San Nicolás.- La imagen original de María del Rosario de San Nicolás fue
coronada hoy en una ceremonia religiosa acompañada por una multitud de fieles que llegó hasta
esta localidad bonaerense para pedir y agradecer a la Virgen, que hace 25 años se venera aquí
tras las apariciones declaradas por una vecina del lugar.
El momento culminante fue a las 16.29 cuando el obispo local, Héctor Cardelli, colocó
sobre la imagen de la Virgen y también del niño Jesús que lleva en sus brazos las coronas de
plata y oro confeccionadas por el orfebre Juan Carlos Pallarols con donaciones de los
fieles.
“María, Madre de Dios, cobija bajo tu manto las esperanzas y desvelos de todos los
argentinos”, pidió Cardelli ante la multitud de devotos.
El prelado dijo que se trata de “un momento histórico para la fe de los
argentinos” y estimó que “redundará en muchos frutos beneficios para quienes
creen y confían en María de San Nicolás”.
En medio de aplausos y fuegos de artificio, las coronas quedaron finalmente fijadas en las
imágenes tras la bendición del obispo, que presidió una misa concelebrada en el
“campito de la Virgen”, a metros del santuario en el cual según Gladys Quiroga de
Motta, la mujer que según dijo tuvo las apariciones, la Virgen le pidió que construyera
para “quedarse a orillas del Paraná”.
La fiesta de fe popular comenzó con una procesión en los alrededores del santuario con la
imagen réplica de la Virgen, que salió a las 15.10 de la basílica bajo una lluvia de pétalos
de rosas.
Los peregrinos aprovecharon la ceremonia de coronación canónica para traer sus ruegos y
agradecimientos a la Virgen.
“Vengo a agradecerle estar con vida y haber podido recibir un trasplante”,
dijo a esta agencia un niño de apenas 8 años acompañado por su padre.
En tanto, Pallarols explicó que trabajó 14 meses en las coronas de la Virgen y del Niño
Jesús, dos piezas de plata con incrustaciones de oro confeccionadas gracias a las donaciones
de medallas, anillos y otras joyas hechas por los devotos, y luego fundidos en un
lingote que recibió la bendición del Papa.
El artesano recorrió el país en esta tarea de tallar las coronas y más de 600 mil las
personas, entre ellas el papa Benedicto XVI y la presidenta Cristina Fernández, dieron golpes
de martillo sobre cinceles de acero, para ir moldeándolas.
Pallarols reveló que “la Virgen de San Nicolás pidió en uno de sus últimos mensajes
que le pusieran una corona, pero aclaró que será 'puesta por el pueblo', por eso el obispo me
encargó llevarla por todo el país”.
La imagen de María del Rosario fue bendecida en Roma en 1884 por el papa León XIII,
mientras el rosario que porta recibió la bendición de Juan Pablo II.
A pedido del obispo Cardelli, Benedicto XVI hizo lo propio con las cruces que integran las
coronas que portarán la Virgen y el Niño.
El 25 de septiembre de 1983, Gladys Quiroga de Motta, de 48 años, madre de dos hijos, con
sólo cuarto grado y sin conocimientos teológicos ni bíblicos, contó al entonces obispo
nicoleño, Domingo Castagna, que vio y oyó a la Virgen.
La visión coincidía con la imagen de Nuestra Señora del Rosario, que desde 1884 se venera
en una parroquia de esa diócesis nicoleña.
Según la mujer, la Virgen le dijo que “quería quedarse a orillas del río
Paraná”.
A partir de entonces San Nicolás se convirtió en un centro de peregrinaciones masivas,
sobre todo los 25 de septiembre, cuando se conmemora ese acontecimiento de fe popular.