DIEZ AÑOS SIN PAULA PERASSI

Sin pruebas que convencieran a los jueces, todos absueltos

Después de un juicio maratónico donde la constante fue desacreditar y minimizar pruebas, los nueve acusados quedaron absueltos en la causa por la desaparición de la mujer de San Lorenzo, ocurrida el 28 de septiembre de 2011

Sábado 18 de Septiembre de 2021

Paula Perassi salió de su casa el 18 de septiembre de 2011 para hacer un recado, y no volvió nunca más. Su cuerpo fue buscado por tierra, agua, en una cava, en un bosque, en fincas privadas y hasta en un horno de ladrillos. Como se dijo, la investigación arrancó con muchas deficiencias, hubo pistas que se perdieron, y algunas búsquedas resultaron tardías. Después de idas y venidas, detenciones, imputaciones, falta de mérito, nuevas acusaciones, el caso llegó a juicio oral.

Fue recién el jueves 21 de marzo de 2019 cuando el Centro de Justicia Penal de Rosario se convirtió en escenario del proceso oral por la desaparición de la joven, en lo que se consideró una de las tres megacausas (junto con la de los Monos y la tragedia de calle Salta) que se ventilaron por aquellos día en la Justicia provincial.

Nueve imputados, cuatro de ellos civiles y cinco policías se sentaron en el banquillo de los acusados en un juicio en el que, se esperaba, comparecerían 180 testigos, que terminaron siendo 72, en una causa única (pese a las diferentes imputaciones y posibles condenas).

En el caso de los civiles, se los acusaba de aborto no consentido seguido de muerte y privación ilegítima de la libertad, entre otros cargos. A los policías, que esperaban el juicio con prisión domiciliaria, se les achacaba, entre otros, los delitos de encubrimiento, sustracción y destrucción de pruebas, falsedad ideológica de instrumento público, incumplimiento de los deberes de funcionario. Las condenas podían ser muy diferentes: a los primeros delitos les cabía un máximo de reclusión perpetua, para los segundos, hasta 16 años de prisión.

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El día del juicio, la sala 1 del CJP era un hervidero.

El día del juicio, la sala 1 del CJP era un hervidero.

En rigor, la única hipótesis del caso fue la expuesta por la Fiscalía y la querella, y tenían que demostrarla ante el tribunal integrado por los jueces Griselda Strólogo (San Lorenzo), Mariel Minetti (jueza penal de Casilda) y Alvaro Campos (juez penal de Cañada de Gómez).

El juicio comenzó respondiendo a la solicitud del camarista penal Carlos Carbone, quien exigió en noviembre de 2018 que empezara antes de finalizar el mes de marzo.

Horas antes de que comenzara, la jueza Strólogo convocó a la prensa. No era para una conferencia, sino una forma de persuadir a los periodistas para que el de Perassi no se volviese un juicio mediático, y aclararles que el tribunal sólo se ceñiría estrictamente a lo que escuchara en la sala. Y pidió a los cronistas que hicieran lo propio.

El proceso judicial, que se extendió por un mes y 11 días, fue tedioso y maratónico. Por allí desfilaron familiares de la víctima y de los acusados, investigadores, testigos. Algunos de ellos, incluso, se desdijeron de declaraciones que habían firmado previamente en sede policial, otros fueron desacreditados por las defensas. Se repasaron los distintos momentos de la investigación, tardía y con resultados muchas veces nulos. Se desestimaron pruebas y se les dio crédito a otras (como más adelante lo definiría la misma Justicia).

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Alberto Perassi, con los abogados querellantes.

Alberto Perassi, con los abogados querellantes.

Justamente, las defensas de los acusados, representadas por varios de los estudios jurídicos más prestigiosos de Rosario y Santa Fe, basaron sus estrategias en lo que alguna llamó una "orfandad probatoria abrumadora". Los abogados buscaron mostrarle al tribunal que las pruebas que se aportaban eran “pobres”, “inconsistentes”, “vagas”, cuando no “falsas”. Y mucho más cuando se trataba de acreditar los tamaños delitos que se estaban imputando.

