Adela no es su verdadero nombre, pero su historia sí. Es una de las tantas mujeres que fueron engañadas cuando buscaban trabajo y terminaron explotadas sexualmente y privadas de su libertad.

Por Mila Kobryn
Una joven fue rescatada de una whiskería de Las Rosas. Los responsables de su secuestro fueron condenados por el Tribunal Federal 2 de Rosario.
Adela no es su verdadero nombre, pero su historia sí. Es una de las tantas mujeres que fueron engañadas cuando buscaban trabajo y terminaron explotadas sexualmente y privadas de su libertad.
Fue en el 2009, Adela tenía 18 años y recibió una propuesta laboral en un hotel de la provincia de Córdoba. Es de Misiones pero vivía con su novio en Comodoro Rivadavia. Él había conseguido trabajo allí, tenían un terrenito y estaban proyectando construirse una casa. Por eso, Adela comenzó a buscar trabajo por internet y, finalmente, recibió la propuesta.
La idea la convenció y le pagaron el pasaje. Sin embargo, cuando llegó a la terminal se enteró de que el trabajo no existía y fue captada por una red de trata de personas. Entre amenazas, le quitaron su celular, su DNI y la comenzaron a rotar por distintos prostíbulos y whiskerías.
La joven vivió un infierno. Pasó por diversos lugares de la provincia de Córdoba y Santa Fe, todos ubicados sobre distintas rutas. El escenario se oscureció más cuando uno de sus captores comenzó a abusar de ella.
Después de varios traslados, llegó a la whiskería “El Clásico” de Las Rosas, a130 kilómetros de Rosario. Fue allí donde, una noche en la que todos dormían, Adela logró recuperar su celular. Sabía dónde lo guardaban y se arriesgó.
Así, a pesar del peligro que corría, logró comunicarse con su novio, quien hizo la denuncia y comenzó la búsqueda. El joven y la familia de Adela fueron incansables hasta que, finalmente, fue rescatada tras un allanamiento en la whiskería de Las Rosas.
Catorce años, casi quince, pasaron desde aquel hecho. Fue mucho tiempo buscando justicia. Para colmo de males, en el 2022 se declaró la prescripción de la causa por violación. Sin embargo se continuó con el expediente por trata de personas.
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Este viernes, el juez del Tribunal Oral Federal 2 de Rosario Tomás Malaponte dictó un fallo que no solamente condena a los culpables por trata de personas sino que también anula la prescripción del caso por violación. Los responsables del horror son Ernesto Amado Leaniz y Nicolás Claudio Beliani, que recibieron una condena de siete años y seis meses de prisión.
Por otro lado, si bien todavía no se pueden dar los motivos que llevaron al juez a buscar la nulidad absoluta de la prescripción de la violación, Malaponte remarcó que las razones de esa decisión son diversas y se publicarán cuando salgan los fundamentos del fallo.
Para comunicar o denunciar posibles casos de trata de personas hay que comunicarse con la línea 145.




