige mejores insumos y métodos de producción, pero también se debate sobre cuánto está dispuesto a pagar por ellos”. El debate se extiende a los referentes del rubro, que permanentemente se cuestionan qué valor convalida el mercado actual para este enfoque sustentable en la producción.
Una exigencia cada vez más global
Las nuevas exigencias llegan a los estándares internacionales y a las normativas de exportación. Según Berardo, las empresas que desean exportar deben tener una fuerte política de gobernanza ética, transparencia de información, confidencialidad y cuidado de sus grupos de interés, clientes y trabajadores. “La Unión Europea es uno de los mercados con requisitos más rígidos en cuanto a la sostenibilidad. Muchos de nuestros clientes están en pleno repaso de sus prácticas para poder cumplir con todo”, añade.
Los hombres y mujeres de negocios que participaron de este primer encuentro.
Foto gentileza Fixit
La necesidad de financiamiento es otra de las grandes preocupaciones para los empresarios del rubro. “Convocamos a varios jugadores del mundo de las finanzas para generar diálogos acerca de cómo este mercado puede instalar créditos o vehículos alternativos que permitan potenciar este tipo de proyectos”, suma la directora.
Compartir know how entre los empresarios locales
El encuentro contó con la participación de 45 empresas y fue la primera experiencia de la agencia en este tipo de convocatorias. “El objetivo de estos encuentros es empezar a conectar nuestro ecosistema de clientes entre sí. Acercar a estas empresas para que hagan negocios entre sí es parte de nuestra propuesta de valor”, añade la directora. Según explicó, “es probable que esto se empiece a repetir cada uno o dos años, para empezar a constituir una marca a su alrededor”.