Desde los fríos días de junio de aquel campeonato mundial, cuando la selección de César Luis Menotti enfrentó en el estadio de Rosario Central a los equipos de Polonia, Brasil y Perú, pasó mucha agua debajo del puente. También muchos otros torneos que quedaron grabados en la historia de la ciudad, como los II Juegos Sudamericanos “Cruz del Sur", del 82; el XI Campeonato Mundial de Básquet, de 1990; el XII Campeonato Mundial de Hockey sobre césped femenino, de 2010; la largada del Rally Dakar, de 2014; o los III Juegos Suramericanos de la Juventud, de 2022. Por solo citar algunos ejemplos.
Los edificios que se estrenarán en los próximos Juegos Suramericanos, como los estadios del parque Independencia o el centro acuático y la villa olímpica, de zona sur, posicionarán a Rosario como "la ciudad del interior del país con más y mejor infraestructura deportiva", apunta la funcionaria. Un punto que permitirá sumar "nuevas oportunidades y captar más eventos".
Estos grandes torneos, explica, no solo tienen un impacto económico poderoso, que dinamiza la economía, genera empleo genuino y contribuye al crecimiento de la ciudad. Pero, sobre eso, hay un impacto social trascendental: las competencias pueden fomentar la actividad física en las nuevas generaciones. "En estos juegos los chicos pueden conocer de primera mano las distintas disciplinas deportivas que pueden practicar en la ciudad. Son un acercamiento a los deportes que se practican en los 15 polideportivos municipales o en los clubes de la ciudad", apunta. Una realidad no menor, si se considera que el deporte tiene un potencial de transformación poderoso.
Cuenta regresiva para los Juegos Suramericanos. La pileta de nado, una de las dos con las que cuenta el complejo, que tiene capacidad para 450 espectadores en tribunas modulares.
El detrás de escena de las competencias
La organización de cada una de estas competencias tiene detrás un largo trabajo de gestión. La provincia se postuló para organizar los Juegos Suramericanos a fines de 2022. La propuesta recibió el aval del Comité Olímpico Argentino y, en marzo de 2023, fue aprobada por la Asamblea de la Organización Deportiva Suramericana "Odesur". Un año después, "el nivel de conflictividad que había en la provincia, sobre todo por la situación de inseguridad que se vivía en Rosario, hacía que muchos clubes, asociaciones y confederaciones no vieran con buenos ojos que la ciudad sea sede de la competencia", recuerda Federico Angelini, vocero de los Juegos Suramericanos para Rosario.
En ese punto, considera que "fue clave la decisión política del gobernador (Maximiliano) Pullaro y de los intendentes de Rosario, Rafaela y Santa Fe de hacerse cargo de llevar adelante los juegos y crear un comité organizador". De todas maneras, apunta, "la base para poder tener los juegos fue el plan de seguridad que se implementó en Rosario, porque eso permitió que la ciudad vuelva a traer turismo y ser receptora de grandes eventos deportivos, culturales o empresariales".
Para la construcción de la infraestructura que demanda la competencia, Santa Fe invirtió 90 millones de dólares, de los cuales 75 millones se obtuvieron a partir de un crédito del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), con una tasa diferencial y un plazo de devolución de 18 años. Para Angelini, tras la realización de los Suramericanos, "Santa Fe será, por lejos, la provincia del país con mejores espacios deportivos del país". Como ejemplo, menciona el centro acuático de zona sur, con su pileta olímpica y el natatorio para saltos ornamentales, equipado con la última tecnología, o el complejo de 245 departamentos de la Villa Olímpica. Pero también la mejora en calles y espacios públicos en el parque Independencia y la zona sur de la ciudad
"Fue todo un desafío hacer tanta obra de infraestructura pública en tan poco tiempo. Los proyectos que normalmente llevan más de tres años, se hicieron en menos de 24 meses", apunta y destaca la decisión del sector privado "de acompañar este proceso". Los juegos, concluye, que empezarán el 12 de septiembre, "en realidad comenzaron hace casi cuatro años, cuando empezó todo el movimiento con las asociaciones y confederaciones deportivas".
Una ciudad deportiva
Martin Beristain es profesor de la Licenciatura en Turismo de la Universidad Nacional de Rosario, donde dicta un seminario de Turismo y Deportes. Para el académico, la elección de Rosario como sede de los Juegos Suramericanos no es casual. "La ciudad viene hace años construyendo un perfil deportivo turístico que tiene que ver con su trayectoria en la organización de eventos deportivos de carácter masivo, como pueden ser el Dakar, el Mundial de Hockey, el Mundial Juvenil de Rugby o los juegos de playa, lo que dentro del marco del país la ubica en un lugar de referencia", explica.