En algunos casos, las fuentes, o sus dichos, quedaban desacreditadas por la “vaguedad” de las expresiones, o porque la información que se aportaba era “de oídas”. La explosión mediática que tuvo el caso fue objeto de controversias, y una herramienta para sugerirle al tribunal que algún testigo podía apuntar a tal o cual acusado, o a Paula misma, siendo que los habían visto pocas, cuando no una sola vez en sus vidas, y más de siete años antes. Las caras eran públicas, la historia también.

En el caso de los policías implicados, los abogados mostraron al tribunal que todo lo investigado (mucho o poco) había sido responsabilidad de sus defendidos, que acercaron las únicas pruebas fehacientes conque contaba la misma Fiscalía. Mal podían, siempre en esta línea argumentativa, ser responsables de la desaparición forzada, y mucho menos de la presunta muerte de la víctima.

Además, no habiendo cadáver, no había una persona muerta, ni un feto. Es más, ante tanta ausencia probatoria, nadie podía determinar científicamente que Strumia fuera el padre biológico del embrión que llevaba Paula en su vientre.

La misma Justicia fue interpelada ante una posible, hipotética permeabilidad al clamor de la opinión pública y de los medios de comunicación.

No hubo fisuras en el bloque de los acusados, ni quiebres, ni arrepentidos. Quizás haya sido porque verdaderamente no tenían nada que aportar ni esconder; quizás, porque la operación ya estaba consumada y sólo cabía un pacto de silencio. Sólo se ventilaron algunas cosas que caían de maduras por lo inocultable, como que Strumia y Paula eran amantes, que su esposa sabía de esa relación, o que el principal civil acusado y el policía de más rango se conocían. Es más, fue Strumia quien le ofreció a Perassi la colaboración de "su amigo" Puyol.

Todos absueltos

El 2 de mayo de 2019 la jueza Griselda Strólogo leyó la sentencia que resolvió la absolución de los nueves acusados. Dijo entonces que el “a lo largo de las audiencias el Estado no logró a través de sus fiscales y de la querella, probar con la certeza necesaria en esta etapa que las personas acusadas son culpables de los delitos que se les atribuyen".

Strólogo afirmó: "Hemos escuchado la versión de los acusadores de lo que supuestamente había sucedido con Paula, versión de los hechos que no surgió de investigaciones estatales sino de una serie de datos y comentarios recolectados desde el dolor y la ausencia, armados por el imaginario popular que se fue alimentando con el tiempo y el clamor social (…pero…) a la luz del juicio oral y público fue imposible sostenerlo, argumentarlo y sobre todo probarlo. Y si esos comentarios y dichos tuvieran algún atisbo de verdad, los acusadores no lograron concatenarlos", agregó, en declaraciones que fueron reproducidas por La Capital.

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El tribunal que juzgó y absolvió a los nueve acusados.

El tribunal que juzgó y absolvió a los nueve acusados.

El fallo apuntó a las “deficiencias investigativas que no logran acreditar con certeza" la hipótesis acusatoria. "Se solicitaron hasta penas perpetuas, pero para lograr que los jueces podamos imponernos no es suficiente un relato, quienes lo solicitan deben probarlo y no tener fisuras en su postura, debe lograr dar contundencia y no dejar dudas de que las cosas sucedieron tal como se las refiere", precisó la presidenta de la terna.

"Este tribunal tuvo contacto directo con la prueba en la sala de audiencias. Despojado de cualquier otra versión y siendo completamente independiente y luego de valorar todo lo sucedido aquí en este juicio, no tiene dudas de que la decisión tomada es la correcta y está ajustada a derecho", afirmó. Y abundó: "Ante la desprolija, controvertida, cuestionada e insuficiente actividad probatoria desplegada en el debate, no quedó otra posibilidad legal y jurídica de decidir, porque una condena no depende de lo que se cuente sino de lo que se pruebe", justificó.

Pero después, una revisión del caso daría otra vuelta. Un tribunal superior dio por comprobado que a Paula la hicieron desaparecer, y encontró culpables. Pero esta sería una instancia posterior. (Continuará)

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10 años sin Paula Perassi

Especial 10 años sin Paula Perassi

1- La mujer que salió a hacer un mandado y no apareció nunca más

2- Un cuerpo que fue buscado, sin éxito, hasta en la profundidad de la tierra

3- Sin pruebas que convencieran a los jueces, todos absueltos

4- Para la Justicia, se demostró quiénes la desaparecieron, pero no que esté muerta

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