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Jorge Gavilán, el rosarino que estrenó el bypass

El invento de René Favaloro benefició hace 40 años a este visitador médico que ahora tiene 83 y que aconseja "hacerle caso a los médicos si se quiere llegar bien a esa edad". El estrés laboral, un enemigo de cuidado.

Domingo 21 de Enero de 2018

Jorge Luis Gavilán es uno de los primeros rosarinos que tuvo que ser intervenido con tres bypass. Esto sucedió hace ya 40 años, cuando los médicos recién se capacitaban en la técnica. El invento había sido descubierto diez años antes por René Favaloro.

El corazón de Jorge Gavilán comenzó a tener dificultades a causa de un fuerte estrés laboral que casi lo lleva a la muerte. Gracias a esa intervención pudo seguir adelante, pero con otra mentalidad. Cambió de vida y hoy es abuelo de cuatro nietos y tiene muchas ganas de seguir aprendiendo.

No aparenta los 83 años que tiene. Jovial, decidido y sensato, dice que es fundamental obedecer a los médicos si se quiere llegar bien a esa edad. Corría el año 1977 y tenía 43 años cuando, aquejado por un dolor de espaldas, tuvo que ser operado del corazón.

Trabajaba como visitador médico, desde los 25 años. Se trataba del laboratorio Gerardo Ramón donde reinaba un ambiente muy familiar, pero cuando llegaron nuevos dueños, todo se complicó. Comenzaron las presiones laborales. "Hacían una convención anual y a un hotel llevaban a un grupo y a otro hotel llevaban a quienes iban a echar. Vivíamos una tensión terrible", describió Jorge a quien le angustia rememorar esos años.

A esto se sumó que Jorge no tenía problemas en decir lo que pensaba. "Vas a sufrir mucho en la vida porque sos muy frontal", le dijo un cura que fue su profesor. "Y tenía razón, porque siempre fui de decir las cosas de frente", rememoró.

Un día, cuando volvía de vender productos en una localidad vecina, sintió un fuerte dolor del espaldas que la adjudicó a la valija que siempre llevan los visitadores médicos. Su esposa, Adelaida Passetti, le insistió que fuera a la guardia médica. Cansado le hizo caso y llegó hasta el hospital Italiano. Allí le hicieron análisis. "Al ver los resultados, el médico le dijo que tenía que quedarse internado, pero él como es cabezón se volvió a casa", contó divertida Adelaida, porque recordó que ese día el médico fue hasta su casa a buscar al paciente que se había fugado. "Así fue. Me llevó de vuelta a internarme", agregó Jorge.

"En aquel entonces estaba en la cooperadora de la escuela Vigil y en la asociación de padres y ese día hacían una quermés, y yo no me la quería perder, por eso no me quería quedar internado", recordó Jorge 40 años más tarde.

"Tenía muy alto el colesterol, el doctor no podía creer que yo estuviera vivo", rememora. El médico después le explicó que el estrés había provocado la situación que estaba viviendo.

Rápidamente Adelaida salió a buscar los donantes para la cirugía, que no faltaron aunque el grupo sanguíneo era complicado.

"Como hice hasta tercer año de medicina, los médicos me explicaron cómo iban a hacer esa operación y parecía muy simple, pero cuando me desperté me dolía hasta el pelo", recuerda. Jorge la pasó mal porque su cuerpo rechazaba los puntos y tuvo muchas infecciones. La recuperación le costó más de un año.

"Para tener una vida saludable Jorge comenzó a hacer rehabilitación tres veces por semana y a estar más tranquilo, menos pendiente del trabajo"


El examen de conciencia

"Tengo 43 años y estoy en unidad coronaria, me repetía mientras estaba internado. Empecé a pensar en lo que había vivido, fue como un largo examen de conciencia", recordó el paciente de los tres bypass.

Decidió que no iba a seguir con esa vida. "No pienso continuar con ese estrés que estoy soportando. Vivía atropellado, corriendo, a mil por hora para cumplir con lo que estaban pidiendo los gerentes pero la cirugía que había pasado me hizo frenar y pensar", relató.

Había quedado limitado porque si bien la operación salió bien, tener tres bypass no era gratis. "Yo no me opero más, y si me tiene que echar, me echa pero no me opero más porque solo yo sé lo que pasé con esta cirugía", le dijo a su jefe cuando a los ocho meses se reintegró al trabajo.

"Tomé la decisión de hacer otra vida, arriesgándome a que me echaran. Lo hablé con mi señora y decidimos que haría eso, aunque eso supusiera que nos tuviéramos que achicar porque tuviera menos ingresos y ella me apoyó", dijo mientras su esposa asentía.

Siguió trabajando durante 10 años más hasta que lo echaron, como Jorge tenía previsto, y luego siguió en otra empresa hasta que se jubiló.

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Los cuidados

Para tener una vida saludable, Jorge comenzó a hacer rehabilitación tres veces por semana y a estar un poco más tranquilo, menos pendiente del trabajo. Esto ya supuso una notable mejoría. "Me di cuenta de que tenía que quererme, y cuidarme, y dejar de pensar que era el superhéroe. Por eso seguí al pie de la letra todas las recomendaciones del médico", contó el hombre que reflexionó largamente sobre qué debía hacer con su vida.

Pensó en sus hijas y se dijo que debía cuidarse sobre todo por ellas, y que si quedaban huérfanas debían saber que su padre había luchado por vivir. Y realmente lo logró, a base de perseverar día tras días tomando las pastillas como le había indicado el médico.

Al principio debía tomar 16 pastillas. Ahora ya son menos de la mitad. "Durante cuarenta años tomó los medicamentos a la hora indicada y eso es lo que lo mantiene sano", aseguró Adelaida testigo de la perseverancia de su marido y fiel compañera de vida.

Hoy siguen juntos, en el mismo barrio donde vivieron de pequeños y felices de disfrutar a sus dos hijas: Celina y Claudia y de sus cuatro nietos: Dante, Sofía, David y Laura.

Jorge sufrió un cáncer y luego un accidente que le dificultó el movimiento en el brazo derecho. Pero todo esto no le cambia el humor, sigue siendo el mismo de siempre, conversador, animado y satisfecho por aquel cambio de vida que hizo de la mano de los tres bypass que le dieron una chance para seguir viviendo.

El invento de Favaloro cumplió 50 años

El año pasado se cumplieron 50 años de la técnica del bypass que cambió para siempre la historia de la medicina. El 9 de mayo de 1967, una mujer de 51 años se convirtió en la primera paciente de la historia en someterse a un bypass aortocoronario. El cardiocirujano René Favaloro fue el médico que estuvo a cargo de esta cirugía que se realizó en la Cleveland Clinic de Ohio, Estados Unidos. Cincuenta años más tarde, la técnica que revolucionó la cardiología mundial y salvó millones de vidas sigue vigente: sólo en la Fundación Favaloro se hicieron más de 13 mil bypass en 25 años.

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