Lo que personalmente esperaba de este partido tan emocionante fue un poco lo que pasó. Imaginaba que el partido había que aguantarlo en los momentos difíciles y que si Gales se imponía en un pasaje del juego pero no se alejaba en el marcador se podía dar. Creo que Gales en el primer tiempo sobró un poco el partido. Erró tres lines que los tiró todos iguales, erró un penal recto que no parecía muy complicado. Y cuando pasa eso se le va dando vida a un equipo que en esta instancia entraba mejor en lo anímico. Los Pumas jugaron más relajados porque se dejó atrás el peso de la obligación de clasificar. Cuando le ganaron a Japón y se sacaron esa presión de encima la cabeza ayuda un montón.
Por eso más allá de que Gales tomó diez puntos de ventaja era pensable que todo se podía equilibrar, porque por más que no tomaran el total control de la pelota se notaba que Los Pumas sabían lo que estaban haciendo. Y fue como que todo, no solamente las líneas, estaba en buena conexión. En este nivel donde todos los equipos tienen grandes jugadores lo mental es todo. El tackle de Moroni que es tan fundamental no sé si lo hacíamos hace un par de semanas cuando el estado emocional era más complicado después del primer partido con Inglaterra. Tuvimos ese partido muy malo que generó dudas. Pero el equipo terminó clasificando. Y ahora que los paren.
Es lo que pasó hoy. Cuando metimos el último penal del primer tiempo pensé: están para ganar. La defensa de Gales es muy intensa y se hacía muy difícil jugar. Por eso lo fundamental cuando el rival está un poco mejor es mantenerse en partido. Recuerdo una salida de Gales, un error del fondo y pasamos a atacar nosotros. Con eso uno se agranda y va tomando fuerza. Terminamos la primera parte a solo cuatro puntos. Pegados en el resultado se toma otro envión anímico.
Argentina tuvo una gran concentración y también eficacia. La placa del final indicaba que se logró el cien por ciento de obtención en los lines y los scrums. Eso es parte de una dinámica entre las líneas, una cosa que aparece al moverse, estar, empujar, hablar. Es algo difícil de explicar, a veces quien está afuera no se da cuenta, pero cuando el de adelante se equivoca y el que viene de atrás lo soluciona se genera una confianza en el juego. A veces sale más fácil y hoy eso apareció.
Estoy diciendo estas cosas como hincha, cuando mire el partido por segunda vez quizá el análisis sea más preciso. Pero para mí esta mayor fluidez y convicción que mostró Argentina sale del alivio de haber clasificado porque los jugadores son magníficos. Hubo cosas muy determinantes en detalle. No solo en el tackle de Moroni. También hacia el final hubo una pesca de Bello muy buena que pasó algo desapercibida pero era en pleno ataque de Gales y pasamos a atacar nosotros. Esos momentos generan estados anímicos y cambian partidos.
Hoy me gustó mucho Tommy Cubelli, me parece que tuvo mucha claridad, pero entró Bazán Vélez y creo que hizo su mejor partido. Y también me gustó Nico Sánchez de quien no hay mucho que decir, es un genio total. Su enorme aporte es la experiencia que transmite. No estoy para decir quién tiene que jugar y quién no pero algo que pienso ahora es que los jugadores más experimentados entraron de manera decisiva. Los dos tries (Sclavi y Sánchez) vinieron desde el banco. Los 23 que estuvieron hicieron un muy buen partido. Si un equipo está bien armado y entran ocho tipos frescos con acciones positivas es difícil que pierdan.
Yo que fui back soy de los que piensan en lo decisivo de los forwards. Me parece que los partidos se ganan con los de adelante metidos. Es muy difícil que un equipo progrese sin los forwards tackleando, empujando y limpiando rucks. Ante un equipo de enorme calidad todo eso hoy se hizo bien .
Ahora viene Nueva Zelanda. Una vez más, para mí a Los Pumas les favorece ir de punto. Cuando uno llega relajado de ánimo, no digo sobrando a nadie, es cuando mejor se sale a la cancha. A los All Black ya se les ganó. Ahora a descansar, a analizar bien y a disfrutar. Y a jugar.