En este sentido, los Juegos "son consecuencia de un posicionamiento de Rosario como una ciudad deportiva que se viene construyendo desde hace más de veinte años". Esta estrategia de profundizar el perfil deportivo turístico de la ciudad, afirma, empieza a mostrar sus resultados. "Históricamente Rosario era una ciudad donde los visitantes pasaban una sola noche. Actualmente, esa lógica cambió y los turistas ya pasan en promedio casi tres noches y encuentran una oferta hotelera interesante y una oferta deportiva atractiva".
Pero, sobre todo, destaca el legado de estas competencias. "Muchas veces los megaeventos deportivos demandan una infraestructura que tiene un impacto en las cuestiones urbanas. El caso más conocido es el del Mundial de Fútbol de Brasil, cuando se construyeron varios estadios que hoy en día están en desuso. Pero en Rosario la apuesta tiene que ver con una decisión estratégica de poner en foco el parque Independencia, revalorizándolo como un pulmón de la ciudad, lo que tiene un efecto positivo en términos urbanos y en relación a poder darle un uso diferente a los estadios, más allá de los juegos", apunta.
Esos dos puntos, el posicionamiento de la ciudad y el legado en infraestructura urbana, asegura, son la principal ganancia de estas competencias. "En materia de hotelería y atención turística es un gran desafío. Pero el mayor logro es consolidar un camino que Rosario fue haciendo de a poquito, paso a paso, escalón por escalón, para en el futuro pensar en otro tipo de torneos deportivos o seguir posicionando a la ciudad en los primeros lugares de elección para este tipo de eventos", destaca.
Capi, la mascota de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
Uno por uno, los grandes encuentros
El historial de grandes eventos deportivos que se desarrollaron en Rosario comienza en 1978, cuando el estadio de Rosario Central alojó los partidos de la segunda fase del Mundial 78. Entre ellos, el polémico encuentro en el cual la selección argentina venció a Perú 6 a 0. Cuatro años después, Rosario fue una de las sedes del X Campeonato Mundial de Voleibol y, también en el 82, recibió a los más de 1.300 atletas que participaron de los II Juegos Sudamericanos “Juegos Deportivos Cruz del Sur”.
En agosto de 1990, fue una de las sedes del XI Campeonato Mundial de Básquet y en 1995 tuvo su primera edición el Maratón Acuático Internacional de Aguas Abiertas que se siguió realizando hasta 2014.
En 2001, se disputó el XIII Campeonato Mundial de Fútbol Sub 20. Seis años después se inició otro encuentro que tiene su propio capítulo en la historia del deporte local: el Triatlón “Ciudad de Rosario", que sumó 16 ediciones. En 2004 se realizó el primer Champions Trophy de Hockey Femenino (tuvo una segunda edición local en 2012). A mediados de 2010, se realizaron el XII Campeonato Mundial de Hockey sobre césped femenino y el III Campeonato Mundial de Rugby Juvenil. Un año después, el V Campeonato Panamericano de Patinaje y la séptima etapa del Circuito Sudamericano de Beach Vóley.
En 2012 llegaron el XI Campeonato Sudamericano de Gimnasia Artística y el Rugby Championship, que se repitió el año siguiente. En 2013 se disputaron el XXII Campeonato Sudamericano Infanto Juvenil de Tenis de Mesa, el Campeonato Sudamericano de Vela clase 29, el Campeonato Sudamericano y Panamericano de la Juventud de Equitación, el XI Campeonato Sudamericano de Esgrima, los XI Juegos Panamericanos de Taekwondo ITF y la Copa Sudamericana de Faustball.
Un año después, la ciudad vibró al ritmo de los motores de la largada del Dákar (la competencia pasaría por Rosario en dos ediciones más), el XI Gran Prix del Mercosur de Veteranos de Atletismo y el XXII Panamericano y I Parapanamericano de Tiro con Arco. En 2014, el patinódromo municipal y el parque Alem recibieron al LVIII Campeonato Mundial de Patinaje de Velocidad. En 2015, cerca de 500 deportistas participaron del XXI Campeonato Mundial de Hockey In Line, en junio, y en diciembre se disputaron las finales de la II Liga Mundial de Hockey Femenino.
El calendario del año siguiente incluyó el Campeonato Mundial de Rally Cross de Automovilismo, que se repitió en 2016. En junio de 2018 llegó el Campeonato Mundial de Básquet U17 y en marzo de 2019, los IV Juegos Suramericanos de Playa convocaron a unos 2.000 atletas de 14 países.
En 2022 se disputaron los III Juegos Suramericanos de la Juventud; un año después, la IV CONMEBOL Copa América de Fútbol Playa y en 2024, Rosario recibió a la primera fase de la Copa Davis.
El año pasado, en septiembre, se realizaron los I Juegos Argentinos de Alto Rendimiento (JADAR). Y en pocos días comenzarán los XIII Juegos Suramericanos, en los que participarán más de 4.000 atletas de 15 países de América del Sur, el Caribe y Centroamérica.